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Noviembre de 1895, Würtzburgo, Alemania. Por Cristófol Miró Fernández

Experimentando con los rayos catódicos

 

Catódicos 1ª

 

Los tubos de rayos catódicos hacía muy poco que habían sido inventados el año 1875 por Crookes (1832-1919), descubiertos por Plücker (1801-1868) en el año 1859, y un brillante científico prusiano llamado Willhelm Conrad Röntgen (1845-1923) (foto superior) en la universidad de Würtzburgo estaba probando la fluorescencia que estos producían.

Durante su experimento observó que en una pantalla cercana aparecía una fluorescencia que desaparecía cuando pagaba el tubo…los rayos atravesaban la materia, así pues probó esta observación con todo tipo de materias sólidas, ya fuera madera o aluminio.

 

Rizando el rizo

 

2ª

 

Lo probó también con plomo y observó entonces que el plomo no era atravesado pero sí que se podían ver los huesos de su mano que sostenía el anillo de plomo. Su descubrimiento era muy importante, pero ¿cómo hacer que lo conociera el mundo? Sacando una foto…de la mano de su esposa (foto superior). Usó de nuevo un aro de plomo con su esposa, el efecto fue el mismo, y le sacó una foto. Los rayos x habáin sido inventados…y fotografiados para que nadie tuviera duda de la autenticidad de su descubrimiento, en noviembre del año 1895.

 

Los rayos de la incógnita

 

 

¿Cómo llamarlos? No tenían nombre…así pues, similar a la extraña momia hallada en Egipto por la profesora Joann Fletcher y el profesor Zahi Hawass el año 2002 en la tumba del Valle de los Reyes perteneciente a Amenofis II, llamada KV-35, llamada Lady X, por no poder darle el nombre de Nefertiti, quien se piensa que realmente es, estos rayos fueron llamados rayos X, y como tales fueron presentados pocos días después de su descubrimiento.

3ª

No sabía cómo se producían, eso sí, se sabía que aparecían cuando un haz de electrones muy energéticos se aceleraba al chocar con una superficie metálica. Röntgen había hallado un medio de iluminar el cuerpo humano (foto superior), y su descubrimiento hizo historia.

 

Un Nóbel el año 1901

 

Se hizo muy famoso y este descubrimiento, que se hizo de modo fortuito en el marco de un experimento universitario, pudo usarse de modo ilimitado, sin ser objeto de patentes. El desarrollo de la medicina en el campo de la diagnosis médica fue fulgurante, y Röntgem obtuvo el Premio Nóbel de Física el año 1901.

 

Autor: Cristóbal Miró Fernández

Fráncfort, Alemania, 9 de septiembre del año 1896. Por Cristófol Miró Fernández

1

Fue este lejano día y en el Fráncfort de fines del siglo XIX, cuando el cirujano alemán Ludwig Rehn

(1849-1930) suturó una herida en el ventrículo derecho a un joven jardinero que había padecido un apuñalamiento. Era la primera vez que alguien se atrevía a romper los tabúes ancestrales de la medicina y operó por primera vez un corazón humano con éxito.

 Mitos anacrónicos

2

Gabriele Falloppio (1523-1562) (imagen superior) , importante médico italiano, lanzó un mito sobre la mortalidad del corazón que siguió vivo durante los siguientes tres siglos. Una frase latina dicha por el mismo rezaba :”Vulnerato corde homo vivere non potest” (“Herido el corazón, un hombre no puede vivir”), y esa frase siguió viva durante trescientos años.

El corazón se convirtió en una zona tabú del cuerpo humano, hasta fines del siglo XIX. Ilustres cirujanos habían operado todo el cuerpo humano de arriba a abajo a lo largo de la historia, pero eran reacios a tocar el corazón humano siguiendo las ideas de Falopio.

3

De hecho, Theodor Billroth (1829-1894) (foto superior), el padre de la cirugía plástica, condenaba al ostracismo a quien operara, u osara intentarlo, el corazón humano en los siguientes términos: “El cirujano que intente la sutura cardíaca deberá perder el respeto de sus colegas”.

4

Y el mito se deshizo en un latido

 

El doctor Ludwig Rehn (foto superior) osó romper ese mito, arriesgando su carrera médica y prestigio y la vida herida de una paciente que estaba herido de una puñalada en su corazón intocable por la cirugía. Este mismo mito de Falopio era una ruptura directa del Juramento Hipocrático, por otra parte, pues un enfermo del corazón estaba condenado a morir de su enfermedad sin que nadie lo tratara de su dolencia.

El día 9 de septiembre del año 1896 llegó un joven jardinero herido de una puñalada en el corazón a las manos del doctor Rehn…y este doctor se puso manos a la obra para salvarle la vida.

La herida era en el ventrículo derecho, y tras tantear manualmente el corazón del herido, tomó una aguja gastrointestinal con hilo de seda y esperó a una fase diastólica del corazón, cuando el ventrículo derecho quedaba al descubierto, y la pasó por la herida.

Rehn escribió tras la operación: “El corazón se detuvo en un momento en la diástole. Era muy inquietante ver cómo el corazón hacía una pausa en la diástole con cada paso de la aguja”. Pero tras estos inquietantes momentos, el pulso se hizo más fuerte y la operación se completó con éxito. Tras aquel éxito que desafiaba el mito renacentista el desarrollo de la cirugía torácica ha avanzado sin cesar durante los siguientes cien años y lo sigue haciendo cada día…

 

Autor: Cristóbal Miró Fernández