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PARTO, 100 DÍAS Y OTROS POEMAS. Por Claudia Loayza

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PARTO

 

Algo se aproxima desnudo

nace desde lo hondo del silencio

llega en un temblor

tentando al gesto imposible

nadando en un lento goteo.

 

Con las piernas abiertas

como quien prepara una conquista

la mujer se encuentra en el surco del agua,

en él presiente al barro buscando la vida.

 

La luz, como una lámpara, alumbra la mueca

sumergida en el abismo, la desarma,

la vuelve indescifrable,

 

piel y carne

amor y grito asoman

cortando el hilo,

atándose como un eslabón inconmensurable en el tiempo.

 

Abrazados se exploran,

se huelen, se miran por primera entrega.

 

La mujer se va quedando en reposo,

acurrucada en la quietud

de unas manitos que buscan alimento,

el corazón se posa en la caricia más honda y más leve.

 

Cauto y de puntillas

vuela expulsado el árbol nutriente,

río desordenando el cuerpo.

 

El cielo parece recién nacido,

La tierra está de fiesta

Madre e hijo celebran. El tiempo ha comenzado.

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100 DÍAS

 

Algunas veces en abril

cuando cae la primera lluvia

un dolor inmenso cubre de bruma el tiempo

el aire se espesa

huele a sangre y lágrimas.

 

Un millón de seres humanos

baja por montañas boscosas

liberados de machetes y odio.

 

Bajan a escuchar la lluvia

en el silencio de Rwanda.

 

TRIGO

 

No todos duermen esta noche.

Un hombre se hermana con la masa

para alcanzar el pan de mañana.

 

Tiembla su mano aferrada al alimento

que dará fuerza y sosiego.

Su cuerpo huele a trigo

brisas amarillas vuelan de sus ojos

 

Comienza a espigarse el día,

el panadero moldea sueños.

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RECUERDO FLACO

 

Te quitabas la ropa lentamente

como si el demorar ese momento

alargara tu cuerpo escaso

lo último en caer eran los pantalones

y en esa desnudez de ave entumecida

crecías a la altura de la selva

entonces éramos dos pájaros

habitando nidos.

BURKA Y OTROS POEMAS. Por Claudia Loayza

 

 

 

BURKA

 

Acogida con tristeza desde la cuna

tu nacimiento fue un duelo una moneda

infancia rota mirando volantines

que nunca pudiste encumbrar

tocabas su vuelo cuando caían

mientras tus manos recogían espigas y cántaros

antes que el sol delatara tu presencia

 

noches y días de sombras

pariendo hijas envejecidas, ciegas

condenadas al ostracismo

 

Años de asedio

que no pudieron robarte la palabra

 

cuando ya no hubo silencio

y estremecido el miedo dio la vuelta

las palabras salieron de la boca

renacidas, diurnas

 

entre las oscuras rejillas de tu cárcel

despertó la caricia de un largo sueño

sosegado el aliento abrió la jaula

sonreíste

y te quedaste mirando amapolas

 

en aquel instante

 

tanta luz

tanta luz que de repente vino

al asombro de tus ojos

 

derrumbando los muros del miedo

botando el hiyab con su peso de siglos

 

Enterrada hasta la cintura

en esa tierra

tantas veces cultivada por tus manos

tierra de guerreros santos?

 

Cada piedra lanzada cinco mil años de historia

 

griega, turca sasánida, árabe, persa

caspia, batriana, hindú

lazos ancestrales fundidos en una sola ira

 

cada grito un ala nueva soldada a tus heridas

 

Se escuchan landays

es tu propia voz la que recita

si el pájaro, si el aire, si la vida

 

si los códigos, si las leyes que confunden

que limitan, que oscuran

 

un espiral sin tiempo resbala el llanto en la mejilla

aún te queda piel y sueños

 

no pesas nada, levemente te vas

burlando las cenizas.

 

 

 

 

 

AMAOS LOS UNOS SOBRE LOS OTROS

Lame como perro hambriento todos los surcos

vírgenes,

con manos infectas bajo el uniforme escarba

púber,

nada lo aterra, aunque esa lujuria sabe

lo vuelve

peligrosamente eréctil.

 

Tañen campanas apagando gritos,

apenas perceptibles,

un olor en la habitación putrefacto:

sombras que espían:

 

Se persigna.

 

Sin las manos lavarse se unge a la mesa,

bebe sangre,

come cuerpo:

 

eructa

va al baño,

 

mea,

caga,

 

amén.

 

 

 

FUNAMBULISTA

 

Camino en silencio atisbo el horizonte

comienzo el ascenso por la cuerda floja

trazo el destino equilibrando la muerte

venciendo el miedo con piececitos blancos

miro al infinito

no existe el azar(pienso)

suelto la pértiga

caen los sueños en alas rotas

vuelan palomas de maíz

como una diosa del aire traspaso el cielo.

 

 

 

MUERTE

 

La niña se columpia

es la única dueña de ese vuelo

atrás espera su sombra

pero no regresa.

 

Nota Biográfica.-

Acerca de mí

 

Nací en  invierno en  Santiago de Chile . Actualmente vivo en Estocolmo Suecia.

Mi gusto por la poesía es de siempre, pero mi relación con ella, ha sido más bien silenciosa. Soy autodidacta y desde hace un tiempo atrás decidí trabajar en la publicación de mi primer libro agobiada por una explosión de imágenes y emociones bullendo y pugnando por salir.

He participado de algunos talleres de poesía  y he tenido la suerte de contar con personas que creen en mí y me han dado el primer empujón .

El cumpleaños número 80 de mi madre fue el día  del nacimiento de mi libro “Ventanas sin tiempo” , autofinanciado y auto editado por mí. Lo ofrezco desde la simpleza.

Estoy en el origen, he dado el primer paso y espero continuar en el tiempo.

Gracias

Claudia Loayza