Siria, la gran hipocresía mediática. Por Cristófol Miró Fernández

Siria

El día 14 de marzo, se desarticuló una célula islamista que captaba milicianos gihadistas para diversos conflictos bélicos en colaboración entre la policía hispana y marroquí…fíjense que he escrito gihadista, no jihadista, según las más actuales versiones, o yihadistas, según las clásicas versiones erradas de la palabra. Conste decir que la versión correcta es decir el gihad, no la yihad, pero hay tantos malentendidos y desconocimientos alrededor de este tema, demonizado a diferencia de los caballeros de la Orden del Templo, otra imagen de Milites Christi, o soldados de Dios creada por Bernard de Clairvaux en el siglo XI d.c. que uno más no destaca en exceso…pero a lo que íbamos, hablemos de Siria, como dijo Heraclio tras la batalla de Al-Yarmuk, cuando cayó bajo las fuerzas musulmanas de Muhawiyya, el año 636: “¡Siria que gran país para el enemigo!”.

Siria vive en los telediarios nuestros de cada día una lucha mediática que rivaliza con la lucha militar que se vive en aquel lugar. En Europa, Al-Assad es visto como un auténtico demonio y la opinión pública sufre del mismo mal que sufrieron los serbios durante las guerras de los Balcanes en los años 90, es decir, la demonización absoluta, cuando conviene recordar aquí un fragmento de la novela “En el corazón del peligro”, situada durante estos conflictos entre serbios, bosnios y croatas tras la desaparición de la URRSS. En dicho fragmento aparece un alto cargo del gobierno británico hablando con el presidente croata diciéndole explícitamente que el criminal de guerra serbio llamado Milán Stankovic nunca será juzgado, pues entonces bosnios y croatas tendrán que admitir que en sus ejércitos también hay psicópatas y crueles criminales de guerra…

Hará un tiempo ya bastante largo, no sé si ustedes se acordarán, salieron a la luz varios documentos visuales en los telenoticias en los que aparecían tres casos de crímenes de guerra cometidos por los rebeldes sirios, el uno hablaba de investigar, por petición de Bruselas, a los rebeldes sobre el uso de armas químicas tal y como las usaba, ahora se supone que las ha eliminado, Al-Assad, el otro documento mostraba un grupo de soldados de Al-Assad siendo ejecutados sin juicio previo en una calle por grupos rebeldes, y el otro mostraba a un líder rebelde territorial devorando un corazón extraído del cadáver de un soldado gubernamental caído…ambas tres pruebas, que comprometían a los rebeldes en su papel de pobres angelitos martirizados por Al-Assad, desaparecieron al día siguiente de todos los medios de comunicación, y nunca más se vieron públicamente…

Hará un mes más o menos, se vio la imagen de un gihadista, fíjese la ironía, gritando en voz alta “Al.lah es grande” mientras tenía a un chiquillo a los mandos de una ametralladora en una calle…ayer mismo se demonizaba a los gihadistas por ejecutar a un grupo de opositores rivales de otro grupo rebelde colocados en fila y de rodillas… ¡viva la hipocresía! El gihadista que tenía al niño junto a la ametralladora era alabado por rebelde y los gihadistas de ayer eran denostados como crueles ejecutores… ¡y ambos son gihadistas!

Sin contar con la visión del niño agarradito a la ametralladora, que eso también tiene su gracia, pues todo el mundo denosta el uso de los niños soldado en los conflictos bélicos…¿y qué era este chiquillo salvo un niño soldado ya siendo educado para el odio contra los hombres de Al-Assad?, que visto lo visto, no tienen ni mujeres ni hijos, pues ellos no aparecen en ningún lado en ningún telenoticias…y cuando aparecen mujeres y niños todos son rebeldes que han tenido que huir de Siria por la represión del gobierno…¿dónde quedó en esa imagen casi glorificada del niño y la ametralladora la canción célebre que dice “que canten los niños que quieren la paz”?

Los rebeldes…muchos son gihadistas, como ya apunté antes, y muchos son enviados y pagados por los aliados de los EEUU del Golfo y Oriente Próximo… ¡otra gran ironía! Los aliados norteamericanos pagan a los terroristas radicales a los que los propios norteamericanos venden armas, tal y como pasó en Afganistán con los talibanes, gente que después combaten a los mismos occidentales y provocan masacres bajo el sello común de Al-Qaeda como la ocurrida en las Torres Gemelas de Nueva York o en los trenes de Madrid…rebeldes que combaten entre ellos, que se ejecutan entre ellos, que cometen crímenes contra la humanidad en medio de una guerra civil en la que vive Siria desde hace años, y que es una pieza más en el juego del ajedrez que juegan Obama y Putin por el dominio mundial en una Guerra Fría que como se ha visto ahora en el caso de Crimea, nunca se descongeló del todo…

Autor: Cristóbal Miró Fernández

Leave a Reply

— required *

— required *

Login

Contraseña perdida?
%d personas les gusta esto: