ECONOMÍA, OPINIÓN y ACTUALIDAD — 07/09/2013 at 20:00

EL VERGONZOSO PRECIO DE LA CORRUPCIÓN. Por Víctor Donamaría

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Hubo una película por los años 60/70 protagonizada por un casi desconocido Clint Eastwood, que se titulaba “La muerte tenía un precio”. Era de la época que las cercanías  de Almería, se convirtieron en el plató de exteriores de Hollywood.

Ahora alrededor de cuarenta años mas tarde en esta España nuestra, que diría Cecilia o Mari Trini, no es la muerte la que tiene un precio, que también, pero el precio al que se  refiere este articulo, es otro.

La Corrupción tiene un precio. Y es un precio tal alto, que como diría el replicante de la película Blade Runner, Roy Batty,:

“Es una triste experiencia vivir con miedo, es lo que significa ser un esclavo,

“He visto cosas que vosotros no entenderíais” etc etc.

La corrupción es un viaje a la noche más oscura del ser humano, allí donde Scott Fitzgerald, decía que siempre son las tres de la madrugada.

La corrupción es una travesía que tiene un peaje material, moral y ético. Y aunque las cifras precisas difieren, se puede estimar que en España puede representar sobre un 1% del PIB o unos 10.500 millones de euros, o un punto del Déficit Publico.

Hay otras cifras, el Banco Mundial estima que el coste oscila entre el 0,5 y el 2%, el importe de la cifra máxima seria 21.000 millones para España.

Pero…(siempre hay un pero en la vida), estas cifras podían quedarse cortas, por una razón tan sangrante, como la negativa de las victimas a denunciar y no tan victimas, las situaciones corruptas.

Sean las que sean las cifras, ponerle números a la corrupción ayuda a entender que este vergonzoso comportamiento, tiene una repercusión directa en la economía y en la vida de todos nosotros.

Dice Enrique Alcat, profesor en el Instituto de Empresa, según el País del día 11, de Agosto:

“No forma parte de una extraña realidad ajena a temas cotidianos y vitales como la sanidad, la educación y/o la cultura, y otras áreas. Dinero que se llevan los corruptos dinero que no llega a nuestras escuelas y hospitales. Además compromete nuestro futuro”

“La corrupción está obstaculizando la salida de España de la Crisis, genera inestabilidad política, empeora la imagen del país (ahora se dice marca España) degrada la confianza del inversor y aumenta la incertidumbre financiera, reflexiona en el mismo diario, José María Mella Catedrático de Economía de la

Universidad Autónoma de Madrid, que termina “Es un mecanismo depredador de los recursos de la sociedad”

Y añado yo, y lo que es peor pagamos “justos por pecadores” y nos tenemos que conformar con la manida y sobada frase ¡”todos son iguales”. Hecho mentiroso y mendaz.

El mecanismo depredador que aludía el catedrático José María Mella,  se explica porque la corrupción desvía el dinero de una mayoría, hacia una minoría (la de siempre añado por mi cuenta)que acapara la riqueza y que suele estar bien conectada con los centros de decisión, y a la vez es una artimaña empobrecedora, pues reduce el gasto publico social y merma insistentemente el Estado de Bienestar.

Y lo triste y vergonzante es como apunta Jesús Lizcano, presidente de la ONG Transparencia Internacional España, :

“España siempre ha sido muy permisiva con la corrupción, hay un dato escalofriante, el 70% de los políticos que estaban imputados por casos de corrupción, han sido elegidos en las últimas elecciones locales”

En España se ha convivido con la idea de que “todo el mundo defrauda” y el que no lo hace es porque no sabe o es tonto de capirote.

Las grandes empresas y las más poderosas fortunas, son los principales defraudadores de España (42.711 millones de euros al año)

Les siguen a gran distancia las Pymes, 10.500 millones de euros al año y los autónomos, 5.111, millones de euros, rompiendo ese mito urbano de que es  la pregunta “lo quiere con IVA o sin IVA” donde reside el mayor fraude, si lo hay en la preguntita del IVA, pero es residual comparando con las anteriores cifras.

Lo que si había que cuestionarse es ¿Qué supone que en torno al 20% de la riqueza nacional la genere la economía sumergida.?

Es evidente que la corrupción afecta a las arcas del Estado. No solo por la evasión fiscal, sino también por el aumento del gasto publico “improductivo” (las comisiones) ya que sube los costes de las licitaciones que no son competitivas. Otro si, disminuye la capacidad inversora de la Administración y baja la calidad de los servicios (si no se hubiese “donado” esa mordida a alguien hubiese habido más dinero para mejorar la inversión)

En el lado de la iniciativa privada también casusa destrozos, ya que elimina la competencia al promover regulaciones ineficientes y amañadas para generar ingresos.

Pero este viaja hacia la noche obscura, (El invierno de mi desesperanza que diría William Shakespeare) no se detiene a1qui, va más allá:

Los escándalos de corrupción nos meten en la Liga de Grecia, Italia, Chipre etc. En la que no estábamos. Nosotros jugábamos en la Premier League, aun con el déficit, el paro y la ineficacia, pero no juagábamos en la liga de la Corrupción. Ahora sí.

Cada país tiene una forma de corrupción definida por su propio ADN, en España está vinculada a las actividades relacionadas con el mundo inmobiliario (suelo, construcción, obras publicas etc)

El escritor Rafael Chirbes, en su premonitoria novela Crematorio, narró los entresijos de este submundo en el que se mezclaba, corrupción, política municipal, y ladrillo. Es sintomático que cuando se tratan de cubrir los puestos de los ayuntamientos, el más deseado e importante es el de Concejal de Urbanismo (No hace falta que saquemos a relucir lo de Marbella, y su importante Concejal, que tenía más poder que el alcalde denominado “cachuli” o su anterior Gil y Gil.

Sin embargo y a nuestro pesar, el ladrillo y su aledaño non son la única fuente de corrupción. La financiación de los partidos esta al mismo nivel.

Curiosamente, ha bajado la virulencia de la corrupción en el ladrillo, porque con la crisis, la burbuja estalló (tarde pero estalló), pero para nuestra vergüenza, el problema de cómo se financian los partidos permanece. Este es un tema que no puede seguir siendo opaco.

Luz y taquígrafos, que los expertos nos dan varias medidas a seguir: limitar los mandatos de los cargos públicos, no incluir en las listas electorales encausados por corrupción, eliminar los privilegios de los aforados,, tener un Tribunal de Cuentas de verdad que sea eficaz, que dé sus informes en los primeros días del año siguiente al analizado, y como decía el experto en Derecho Segismundo Álvarez Royo-Villanova: “Terminar con  la impresentable practica de que las grandes empresas sean el retiro dorado de toda clase de ex”

En el ranquing internacional de corrupción como el que publica Transparencia Internacional. España ocupa el puesto 30 sobre un total de 176 naciones. En concreto entre Botsuana y Estonia, pero lejos de Italia que ocupa el puesto 72, pero también muy lejos de Dinamarca que ocupa el puesto 1.

En España la corrupción, en una década deja 800 casos y 2.000 detenidos (las cortes valencianas tienen 20 diputados encausados de un total de 75). Una carga que pesa mucho menos de lo que podríamos pensar, sobre todo si observamos los insensibles mercados financieros que se rigen por sus propias normas.

Los casos de corrupción resultan indiferentes a los mercados de bonos, dice Emilio Ontiveros, Presidente de AFI, es decir piensan que no afecta a la solvencia de la Deuda Pública española y por tanto no peligra su inversión. De hecho: “Si no se ve una crisis política de gran magnitud los inversores van a lo suyo” Apunta Federico Steinberg, investigador principal de Economía Internacional, del Real Instituto Elcano.

Y hecho tremendamente impactante, es que las calificaciones de las agencias de rating, tienen más repercusión en el mercado español y también en la Unión Europea.

Un dato de empleo en Estados Unidos tiene más repercusión en la Bolsa española, que un dato de empleo de España. Es la maldita globalización.

La corrupción además de lo escrito, tiene un coste mayor, del que se habla poco:

Es la falta de fe de una generación de jóvenes españoles en su Gobierno, en el sistema l democrático y en el entorno económico. Lo cual empuja a que emigren trabajadores de enorme talento, y esto tiene un enorme coste económico para el país, AHORA Y EN EL FUTURO.

5-09-2013

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