El Periplo de Himilcón. por Cristófol Miró Fernández

1

Con grandes similitudes al Periplo de Hannón, el texto original de este viaje también se perdió y sólo se conocen varias partes del mismo en el texto de Avieno, Ora Marítima, escrito unos 90 años después de este viaje, en el siglo IV a.c., lo que lo iguala al Periplo de Hannón, cuyo conocimiento nos llega a través de una copia griega, esta vez latina, del mismo siglo IV-III a.c.
Himilcón no fue ni remotamente el primer capitán cartaginés que exploró las tierras y costas de la Europa occidental y noroccidental, los hubo fenicios y tartesios antes que él, pero sí el primer capitán del que se conoce su nombre…pero nada más. Himilcón es un nombre sin ninguna historia conocida tras éste.
Más o menos debemos situarnos en la misma época que en el Periplo de Hannón, en los últimos decenios del siglo VI a.c., según Plinio. Su destino eran “las regiones situadas fuera de Europa”, y fijando el objetivo más acertadamente las islas Oestrýminidas, lo que ahora serían las Casitérides, entre las que están las islas Scilly (mapa lateral), en la punta noroeste de Inglaterra. Avieno habla de que Himilcón llegó a Irlanda y el sur de Inglaterra, amén de las costas de la Bretaña. Que llegara más lejos es sencillamente imposible e ilógico.
El viaje duró cuatro meses. Cuatro meses era un tiempo exageradamente largo para cubrir entre Cartago y la Oestrýmnidas aún en el caso de que las condiciones de navegación fueran muy malas, lo que implica que tuvo que tener contacto con muchos lugares de la costa atlántico y eso retrasó su trayecto su llegada al lugar de destino hasta cubrir el espacio de tiempo de cuatro meses.
Ambos navegantes llevaban el encargo de Cartago de comerciar, recordemos la búsqueda de Hannón de cobre en Akjoujt, de oro en África occidental o de cinc y estaño en Jos-Plateau (Nigeria). En este caso se trataba de monopolizar el comercio de plomo y estaño en el norte de Europa, pues en el norte de África no había estaño y sí lo había en las Islas Británicas. A diferencia de Hannón y sus fundaciones coloniales diversas, la intención de finalidad colonizadora aquí es totalmente infundada.2
El viaje era extremadamente peligroso. El propio Himilcón habla de calma chicha, bajíos, exhalaciones, nieblas, algas y (fruto de la imaginación de los marineros y la gente de aquella época), monstruos marinos. En esta época había una gran competencia con los navegantes griegos, con lo que el factor tiempo a la hora de llegar antes que ellos al norte de Europa era vital…pero un siglo y medio más tarde de este viaje, al masaliota Piteas (al lado reconstrucción 3D de la Massalia griega, la actual Marsella), su crónica de viajes lo ayudaron de un modo notable para navegar por una parte de esta ruta Nord europea.
No se sabe nada de viajes posteriores a las Oestrýmnidas pero el hecho de que pudieran conseguir plomo y estaño hace pensar lógicamente que hubiera más rutas que arribaran al mismo sitio…aunque al carecer de noticias, también es posible que nunca más se llevaran a cabo…

Autor: Cristóbal Miró Fernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>