2 - AMÉRICA, 5 - CONTEMPORÁNEA, HISTORIA — 10/09/2013 at 00:58

BRASIL: DE LA INDEPENDENCIA A LA REPÚBLICA( 1ª Parte).Por Cristófol Miró Fernández

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Juan VI de Portugal

 

El Brasil de finales del siglo XVIII.

 

Con una población establecida básicamente en la costa, donde se hallaba cerca de la mitad de toda la población brasileña, el interior de la colonia portuguesa seguía muy deshabitado. Fue en este contexto poblacional donde la Ilustración hizo su aparición, que influenció todos los movimientos sociales del siglo XVIII brasileño independentistas, aunque el motivo de esta misma independencia

a de la metrópolis portuguesa tiene mucho más que ver con la llegada de la familia real lusa, en su huida de Napoleón el año 1808, que con la independencia americana de las trece colonias inglesas o la Revolución Francesa, como tampoco tuvo suficiente fuerza el cierre de fábricas y manufacturas reales, por orden del marqués de Pombal y sus reformas, aunque acarrearan no pocos malestares sociales con respecto a la metrópolis.

Pero si la Ilustración no influenció en su independencia, la cercanía a los nuevos estados norteamericanos y la idea de Nación que representa la Revolución Francesa empezó a forjar en el Brasil la idea de que constituían una nación diferente de Portugal, y junto con la conversión de la colonia en el año 1808 de colonia a sede de la realeza estos hechos desembocaron en la independencia brasileña del año 1822, pero a diferencia de las colonias españolas Brasil no se fracturó en nuevas repúblicas, gracias a que su independencia fue mucho más tardía y la presencia real contribuyó a mantenerla unida.

 

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Precedentes de la emancipación.

 


 

Cómo ya se dijo anteriormente la Ilustración tuvo mucho peso en el Brasil colonial y sus élites, y como en la Europa contemporánea, la Ilustración impulsó debates sociales vivos que impulsaron creaciones como la Academia Científica y de la Sociedade Literaria, lo que en España serían Las Sociedades de Amigos del País mezcladas con influencias literarias como la del padre Feijoo, por ejemplo, en definitiva, sociedades culturales que mediante la filosofía y la ciencia aplicadas  a su mundo contemporáneo pretendían mejorar éste en beneficio de la sociedad. Obviamente estas sociedades eran más activas donde estaban las principales capitales del Brasil colonial, como Bahía y Río de Xaneiro. Estas élites burocráticas eran complementarias con los grandes centros económicos como Minas Gerais y su minería del oro, centros económicos por otra parte afectados negativamente por las reformas pombalinas.

La combinación de los factores de unas élites influidas por la Ilustración y unas reformas pombalinas que afectaron negativamente a la economía de diversas zonas brasileñas dieron como resultados revueltas como las existentes en la América española, como la de Túpac Amaru, Juan José Condorcanqui, en el Perú del año 1780, por ejemplo, de contenido anti fiscal por la razón de las  reformas  metropolitanas con un ideario ilustrado, de una relativa importancia, pues eran obviamente de alcance local, lo que impedía que fueran generales y facilitaba el apresamiento de sus líderes, pero que demuestran un incipiente nacionalismo que llevaría a la independencia de estas zonas de la metrópolis europeas.

El año 1789 estalló la revuelta de la Inconfidencia Mineira, en Ouro Preto, en Minas Gerais, una zona especialmente rica en minas de oro y con una élite muy influenciada por la Ilustración, la independencia americana y el liberalismo europeo, puesto que era una zona económicamente importante. Conviene recordar como Saint Domingue ardía en estas mismas fechas en una guerra brutal entre blancos y mulatos por la lucha de la supremacía política en Saint Domingue, entre unos blancos que habían marginado a los mulatos hasta límites insoportables y unos mulatos que, mediante las Sociedades de Amigos de los Negros revolucionarias aspiraban a conseguir de nuevo derechos que los blancos les habían arrebatado de un modo casi total, con lo que cabe incluir las revueltas brasileñas en un contexto general sudamericano donde las ideas norteamericanas revolucionarias influían de un modo decisivo en su surgimiento.

El número de revoltados de esta revuelta brasileña era de 20 personas, un número demasiado escaso para llevar a cabo una revuelta que incluyera a todo Brasil, y era local por el escaso número de sus miembros involucrados, pero incluían miembros de las élites tales como religiosos, un hacendado local y dos tenientes de dragones, uno de los cuales era el famoso Tiradentes (imagen superior). Esta revuelta estaba carente de toda motivación social de ayuda a los oprimidos de Minas Gerais. Deseaba establecer una república democrática con el objetivo de estimular la industria del oro y los diamantes dañadas por las reformas pombalinas, y condonar la deuda con Portugal. Debía estallar cuando el gobernador anunciara el cobro de la derrama, odiada por el pueblo. Esperaban que este hecho convirtiera la revuelta en general e incluyera a las capas populares descontentas con ese impuesto…pero nunca se llegó a cobrar la derrama. El gobernador fue avisado de esta revuelta y suspendió el cobro de la derrama.

Sin causas de revolverse, la sociedad no se movió y los cabecillas fueron detenidos y encarcelados. Tras tres años de juicio sus condenas a muerte por traición fueron conmutadas por voluntad real por la del exilio, mientras Tiradentes, que primero negó su participación en tal conjura pero al final la aceptó hasta el punto de autodenominarse responsable directo de tal revuelta fallida, fue colgado y después descuartizado como condena normal en esa época por traición a la monarquía.

Era el 21 de abril del año 1792, y desde ese día Tiradentes es ensalzado como un héroe republicano por los brasileños y el 21 de abril convertido en día de fiesta nacional. Posteriormente a estos hechos, el gobierno metropolitano reaccionó con desmesurada violencia prohibiendo imprentas y creando una lista negra de libros prohibidos que fueran nuevos semilleros de revueltas similares a la evitada, y creó una larga serie de agravios que lastraron la relación de las élites brasileñas con el gobierno de la metrópolis, lo que originó otra revuelta fallida el año 1794 en Río de Xaneiro.

La revuelta de los alfaiates (sastres) en Bahía el año 1798 fue de signo distinto completamente y demuestra como las ideas de la Ilustración empapaba la sociedad entera, no sólo las élites. Sus revoltados fueron gentes del pueblo que trabajan en un ámbito urbano, gente de color como mulatos o africanos, libres o libertos.

El año 1797 la carestía de alimentos alimentó la rebelión popular en Bahía, donde además se mezclaban otras reivindicaciones con el fin de la esclavitud, el libre comercio, una república y un salario mayor para los militares. Aplastada esta revuelta y conociendo los sucesos contemporáneos de Saint Domingue, el miedo a la revuelta entre la población mulata y africana llevó a la ejecución y descuartizamiento de cuatro de sus cabecillas.

Época de revueltas locales, ninguna fructificó por las medidas represivas usadas por la corona, viendo los sucesos de la vecina Saint Domingue, prematuras e impulsadas por una élite cada vez más descontenta con una metrópolis que imponía sus medidas económicas en un Brasil cada vez más nacionalista.

 

La ayuda napoleónica a la creación del imperio del Brasil.

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El año 1807 Napoleón cruzó la frontera portuguesa e invadió Portugal. El príncipe heredero Juan VI consiguió la ayuda de los británicos para huir al Brasil, que ahora, a falta de metrópolis, era la sede de la Corona portuguesa. Brasil no era ya una colonia, era la sede de gobierno. Se podría decir que el rey portugués se había convertido en el rey brasileño y Brasil en un reino. Lo que la realeza entendía como una huida momentánea a la espera de una vuelta a Portugal en Brasil era visto desde el punto de vista nacionalista como la superación de su status de colonia domeñada a centro de poder real y sede de gobierno. El 22 de enero del 1808 la Corte, junto con 10.000 cortesanos y burócratas, llegaba a Bahía y el reloj para la independencia brasileña empezaba a funcionar de un modo automático e imparable.

Este hecho hizo posible que todo lo que se aspiraba en Brasil por las élites fuera llevado a cabo de un modo rápido. Brasil era equiparado en derechos con la metrópolis invadida y el año 1815 pasó de Virreinato a Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve. El nacionalismo brasileño se vio influenciado por esta estancia de la Corte en Sudamérica. Cierto que la realeza impulsó el renacer económico y científico del Brasil, junto con su nacionalismo, pero este avance social y económico a orillas del Amazonas hizo que nacieran envidias ente muchos portugueses, que veían como el progreso de Portugal era ahora el progreso del Brasil.

La Carta Regia del enero del año 1809 abrió los puertos brasileños al libre comercio con Inglaterra y abolió el monopolio comercial anterior. Los ingleses consiguieron ventajas comerciales notables mientras los comerciantes portugueses eran gravados con unos altísimos aranceles por parte del Brasil, del 24% frente al 15% de los ingleses, que hizo nacer un creciente rencor en tierra lusa, que veía como bajo los designios ingleses, la Corte brasileña maltrataba a sus propios comerciantes. Brasil se convertía no ya en colonia portuguesa, sino en colonia inglesa, y era objeto de una gran afluencia de casas comerciales inglesas, cuyo gobierno se cobraba de esta manera el favor y la deuda contraída por la familia real al huir de Portugal el año 1808. En Brasil no mandaba la familia real portuguesa, mandaba Inglaterra…el año 1816, tras la derrota napoleónica y al no ser y a Brasil una pieza del Imperio napoleónico, los aranceles fueron igualados y cesó la discriminación. El Bloqueo Continental impuesto por los británicos a Napoleón no tenía ya sentido si Napoleón había ya sido derrocado del poder.

Mientras tanto Brasil pasaba paulatinamente de colonia sojuzgada a sede temporal de gobierno portuguesa y Corte Real. La administración del Brasil se iba equiparando a la administración de Lisboa en muchos aspectos, creándose en Río el Consejo de Estado, y la Suprema Corte de Justicia (lo que ahora sería un Tribunal Supremo), un banco, una imprenta y una biblioteca con fondos bibliográficos traídos desde Lisboa, junto con facultades de derecho, medicina y una academia militar, e incluso se empezó a publicar un periódico…que la Corte concibiera que tras todas estas mejoras y progreso en Brasil, satisfaciendo las ansias nacionalistas de las élites, podían ser retiradas de un plumazo una vez la Corte pudiera volver a Portugal implica que era muy corta de vista…

Pero no sólo era Brasil quien evolucionaba, sino la propia Corte emigrada. Los cortesanos forjaban lazos cada vez más estrechos con las élites brasileñas cuanto más tiempo pasaba la Corte en Brasil, pues a todas luces Brasil era ahora la metrópolis en vez de Portugal, y ciertos lazos como los familiares, atan bastante fuertemente a sus contrayentes, lo que dificultaba en gran medida la vuelta de la Corte a Lisboa, y si a ello sumamos que a estos lazos hay que unir los patrimoniales, puesto que muchos cortesanos se habían vuelto hacendados al comprar tierras, como que complica bastante más el retorno a la antigua Corte…abandonar familia y propiedades es un tema ciertamente delicado.

Económicamente Brasil consiguió lo que Tiradentes había deseado, que la economía floreciera de nuevo con un esplendor nunca visto. Los ingleses eran buenos clientes brasileños, y los puertos brasileños exportaron muchos productos merced a la cercanía de éstos a la costa, y eran buenos clientes ingleses porque la libertad de comercio hizo que importar mucha producción de bienes europeos, sobretodo inglesa, que no frenó su presencia en Brasil tras la independencia, sino que la aumentó, alcanzando cien casas comerciales inglesas el año 1822 en Brasil. Como en las antiguas colonias españolas, Inglaterra importó material y maquinaria para mejorar la explotación de minas de oro y diamantes (recuérdese el caso peruano de la Pasco Copper Corporation, y el hecho de que el puerto del Callao estuviera lleno de maquinaria industrial minera oxidándose a causa de la imposibilidad de llevar tal maquinaria a las minas destinadas por ausencia de caminos para llevarla a su destino).

La fortaleza brasileña comercial se demuestra tras la crisis bursátil del 1825. Mientras las repúblicas de origen español no podían pagar los intereses de la deuda externa, Brasil pudo seguir pagando los intereses de la deuda externa debidos a Inglaterra de un modo continuado, habiendo contraído una deuda con dos bancos ingleses por empréstitos de valor de 3.200.000 libras esterlinas.  Ciertamente era un cliente mucho más seguro que México para los franceses, para comerciar y pagar deudas contraídas con países europeos.

Como puntilla a este éxito y progreso brasileño, Juan VI optó por reconquistar la Colonia do Sacramento a España, cedida el año 1750 por los monarcas borbónicos y después recuperada por estos mismos monarcas de nuevo de manos portuguesas. En el año 1811 y el año 1816 Juan VI impulsó dos invasiones militares en la Banda Oriental, librando a Buenos Aires del indeseado Artigas, caudillo revolucionario que abogaba por una reforma radical social apoyando los derechos de las clases sojuzgadas contra el poder de los terratenientes de las provincias de Entre Ríos y Santa Fe. Con la derrota de Artigas, el año 1821 se creó el estado Cisplatino incorporando Uruguay al Brasil…que Antonio Lavalleja, el año 1825, se encargó de hostigar al mando de “los treinta y tres orientales”, en connivencia con el gobierno argentino en una guerra de tres años contra Brasil, creando la República Oriental de Uruguay, que tuvo que hacer equilibrios para sobrevivir a los argentinos y los brasileños. Recordando a Napoleón y su frase tras Bailén, Brasil se podía decir que tenía una mancha en su ropaje.

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