LA LOSA MONÁRQUICA, por Fernando Sabido Sánchez

 

Sellaron la tumba del Gran Dictador en el Valle de los Caídos con una enorme losa para hacerla inviolable, metáfora de otra losa que años antes colocó él mismo sobre el futuro de los españoles retomando la monarquía borbónica, y que los hijos y nietos del franquismo apoyados por primos socialistas desteñidos, harían asimismo inviolable.

 “Qué buen vasallo sería si tuviera buen señor”, decía todo un Cid Campeador aceptando en fondo y forma a la monarquía, aunque deseara distinta cabeza coronada, otra utopía,  jamás reinó en España ningún monarca que merezca ser recordado por su buen gobierno.

Hoy, tras siglos de reyes/reinas corruptos y nefastos para España, entre los cuales hubo varios Borbones cuyos nombres no quiero ni pronunciar, hay ciudadanos que piensan ser buenos vasallos, (con la que está cayendo sobre el Gran Cazador de las Estepas, las Praderas y las Sabanas sin y con acento),  que desean como solución la abdicación del Padre, pero al mismo tiempo la coronación del Hijo, o del Espíritu Santo si encontraran alguno decente en el pajar de la nobleza hispana, creen que en el Hijo está la solución a nuestros problemas, la corrupción que no cesa enquistada en la piel de Iberia incluso desde antes del Big Bang, que ya son milenios.

Ojo, para aquellos que ven en el Hijo al mirlo blanco, decir que ya andan revoloteando otros jóvenes de las Rosas, Colones de Carvajales y Marios Condes (los otrora amigos del Padre, sus recaudadores hoy convictos, confesos y alguno hasta enterrado),  la Constitución otorga inmunidad absoluta a nuestros monarcas, y  atentos también a las influencias de la plebeya, que mandará mucho en el futuro, si no lo creen, siéntense y observen.

¿No tenemos bastante con lo que se sabe aunque no se publique?  ¿Alguien cree que lo de Urdangarin es tangencial y ajeno a los grandes negocios de “toda” la familia?  ¿No está el sumario Nóos plagado de importantes y fieles servidores de la Zarzuela que hicieron de correveidiles y mamporreros en los putrefactos negocios del yernísimo?

Los grandes partidos, los que deben emprender la regeneración que la sociedad en su inmensa mayoría está pidiendo, tienen la obligación histórica de afrontar una consulta a los ciudadanos, moral y éticamente imprescindible, monarquía o república, tan sencillo como imposible de imaginar en los próximos años. ¿Alguien cree que a nuestros políticos de las mayorías actuales les interesa la república y perder el paraguas protector que ofrece tan corrupta monarquía?