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¿QUÉ ES LA LITERATURA? Por María Teresa Balogh

  MIEMBRO  DEL GRUPO LITERARIO DE ESCRITORES LATINOAMERICANOS

“HERMANOS EN LETRAS”

DE SANT LOUIS, MISSOURI, (ESTADOS UNIDOS)

Tras la  publicación del texto de  Ricardo Iribarren, ” Hermanos en Letras”, que,  a modo de presentación del grupo de escritores Latinoamericanos, del mismo nombre, hemos realizado  recientemente en Pulso Digital; iniciamos una colaboración que esperamos larga y provechosa para las letras hispanas, y para aquellos que, aprovechando  las experiencias de escritores del otro lado del océano, llenos de inquietud y talento , quieran ampliar su horizonte en el, siempre complejo, mundo del quehacer   literario.

Este espacio se denominara genéricamente :

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             Hoy presentamos a:

       María Teresa Balogh

 

 

Breve nota biográficaNació en Barranquilla, Colombia. Vino a los Estados Unidos en lMaría Teresa Baloghos 80s. Escribe cuentos, poemas y ensayos, la mayoría en el idioma inglés, pero aumentando la producción en español cada año. Su primer poemario “Bailar caribeño” fue publicado en mayo 2013 por Ediciones Torremozas de Madrid. Sus cuentos “La mordida” en la antología “Más allá de las fronteras: cuento” 2004 por Ediciones Nuevo Espacio de NJ; “Manteniendo la promesa de conservación de estado casadero” por la revista Letras Femeninas en la edición especial del verano de 2010; su micro-cuento “Reflexiones después de conciencia repentina” fue publicado por la Revista Bacanal No 4. Algunos de sus poemas en español han aparecido en Bacanal No 3 y la revista virtual Grafemas. Varios de sus poemas y tres microcuentos en inglés han sido publicados en varias revistas literarias de Estados Unidos. Enseña español en la Universidad de Missouri-St. Louis. Miembro fundador del grupo “Hermanos en Letras.”

 

♪Oh, ¿qué será, qué será? que está en la romería de los mutilados,

– que está en la fantasía de los infelices, que está…♪

¿Será la respuesta de Chico Buarque en su famosa canción, “Literatura”?

 

¿Qué es la literatura?

Enfoque de María Teresa Balogh

nº 1 de Balogh

En el año 2000 murió mi abuela. Para mí fue una gran tristeza; representaba gran parte de mi infancia, cuando en las noches sentadas en la terraza, junto al palo de bonga, me contaba la interesante historia de su vida. A manera de sobrellevar el duelo, sentí la necesidad de trasladar su historia al papel; pretendía ser una biografía, pero el personaje que había empezado como mi abuela, se transformó en otro, en un ser ficticio, que desde las brumas de la imaginación reclamó su propia vida.

 

Esto demuestra que hay numerosos trasfondos en nuestra historia personal que nos pueden empujar a la escritura creativa.

 

Con el tiempo me he dedicado a las letras, soy profesora, y redacté un manual que pretende ser una guía para los estudiantes que se inician en la escritura. Por lo general, salvo pocas excepciones, mis estudiantes utilizan el castellano como lengua secundaria. Citaré algunos conceptos de dicho  manual para tratar de responder a la pregunta ¿qué es para mí la literatura?

 

¿Qué es la escritura creativa? Al escribir de forma creativa, ejercitamos la imaginación, comunicamos nuestras experiencias y exploramos nuestros sentimientos ¿El escritor nace o se hace? Si bien hay numerosos ejemplos en la literatura mundial en que un literato parece “haber nacido” para escribir, éste no es necesariamente el caso de todos. A algunos de nosotros nos “pica” el bicho creativo un poco o mucho más tarde en la vida. Quizás por la inspiración de algún suceso, o después de leer una obra especialmente conmovedora que nos haga querer expresar algo parecido. Muchas veces no nos damos cuenta que ya poseemos algo de “talento.” Como ejemplo, si el lector de este artículo recuerda haberse “inventado” vidas alternativas de niño, o haber elaborado fantasías  para sus amiguitos o hermanos menores, o simplemente tenía un/a amigo/a imaginario/a, eso ya es un buen comienzo.

 

Es necesario tergiversar la realidad: Si bien partimos de experiencias personales o de personas que conocemos para contar una historia, con la escritura creativa aprendemos a “falsear” estas experiencias hasta convertirlas en literatura. La escritura creativa de ficción muchas veces dice una verdad alterada. Cuanta más experiencia tiene un escritor, mejor maneja el falseamiento de las verdades. Es cierto que se requiere  talento para escribir literatura, pero ese talento no es tan difícil de encontrar.

 

Aprendemos a escribir escribiendo: Cualquiera que sea nuestro caso es importante recordar que ¡aprendemos a escribir haciéndolo! –Escribir, escribir, escribir– Hay que estar dispuestos a cometer errores y a escribir mal, revisar y volver a escribir hasta estar satisfechos con el producto. Lo importante es pensar en que sí se puede.

 

El escritor como híper lector: Todo escritor debe ser un voraz lector. Si alguien decide escribir, pero nunca ha sido un asiduo lector, no ha tenido la oportunidad de experimentar los gajes del oficio y sus antecedentes. Es también esencial haber experimentado todo tipo de lectura. Confieso que he leído a Stephen King, Woody Allen, Robin Cook, Mario Puzo, etc.; he leído también revistas al estilo de ‘Selecciones de Reader’s Digest,” así como a clásicos de antaño y modernos: Tolstoi, Kafka, García Márquez, Cervantes, etc. etc. De todos he aprendido algo. A veces se recoge más de los malos ejemplos que de los buenos porque los podemos convertir en “un buen ejemplo de un mal ejemplo” y de ese modo evitar repetirlo.

 

El escritor como crítico empedernido: En la mente de un escritor siempre hay un elemento de crítica. No es solamente al leer, sino cuando nos sentamos a ver un programa televisivo, o una película, buscamos lo que no encaja o lo que encaja bien. Nos desilusionamos mucho más que el espectador no escritor al encontrar un final trillado, un argumento cursi, un personaje unidimensional, etc. y nos planteamos la manera de mejorar el guión. Esta crítica indudablemente nos lleva a la autocrítica. Entre más fallas encontramos en algo que vimos o leímos, más buscamos casos similares en nuestro trabajo y regresamos a la revisión. De ahí la necesidad de encontrar pequeñas sociedades de apoyo que nos llevan a formar grupos literarios y/o a crear tertulias.

 

¿Qué es entonces la literatura? Es el mundo situado más allá de nuestra vida cotidiana y que al mismo tiempo es más real que la propia realidad. En la literatura todo tiene su razón de ser, lo que no sucede en nuestra   diaria existencia. Es un refugio, una manera de comprender el mundo, un modo de empatizar y simpatizar. Es una manera de salirnos de nuestras experiencias y rutina y meternos en otro mundo que a su vez simboliza y confirma nuestra propia realidad.

 

Para el escritor, es también una manera de poner un punto de sal a la realidad material de nuestro lector. Si movemos a alguien a reír, llorar, enfurecerse, frustrarse, etc. lo conseguimos. La literatura es el aliciente más satisfactorio que se mantiene a través de las generaciones, a pesar de los avances tecnológicos del mundo digital de hoy. Afortunadamente los lectores persisten de una u otra forma. Reafirma mi optimismo que   cada semestre de otoño, me sorprendan mis estudiantes con sus deseos de escribir y su naciente talento para ello. Me llena de esperanzas el comprobar la adaptabilidad generacional de la literatura y su maravillosa supervivencia  

ESTUDIOS LITERARIOS. EL UNIVERSO FEMENINO por Raquel Viejobueno

No debemos dotar a la literatura de género, pero sí expresar en ella todo lo vivido. Pareciera que las experiencias de los autores pueden ser vestidos para calmar el frío del invierno, o agua para mitigar la sed del arduo verano. Lo cierto, es que el escritor, sea hombre o mujer, debe tener una crítica y criterio para dejar lo que va viviendo a través de los años. Es así, como camina la literatura y otras artes, en un constante movimiento social, como si fueran mareas, que tapan las orillas de uno mismo.

Las mujeres a lo largo de la historia, han sido expuestas a cargar con un papel, que no correspondía en todos los ámbitos de la vida social del ser humano, llevándola, casi siempre a un segundo plano. Desde esa posición tan injustificada, como irracional, las escritoras y poetas, se ven obligadas a crear, lo que en literatura se denomina “Universos femeninos”, que no dejan de ser otra cosa que espacios oníricos, o simbólicos por donde sus inquietudes pasean desnudas, no sólo en un plano personal, sino, social, político, artístico y económico. Desde la historia de la humanidad se la ha visto reclinada  a favor de  un hombre dominante, donde las propias leyes, lo único que hacían eran enterrarlas un poco más en esos Universos, que los escogían como única puerta de salida.

Existen muchas mujeres escritoras, poetas, ensayista, artistas en todos los ámbitos, a lo largo de la historia, que nos han dejado sus críticas a sus mundos reales. Las experiencias de las jaulas donde mentalmente las encerraban para luego morir en el anonimato de los que mandaban por ley divina, y terrenal.

Los Universos femeninos son, todos ellos, bellísimos, no sólo en su contenido sino en su profundidad hacia el deseo de escapar de un canon confundido y erróneo.

Nos llevaría mucho tiempo ir enumerando una a una, siglo por siglo, aquellas mujeres que han dejado su vida, o han creado una nueva vida paralela a la realidad, para comprometerse con su tiempo y el futuro, enseñándonos su día a día asfixiante y cargante de compromisos absurdos, que en muchos casos, las llevaban a permanecer y vivir en una fosa, peor que la muerte.

Estamos obligados a mencionar y recordar a  Virginia Wolf,  fabulosa escritora. Una de sus novelas que expresan a la perfección este Universo femenino es  “Una habitación propia” o también se la puede encontrar con el título “Un cuarto propio”. En esta maravillosa novela la autora despliega todas sus armas, para intentar entender y que entiendan las inquietudes femeninas, lo hace con criterio y crítica y con una verdadera sabiduría personal y narrativa.

Pero tampoco debemos pasar de largo, a una maravillosa escritora española, nuestro último Premio Cervantes femenino. Ana María Matute con su novela “La torre vigía”, donde los aspectos simbólicos son frecuentes, y es cierto que esta obra se podría definir como una novela de aprendizaje, donde es el narrador anónimo, el que refuerza el carácter ejemplar de la fábula, donde el lector se volverá a encontrar con los temas acostumbrados por la autora; el tiempo y sus estragos, la memoria, el odio y el amor, etc.

Así podríamos estar durante días, citando a estupendas autoras que han dejado su obra como legado de un mundo que está obsesionado con diferenciar la vida entre lo masculino y lo femenino, sin parar a pesar en la fantástica simbiosis que sería pertenecer todos a un mismo cuadro.

Como siempre la literatura nos deja sin palabras, y nos aporta una estupenda perspectiva, y realidad de nuestro tiempo y tiempos pasados.

Raquel Viejobueno

ESTUDIOS LITERARIOS, CÍRCULO LINGUÍSTICO DE PRAGA Y FORMALISMO RUSO. Por Raquel Viejobueno.

 

El estudio de los grandes manuales lingüísticos y literarios, sirve como bandeja hacia la comprensión de las composiciones literarias y los diferentes registros en el acto de comunicación.

Cada escritor con su trayectoria y su trabajo realizado, impone de cierta manera, su propio estilo o estilos. El desconocimiento, sólo es síntoma de abandono, y las elaboraciones de este arrinconamiento son frutos endebles y pasajeros.

No olvidemos que la literatura está viva y que como tal debemos, y tenemos la obligación de hacerla renacer sucesivamente.

Existen muchos escritores y poetas que crean sus composiciones, pero de nada sirve traer a la vida un bello verbo, si éste está vacío. Nuestra responsabilidad es dotar a la nueva literatura de creación y comunicación. No debemos pasar por alto, que la ciencia que nos ocupa este discurso, es decir, la literatura es signo, y como tal debe ir repleta de sustancias que al lector no le sea indiferente, dícese, que transmita, que haga sentir.

Partiendo de los eslabones pasados y de aquellas escuelas, que se dedicaron a dar un sentido al acto creador, y a toda su génesis y múltiples desdoblamientos, no podemos olvidar tan comprometida misión.

No se escribe para alimentar al oído, sino al alma, a la conciencia y a los valores humanos.

Escuelas tan importantes como “La Escuela formalista rusa”, cuyo principal protagonista fue Roman Jakobson, que coincidió, por motivos cronológicos, con el “Círculo Lingüístico de Praga”. De este último círculo se pueden encontrar dos novelas importantes. “La creación de una poética estructural” y “La fundación de la semiótica del arte”, que engloba como es lógico, la consideración de la obra literaria como signo (importante remitirse a los manuales de Jan Mukarovsky)

Pero a su vez encontramos que estas dos novelas hacen eslabón  por la incidencia fundamental del “Curso de Lingüística general (1916) de Ferdinand Saussure”

Los movimientos citados anteriormente y las relaciones que existieron entre ellos, sólo son prueba del compromiso ineludible de los que su objetivo era entender y enriquecer una de las mayores y bellas artes humanas: la literatura.

Al inicio de este artículo, hacia alusión a los denominados “verbos vacíos”, como palabra o forma de expresión, cuyo contenido creador debe ponerse en tela de juicio, ya que no es todo arte literario por mucha estética que lleve, sino está sujeto a una lógica semántica, y a las características propias del registro literario, conocidos y reflejados en los grandes manuales de estudiosos de la materia.

Para llevar a cabo el hecho creador, debemos partir de la base de lo que ya está creado, y para ello estamos obligados a conocerlo.

Así pues, hagamos cadena y compromiso, desde la humildad y la razón de entender  la literatura como una criatura viva, que depende, en gran medida, de nuestra voz que dormida o despierta, sin duda, le hace andar.

 

Raquel Viejobueno

LA VEROSIMILITUD DEL POETA, por Raquel Viejobueno.

 

Importante es tener en cuenta, y sobre todo saber, sobre la verosimilitud del poeta. A este no le corresponde decir lo que ha sucedido, sino lo que puede suceder según la verosimilitud.

Si partimos de comparar un poeta con un historiador, no podríamos decir nunca que su diferencia sea que el poeta compone  en  verso, y el historiador en prosa, ya que según Aristóteles, no resultaría problemático versificar a Herédoto. La diferencia real, sería, que mientras el historiador cuenta lo que es, y ha sucedido, el poeta escribe sobre los posibles de ser. Esta diferencia marca otras, como por ejemplo, que la historia posee carácter particular, mientras que la poesía tiene un carácter general, por ser más filosófica y elevada.

Así pues, basándonos nuevamente, en la milagrosa y única poética de Aristóteles, la poesía no debe tener connotaciones fotográficas, sino verosímiles, se trata, pues, de un realismo que generaliza, pero siempre controlado por la verosimilitud o la necesidad racional. Evidentemente esto no supone un rechazo a los hechos reales, siempre que sean verosímiles. Podemos encontrarnos entre las lagunas de la duda y tener conflictos  entre la razón (verosimilitud) y la realidad; en este caso nuestro maestro de millones de años se pone al lado de la razón.

Cabe lugar una estupenda frase de Aristóteles, que recoge la esencial del tema tratado:

Se debe preferir lo imposible verosímil, a lo posible increíble”

No obstante existe cabida en la verosimilitud para las cosas inverosímiles, pues es posible que ocurra algo que pensábamos imposible. El filósofo, llegado a este punto subraya la existencia de una lógica especial reconocida para la poesía, basándose en lo convincente verosímil, no contradictorio y necesario. Dándose estas condiciones no importa que en la poesía haya algo imposible.

Así pues, el conflicto arte-realidad se resuelve con tres premisas claves: la norma especial del arte, que permite pincelar las cosas como deberían ser, la verosimilitud, y la última premisa, por el contexto.

Sacando el jugo de todo lo anterior, llegamos a la conclusión, una necesidad para recurrir a  algo  irracional, es cuando se rechaza lo imposible.

Para nuestro filósofo, la base de todo entendimiento es la razón, y todo debe pasar por ella, y no debemos dejar escapar absolutamente nada. Esta es la única forma posible de acercarse al conflicto del arte y su realidad de la verosimilitud y de lo inverosímil y de las miles de realidades sumergidas en cualquier forma, cuerpo o aspecto. La razón, el entendimiento y la comprensión, hacen posible el conocimiento a tan excelso arte como es la poesía y sus cientos de formas de construirla.

Sin duda toda una realidad.

Raquel Viejobueno

Aristóteles

ESCRITOS SOBRE TEORÍA LITERARIA II: ARISTÓTELES, UN MAESTRO DE MILES DE AÑOS. Por Raquel Viejobueno.

 

Tomaremos como uno de los veleros más sólidos a Aristóteles, La famosa poética de este autor fue, es y será posiblemente los pilares de toda literatura.  Con ella, nos conduce, de una forma clara y explicativa, lo que es la literatura y todas sus raíces.

La definición aristotélica, fue extraída de la pregunta, quizá más conocida, entre los círculos literarios ¿Es el poeta un imitador?, pregunta, que sin duda se puede trasladar a cualquier tejedor de cualquier arte.

 

 

 

Aristóteles dejó constancia en su poética que el poeta (o todos los artistas de todas las demás artes) son imitadores, pero para ello tienen que imitar de tres maneras posibles; bien representando las cosas como eran o son, bien como se dice o se cree que son, o en ultimo caso como deben de ser. Estas tres formas de imitar se expresan con la elocución que incluye la palabra extraña, la metáfora y las alteraciones del lenguaje. Estos malabarismos a los que alude el filósofo, sólo se les permite a los ensalzados poetas.

Así pues, la definición de poesía para Aristóteles se podría resumir en tres premisas:

-          Imitación, como todo arte.

-          Uso de un lenguaje especial.

-          Estar en la posesión de unas reglas específicas.

Hinquemos más la huella en su premisa imitación. Si todo poeta emita todo aquello que ve, fue o debe ser, sin duda alguna estamos ante verdaderos observadores, ojos de un mundo donde encierran otros mundos, realidades que son propias y merecedoras de contar y dejar como máximo regalo, a un lector ávido de saber.

Lo interesante está en ser capaz de ver, observar y después componer, con formas propias, utilizando un lenguaje especial, y con unas reglas específicas, un poema, o composiciones que se pueden convertir en lo que queramos, debemos o deseemos hacer transmitir al lector.

¿Parece fácil? No, sin duda, no. Es imprescindible, no sólo contar lo que los demás individuos observan, sino lo que no son capaces de recoger otras pupilas. Allí, en el instante desapercibido del mundo, debe estar el poeta para dejar constancia con su pluma de la amplitud de su saber ver y observar.

Sin duda, Aristóteles es un maestro para todos, y el poeta está en posesión de uno de los sillones más comprometidos del teatro de la vida. No sólo debe ser imitador, sino captador, y es, sin duda, un vividor de la propia esencia.

Así pues, no es sólo necesario saber lo que se ve, sino lo que se debería ser y no vemos.

Imitemos pues este mundo, cincelemos una escultura de las realidades que divagan a nuestro alrededor y juguemos con la multitud de palabras y los vestidos bellos que las arropan.

Raquel Viejobueno.

 

 

 

Documentación.

-           Documentación: José Domínguez Caparrós. “Teoría de la literatura”  Editorial universitaria Ramón Areces. Tercera reimpresión noviembre 2007. Madrid.

-           DRAE.

 

 

ESCRITOS SOBRE TEORÍA LITERARIA I: LA DIFICULTAD DEL TÉRMINO LITERATURA.Por Raquel Viejobueno.

Es complejo definir el concepto literatura. Es a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, cuando se designa una definición;  un corpus de textos, dejando los utilizados anteriormente como poesía, elocuencia, prosa, etc.,  y reservando la definición principal  de la literatura como  “El saber o la ciencia en general”

Actualmente este significado no existe, y el término literatura, como explica la DRAE son otros, que pasamos a citar: “teoría de las composiciones literarias”, “teorías de las producciones literarias de una nación, de una época o de un género”, también lo define como “conjunto de obras que versan sobre un arte o una ciencia (es decir, lo que normalmente se suele denominar  bibliografía) “, “suma de conocimientos adquiridos con el estudio de las producciones literarias y , en sentido lato, instrucción en cualquiera de las distintos ramos del saber humano”

 

 

Sin duda alguna, cuando nos referimos, en este momento, en la actualidad, a la definición de la literatura, hacemos alusión  a la literatura  como el conjunto de textos que son productos del arte de la palabra.

Habiendo pincelando brevemente este término, nos podemos hacer una idea, de lo complejo que es maquillar el término y aún más la propia literatura, ya que, sin querer nos hemos introducido en una de las artes más bellas y cautivadoras del alma humana, que desde años remotos han conquistado a miles de lectores y escritores, poetas, ensayistas, cronistas, etc,

De cierto modo estamos ante uno de los grandes titanes, que hay que saber manejar, entender y, sobre todo, difundir.

Quizá si me preguntaran ¿qué es para mí la literatura?, no sólo no sabría desglosar el término en pequeños terrones para azucarar las inquietudes de mi interior, sino que me atrevería a decir, que es un modo de vida, un camino, donde se conduce de forma diferente y te aporta, al mismo tiempo,  paisajes de índoles asombrosos.

Hay que tener entre las manos la humildad, para reflejar, en todos sus campos, un dominio medianamente normal o justo. Cada cual, extrae desde sus producciones literarias mundos, que quizá sean sólo suyos, pero que pasan por  la terrible gasa de la critica y la aceptación de los eruditos en literatura. Así pues, no queda otra que vestirse de tiempo y aprender de lecturas como la poética de Aristóteles, cimiento base de la literatura Universal, para poder comenzar a ser, antes que escritor, lector de aquellos que nos han dejado su legado.

 

Raquel Viejobueno

 

-          Documentación: José Domínguez Caparrós. “Teoría de la literatura”  Editorial universitaria Ramón Areces. Tercera reimpresión noviembre 2007. Madrid.

-          DRAE.