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Manuel Álvarez Machado

MANUEL ÁLVAREZ MACHADO. En busca de un Ágora I.

MANUEL ÁLVAREZ MACHADO.

En busca de un Ágora.

Manuel Álvarez Machado

El día 22 de diciembre de 2011 comenzó una nueva etapa en la vida política española. Y no solo por el nombramiento de los ministros del primer gobierno de Mariano Rajoy o por la lectura que del perfil de sus componentes se deducía. También hubo que tener muy en cuenta la reunión, en un Hotel de Madrid, de los promotores del manifiesto “Mucho PSOE por hacer”, así como del manifiesto “Yo si estuve allí”, réplica al primero por parte de 20 ex altos cargos con Zapatero. Y como no, por los cuantiosos movimientos financieros que se dieron en Europa propiciados por el Banco Central Europeo (BCE), que afectaron, o pretendían afectar, de forma directa a todo nuestro entorno y a nuestro país. (estos préstamos del BCE se volvieron a producir en febrero de 2012). Parecían, por lo que se refiere a España, los tres puntos clave. Luego surgió Alemania.

Ahora, ocho meses más tarde, Rajoy y sus ministros, a pesar de haber incumplido gran parte de su programa electoral, siguen teniendo el mismo perfil y la misma imagen pública – aunque está ya muy deteriorada -; el PSOE sigue agazapado, disimulando y sin querer comprometerse más de lo que deben considerar oportuno – la corriente opuesta, en este partido, a la oficial , también esta callada -, y el BCE … ¡caramba con el BCE!, merece un severo análisis, junto a Alemania.

Y, en éstas, la crisis económica, llámese de las subprime, del gasto público, del déficit, presupuestaria, de la deuda pública o de la privada, con prima o sin prima de riesgo, de la soberana o de la sistémica, está en su apogeo, con clara tendencia a seguir agudizándose y siendo los menos favorecidos de la sociedad los más afectados o perjudicados, ¡como siempre!.

Pues bien, ante éste panorama pretendemos, con este artículo, reiniciar la pequeña serie de artículos que por aquellas fechas publicamos en la primera revista digital PULSO, reproduciendo los cuatro artículos que entre ese 22 de diciembre y el 15 de febrero vieron la luz, para seguir desde este mes de agosto desarrollándola. Esperamos sean de su agrado.

Regresando a aquél primer trabajo, decíamos que el ejecutivo presidido por Rajoy representaba las ideas y actuaciones que podríamos llamar neoliberales, y que sus recetas, para salir de la crisis económica en la que estamos, consistían básicamente en la reducción del gasto público, y en la recapitalización de la banca privada. Con ello, decían, los inversores, los empresarios y los emprendedores recuperarán la confianza y pondrán en marcha la economía.

Pues bien, nada de ello ha sucedido desde entonces, es más no se ha recuperado la confianza y la economía está en peores y alarmantes condiciones. Los recortes han sido tremendos y la banca parece que, en gran parte, va a ser “inminentemente” “rescatada”, (me gustaría que de una vez por todas nos explicaran, sin medias palabras ni conceptos susceptibles de confundir a los ciudadanos, que es eso del “rescate”, acaso algo parecido a lo que decíamos, en nuestra infancia, de ¿“pan y tomate para que no te escapes”?).

El PSOE, como partido que ahora lidera la oposición al gobierno, representa (sin exclusividad, por supuesto), a los defensores del llamado “Estado del Bienestar”, aunque ahora algunos lo duden. Para estabilizar, y en su caso mejorar, los logros sociales alcanzados en las últimas décadas y para superar la actual crisis económica, proponen y, probablemente seguirán proponiendo, el mantener los gastos sociales, subir determinados impuestos gravando las rentas más altas, mantener una controlada deuda del Estado, no acudir a los rescates de las entidades financieras con el dinero público, y crear una banca pública, además de oponerse a las privatizaciones en muchos sectores.

No parece que hasta la fecha su predicamento haya tenido mucho éxito con el actual gobierno. Tampoco es de extrañar, las cosas como son.

Los primeros ya iniciaron decididas actuaciones como medidas de contención y reducción de sueldos y, en su caso, de pensiones, con reducciones de puestos de trabajo en las empresas públicas y en las diferentes administraciones, con medidas de recortes en las prestaciones sociales, particularmente en enseñanza y sanidad, con aumentos de precios en los servicios públicos, con un increible aumento de los tipos del I.V.A., y finalmente están fomentando y preparando privatizaciones en muchos sectores e intentando, aunque sea con cargo al erario público, que la banca se “recapitalice” lo antes posible para que su sistema financiero pueda seguir en posición dominante.

Los segundos, ante los calamitosos resultados electorales obtenidos a lo largo de 2011, no han tenido más remedio que virar hacia posiciones y planteamientos consecuentes con su ideario., pero lo han hecho muy tímidamente, a pesar de lo que manifestaron y concretaron en su Congreso de febrero de 2012. Probablemente los que garanticen una mayor coherencia con las necesidades ciudadanas, serán los que acaben controlando el PSOE. Un “giro seco” hacia la “izquierda” parece necesario e inevitable. No olvidemos que desde la oposición será más fácil ”oponerse” a las presiones de “los mercados”. ¡Total!.

Los primeros contaban, por lo menos durante unos cuantos meses, con el apoyo de la toda poderosa Merkel y el también poderoso Sarkozy, es decir de Alemania y Francia, además del de los bancos, entidades financieras y grandes capitales. Solo hay que ver el medio billón de euros puesto a disposición de la banca europea la mañana del 21 de diciembre. (100.000 fueron para entidades bancarias españolas), y las inmensas cifras posteriores recibidas por varios conceptos.

Ahora, pasados unos cuantos meses, cuentan con menos apoyos (ya ha efectuado nuestro gobierno gran parte de las indicaciones del poder al que obedece), la crisis económica mundial se ha agudizado y muchos de los “socios” parece que solo piensan en como “apoyarse a sí mismos” y sacar la mayor ventaja, o minimizar las posibles pérdidas ¡Normal, son cosas de los que consideran el interés privado y particular como primordial, básico y elemental!

Los segundos, los segundos van a tener que aplicar mucha imaginación y muchos cambios en su “forma de hacer” para obtener o conseguir el apoyo de la juventud, sin la cual estarán irremisiblemente condenados a la derrota. Y no parece que estén utilizando suficientemente la imaginación.

Y los demás partidos de la oposición están en situación parecida. Necesitan imaginación y cambiar sus tradicionales procedimientos.

Podemos observar que en el escenario político ya están situadas las fichas de P.P. frente a las del PSOE (y otros partidos progresistas o de izquierda). Sin embargo, en el mismo escenario , frente a los elementos conservadores y sus apoyos económicos-financieros, no están situados, organizados, ni suficientemente cohesionados los movimientos ciudadanos y populares, especialmente los de la juventud, aunque, intermitentemente aparezcan con fuerza y apoyando ideas y planteamientos concordantes con los partidos de izquierda. Entre ellos hay que destacar los múltiples grupos nacidos en la primavera del 2011, como el 15-M.

Es más, nuevamente se perciben los intentos de los partidos por situarse mejor, dentro de las izquierdas, aprovechando la desilusión en el PSOE. ¡Hay sueños, aunque respetables, que matan!.

Ello genera un desequilibrio que, si no se corrige rápidamente, propiciará un largo invierno para las gentes menos favorecidas en la sociedad, y por ella. Los inviernos largos y duros son peligrosos para todos.

En consecuencia, hoy, la derecha y los intereses a los que defienden, tienen abierto el camino que les lleva a su destino, con escasa oposición real o práctica. Y la izquierda y los intereses de la mayoría de los ciudadanos están ante un panorama oscuro, por no decir tenebroso, lleno de incertidumbres por carencia de impulsos e imaginación suficientes.

Para evitar esta situación y reconducir nuestra sociedad por un camino solidario, en el que lo más importante sea el hombre, como individuo y como parte de una sociedad respetuosa y amable con todos, y no los intereses económicos de unos pocos, tiene que surgir el compromiso del ciudadano, ese compromiso que consecuencia de la indignación, de la reacción a lo indignante, y de la concienciación, cristalice en un actuar nuevo, diferente, creativo, que posibilite primero el equilibrio y posteriormente la recuperación del poder ciudadano a través de una democracia real. Algo se escucha, algo parece madurar entre las gentes y determinados grupos de pensadores, pero hay que esperar su consolidación, si se produce.

Se inicia una nueva etapa, en la que el objetivo de muchos debe ser la búsqueda de esas nuevas acciones, necesarias, y la puesta en marcha o aplicación de las mismas.

No hay que olvidar que el mundo ya no es pétreo, sólido, que ya no es posible sostener, sin riesgo de ruptura, instituciones duraderas con vocación de eternidad. La evolución es rápida, continua, imparable, y líquida como el agua.

Manuel Álvarez Machado.
Madrid, agosto de 2012.

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PETER BRUEGHEL, el VIEJO, I Parte. Por Manuel Álvarez Machado.

PIETER BRUEGUEL (1525-1569).

 

Pieter Bruegel el viejo nació en Broguel, cerca de Breda entre los años de 1525 y 1530, y murió en Bruxelas en 1569. 

Pintor, dibujante y grabador, fue el artista más grande de la primera mitad del siglo XV del norte de Europa.

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GUERRA IRAN – IRAK (1980 a 1988), Parte III. Compartido desde Youtube por MAM.

 

GUERRA IRÁN – IRAK  (1980 – 1988).  III Parte.

Irán-Irak -conocida en Irán como la Guerra Impuesta (e persa: جنگ تحمیلی, tr.Ŷang-e-tahmilí) y la Santa Defensa (en persa: دفاع مقدس, tr.Defâ’-e-moqqaddas), y en –árabe como la al-Qadisiyya de Sadam (‪en árabe قادسيّة صدّام‬, tr. Qādisiyyat Ṣaddām)-, fue un conflicto bélico surgido entre Irán e Irak, que aconteció entre los años 1980 y 1988, finalizando éste sin un claro vencedor. Sus orígenes se encuentran en la larga animosidad árabe-persa y en las rivalidades regionales; en concreto, Irak quería invertir la delimitación de fronteras entre los dos estados, establecida en los Acuerdos de Argel (1975), para conseguir la anexión de la región de Shatt al-Arab.
La guerra tuvo un enorme costo en cuanto a vidas perdidas, y aparte; causó un grave detrimento social a raíz de los graves daños a los aparatos económicos de ambas naciones, el cual se vió posteriormente en ambos países con cifras de paro de hasta dos dígitos -con un millón de soldados iraquíes e iraníes y civiles de ambos bandos muertos, así como dejó a muchos hombres aptos lisiados- pero se resolvería solamente ante la enorme presión internacional sin alguna clase de reparaciones ni tuvo cambios en las asignaciones fronterizas existentes antes de su inicio. El conflicto es comparado con la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918) por el uso de las mismas tácticas, incluyendo el fuego de trinchera a gran escala, nidos de ametralladoras, cargas de bayoneta, uso de alambre de púas atravesando trincheras, oleadas de ataques atravesando las tierras sin invadir y el uso extensivo de armas químicas como el gas mostaza por el gobierno iraquí contra las tropas iraníes y civiles como los kurdos iraquíes. Con el tiempo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas emitió que las armas químicas podían usarse en la guerra. Así mismo esta misma organización la (ONU) nunca aclaró que Irak era el único que usaba armas químicas, para decir que la comunidad internacional guardaba silencio sobre Irak por el uso de armas de destrucción masiva contra los iraníes y los kurdos y que los Estados Unidos impidieron a la ONU condenar a Irak. Resolución 598 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Causas de la guerra
Ya en 1971, Irak había roto relaciones diplomáticas con Irán, debido a conflictos territoriales. Además, Irak estaba preocupado por la propaganda religiosa dirigida desde la nueva República islámica de Irán con el ayatolá Ruhollah Jomeini al frente, contra el régimen baazista laico de Bagdad y especialmente temía perder la lealtad de sus súbditos chiíes
Sin embargo, la principal razón de la guerra fue la creencia del presidente de Irak, Saddam Hussein, de que la potencia militar de Irán se había debilitado en gran medida por la Revolución iraní de 1979, que derrocó al Sha Mohammad Reza Pahlevi, y que el apoyo que conseguiría por parte de Occidente le permitiría obtener una fácil victoria, reconquistando Shatt al-Aranb y la provincia iraní de Juzestán para Irak.

Invasión iraquí
La guerra comenzó con la invasión de Irán el 22 de septiembre de 1980 cuando fuerzas iraquíes (190.000 hombres, 2.200 tanques y 450 aviones) atacaron la provincia de Juzestán -en la Operación Kaman 99-, rica en petróleo, donde vivían 3 millones de árabes. Hussein esperaba su apoyo (lo que no sucedió), pero, aunque las fuerzas iraquíes obtuvieron éxitos al principio, Sadam detuvo a sus tropas, lo que dio tiempo a Irán a reorganizar sus fuerzas y lanzarse al contraataque. En ese momento el gobierno iraní llamó a los jóvenes de su país a acudir al frente como voluntarios. Alrededor de 100.000 soldados y 200.000 milicianos se presentaron en poco tiempo. De este modo la guerra relámpago que esperaban los iraquíes se convirtió en una guerra de desgaste en un frente de 300 km.
Hacia1982, las tropas iraquíes habían sido expulsadas de la mayor parte de Irán, que rechazó la posibilidad de comenzar un proceso de paz y continuó una guerra que pensaban que podrían ganar.

Guerra de trincheras
Entre 1982 y 1987 las fuerzas iraníes organizaron la ofensiva a lo largo de la frontera, fundamentalmente en el sur, donde el principal objetivo era la conquista de Al Ba’ra a la vez que cortar la carretera que une Bagdad con Basora. Los ataques iraníes sobre las posiciones atrincheradas iraquíes recordaron las tácticas de desgaste de la I Guerra Mundial. Irán comenzó a usar numerosa infantería pobremente armada. En este tipo de guerra tenía ventaja sobre su enemigo, pues Irán tenía entonces 54 millones de habitantes e Irak sólo 18 millones. Los iraquíes compensaron su inferioridad numérica con el uso de armas químicas.
Se han relatado algunos casos en los que los infantes eran enviados al frente sin arma alguna, usando la táctica de desbordamiento . En otros casos se mandó a jóvenes y niños iraníes en masa y sin armas sobre los campos minados, para que detonaran los explosivos y dejaran los caminos limpios para el paso de los tanques; a los chicos se les daba llaves de Plástico hechas en Taiwan, pues se les consideraba como las llaves del Paraíso. Entre 1983 y 1988, años de constantes ofensivas iraníes contra Basora, murieron 60 mil personas. Los años más decisivos fueron 1985 y 1986.
Con la ayuda de grandes donaciones y préstamos de los estados árabes de la región del Golfo Pérsico (sobre todo Arabia Saudí), y el suministro de armamento (entre otros, de la Unión Soviética, Estados Unidos y Francia), Irak resistió en tierra, mientras su fuerza aérea atacaba ciudades iraníes e instalaciones petrolíferas en el Golfo Pérsico.
Irán tomó represalias contra los estados que apoyaban a Irak, mientras Saddam Hussein buscaba implicar a otros países en el conflicto. En 1987 Estados Unidos y otras potencias asumieron la responsabilidad de proteger el tránsito de buques petroleros en el Golfo Pérsico.
Irak recibió apoyo técnico y armas de Estados Unidos. Sus armas químicas fueron producidas con materiales de doble uso otorgados por Estados Unidos y algunas compañías alemanas. Se calcula que 50.000 soldados iraníes murieron a lo largo del conflicto debido a armas químicas.
En 2002 el diario británico The Independent divulgó una lista de 22 compañías norteamericanas que dieron apoyo a la fabricación de armas químicas por régimen de Saddam.

Negociaciones y cese del fuego
Hacia 1988 Irán continuaba la guerra, pero las fuerzas iraquíes lanzaron una serie de ofensivas exitosas. En julio de 1988, Irán e Irak se vieron empujados a aceptar la Resolución 598 -adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 20 de Julio de 1987- al ver que no podían vencer en el conflicto.
Finalmente se llegó a la paz el 20 de agosto de 1988, sobre la base del mantenimiento de la situación territorial anterior al enfrentamiento bélico. Se calcula que la guerra se saldó con un millón de muertos (el 60% de ellos iraníes) y casi dos millones de heridos, además de enormes gastos materiales que dejaron la economía de ambos combatientes en una situación muy precaria.
Jomeini afirmó que aceptar la paz había sido para él como «beber un trago de veneno». Entre las causas por las que el conflicto se mantuvo incluso cuando ambos contrincantes estaban exhaustos está el continuo aporte de armas entregadas por países extranjeros.

Irak
Como algo primordial Saddam Hussein tuvo atención al pueblo iraquí sufriera lo menos posible por la guerra y los proyectos civiles antes del conflicto continuaron. Al mismo tiempo se exaltaba su culto de la personalidad que tenía nuevas alturas de adulación sobre su régimen que tenía el control militar. Tras las victorias iraníes de la primavera de 1982 y el cierre de Siria del oleoducto iraquí Saddam miró a su política de frente interno; una política de austeridad y guerra total fue introducida para que la población entera se movilizara para la guerra. Todos los iraquíes fueron obligados a donar sangre, las demostraciones masivas de lealtad a Hussein se volvieron más comunes y más de 100,000 civiles fueron obligados a partir cañas en las aldeas del sur del país.
Para asegurarse la lealtad de los chiíes se admitió a muchos de estos el Partido Baath y el gobierno. Como parte del apoyo chií iraquí a la guerra el Estado pagó los costos de restaurar la tumba del imán Alí con mármol importado de Italia . A pesar de los costos de la contienda el gobierno hizo generosas contribuciones para los chiíes; el comportamiento del ayatola Jomeini durante su exilio en Najaf, en los años 60 y 70, donde él a menudo peleaba con los líderes ulemas iraquíes para esclarecer la ayuda chií al régimen iraquí en los 80, por lo que los chiíes de Irak apoyaron la guerra de su país contra Irán.
El periodista británico Patrick Brogan escribió:
Incluso los chiíes de Irak prefirieron la viciosa tiranía de Saddam Hussein, un sunita, antes que el paraíso chií del ayatola: Hussein es un árabe, Jomeini es un persa y 13 siglos de hostilidad no se dispersaron por un sermón de viernes.
Durante los primeros años del conflicto el gobierno iraquí se preocupó por los kurdos para que apoyaran la guerra contra Irán. En 1983 la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) aceptó cooperar conBagdad, pero el Partido Democrático del Kurdistán (PDK) se opuso. Ese mismo año Hussein firmó un convenio de autonomía con Yalai Talabani, líder de la UPK, aunque el primero renegaría de su promesa de la autonomía kurda. En 1985 la UPK y el PDK unieron sus fuerzas y el Kurdistán iraquí fue escenario de una guerra de guerrillas que se prolongaría hasta el final de la guerra en1988. Una campaña de terror se desató en el verano de 1982 con más de 300 oficiales del ejército iraquí que fueron baleados en los campos de batalla y al año siguiente se desató una cacería contra el liderazgo de la comunidad chií con 90 miembros de la familia al-Hakim que fueron arrestados y 6 ahorcados; esto se extendió a los kurdos de los que 8,000 miembros del clan Barzani, de cuyo líder Masud Barzani que también es líder del PDK, fueron ejecutados. Desde 1983 fue tal la represión que el historiador israelí Efraim Karsh escribió que eran de “proporciones genocidas”. La Campaña Al-Anfal fue un intento para pacificar el Kurdistán iraquí.

Irán
El estallido de la guerra fue considerado por el gobierno iraní como un cambio de sentimiento celestial para defender su posición y consolidar la Revolución Islámica. La guerra se presentó al pueblo iraní como una gloriosa jihad y una prueba del carácter nacional, pues el régimen iraní hizo una política de guerra total e intentó movilizar la nación entera para la lucha. El conflicto marcó la declinación de la economía iraní que se venía haciendo con la revolución en 1978-79; como resultado de la guerra los estándares de vida cayeron dramáticamente en Irán en la década de los 80.
Como parte del efecto de guerra total el gobierno creó un grupo conocido como la Campaña de Reconstrucción que jugó la exención para que cultivaran la tierra los hombres que volvieron del frente. Los trabajadores deducían días de salario de sus cheques de pago para ayudar a financiar la guerra y se hicieron campañas masivas para donar comida, dinero y sangre para los soldados. En 1981 se desató una condición de guerra civil en las calles de las ciudades iraníes cuando el izquierdista Mujaheddin e-Khalg (MEK) intentó tomar el poder. En junio del mismo año hubo una lucha callejera entre el MEK y la Guardia Revolucionaria por varios días con cientos de muertos en ambos bandos y se desató una campaña de asesinatos que mató a cientos de oficiales del gobierno al final de ese año. El 28 de julio del mismo año el MEK asesinó al secretario general del Partido Republicano Islámico (PRI) Mohammad Beheshti y el 30 de agosto mató al presidente Mohammad Ali Rajai; en septiembre hubo batallas callejeras entre el MEK y la Guardia Revolucionaria por lo que cientos de izquierdistas iraníes (algunos de los cuales no estaban asociados con el MEK) fueron ahorcados por el gobierno en una secuela. Antes de ser vencido el grupo terrorista desató una campaña de bombas y asesinatos que fue respondida con una política de ejecuciones masivas de sospechosos miembros del MEK hasta1985. El gobierno iraní reprimió una rebelión en el Kurdistán iraní apoyada por Irak que fue gradual, ahogada con una campaña de represión sistemática; las manifestaciones estudiantiles antiguerra hechas en 1985 fueron destrozadas por activistas gubernamentales.
Una de las pocas excepciones para la política represora del gobierno era la tolerancia hacia el pacifista Movimiento de Liberación Islámico (MLI) liderado por el ex Primer Ministro Mehdi Bazargan En enero de 1985 Bazargan criticó la guerra después de 1982 en un telegrama a las Naciones Unidas como antiislámica e ilegítima, argumentando que Jomeini debería de haber aceptado la tregua que ofreció Hussein en 1982 en vez de frustrar el derrocamiento del Baath. Jomeini se molestó por ese telegrama y emitió una declaración pública en la que defendió la guerra como islámica y justa; para 1987 era evidente las señales de desgaste de la moral iraní que se reflejó en el fracaso de las campañas gubernamentales para reclutar “mártires” para el frente. El historiador israelí Efraim Karsh escribió que esas señales de declinación moral en 1987-88 jugaron un gran rol en la decisión de Irán de aceptar el cese de fuego de 1988. El británico Patrick Brogan escribió: La economía se desplomó. La guerra y la revolución cobraron sus bajas. Sólo las industrias bélicas sobrevivieron lo suficiente para prolongar el reclutamiento de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica; la maquinaria de guerra iraní no era capaz de suplir a los inmensos ejércitos que marchaban a la contienda cantando en los primeros días…El país entró en banmcarrota, la ley islámica prohíbe la usura y Jomeini la interpretó que Irán no debía prestar dinero contra los futuros ingresos del petróleo para encontrar las expensas de la guerra. El ingreso petrolero pasó de $20 mil millones en 1982 a $5 mil millones en 1988. En una cumbre de la OPEP en junio de 1988 Arabia Saudí, que había roto relaciones diplomáticas con Irán 2 meses antes, vetó una última iniciativa iraní de cortar la producción y subir los precios.
En una carta pública a Jomeini en mayo de 1988 Bazargan escribió: Desde 1986 usted no proclamaba la victoria y ahora eleva su llamado a la población para resistir hasta la victoria. ¿Esto no es una admisión de derrota de su parte? Asimismo lo criticó por la guerra, teniendo a Irán en quiebra y sacrificar a la juventud sin buen propósito.

 

Fuente: wikipedia.

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GUERRA IRAN – IRAK (1980 a 1988), Parte II. Compartido desde Youtube por MAM.

GUERRA IRÁN – IRAK (1980 – 1988).   II Parte.

Irán-Irak -conocida en Irán como la Guerra Impuesta (e persa: جنگ تحمیلی, tr.Ŷang-e-tahmilí) y la Santa Defensa (en persa: دفاع مقدس, tr.Defâ’-e-moqqaddas), y en –árabe como la al-Qadisiyya de Sadam (‪en árabe قادسيّة صدّام‬, tr. Qādisiyyat Ṣaddām)-, fue un conflicto bélico surgido entre Irán e Irak, que aconteció entre los años 1980 y 1988, finalizando éste sin un claro vencedor. Sus orígenes se encuentran en la larga animosidad árabe-persa y en las rivalidades regionales; en concreto, Irak quería invertir la delimitación de fronteras entre los dos estados, establecida en los Acuerdos de Argel (1975), para conseguir la anexión de la región de Shatt al-Arab.
La guerra tuvo un enorme costo en cuanto a vidas perdidas, y aparte; causó un grave detrimento social a raíz de los graves daños a los aparatos económicos de ambas naciones, el cual se vió posteriormente en ambos países con cifras de paro de hasta dos dígitos -con un millón de soldados iraquíes e iraníes y civiles de ambos bandos muertos, así como dejó a muchos hombres aptos lisiados- pero se resolvería solamente ante la enorme presión internacional sin alguna clase de reparaciones ni tuvo cambios en las asignaciones fronterizas existentes antes de su inicio. El conflicto es comparado con la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918) por el uso de las mismas tácticas, incluyendo el fuego de trinchera a gran escala, nidos de ametralladoras, cargas de bayoneta, uso de alambre de púas atravesando trincheras, oleadas de ataques atravesando las tierras sin invadir y el uso extensivo de armas químicas como el gas mostaza por el gobierno iraquí contra las tropas iraníes y civiles como los kurdos iraquíes. Con el tiempo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas emitió que las armas químicas podían usarse en la guerra. Así mismo esta misma organización la (ONU) nunca aclaró que Irak era el único que usaba armas químicas, para decir que la comunidad internacional guardaba silencio sobre Irak por el uso de armas de destrucción masiva contra los iraníes y los kurdos y que los Estados Unidos impidieron a la ONU condenar a Irak. Resolución 598 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Causas de la guerra
Ya en 1971, Irak había roto relaciones diplomáticas con Irán, debido a conflictos territoriales. Además, Irak estaba preocupado por la propaganda religiosa dirigida desde la nueva República islámica de Irán con el ayatolá Ruhollah Jomeini al frente, contra el régimen baazista laico de Bagdad y especialmente temía perder la lealtad de sus súbditos chiíes
Sin embargo, la principal razón de la guerra fue la creencia del presidente de Irak, Saddam Hussein, de que la potencia militar de Irán se había debilitado en gran medida por la Revolución iraní de 1979, que derrocó al Sha Mohammad Reza Pahlevi, y que el apoyo que conseguiría por parte de Occidente le permitiría obtener una fácil victoria, reconquistando Shatt al-Aranb y la provincia iraní de Juzestán para Irak.

Invasión iraquí
La guerra comenzó con la invasión de Irán el 22 de septiembre de 1980 cuando fuerzas iraquíes (190.000 hombres, 2.200 tanques y 450 aviones) atacaron la provincia de Juzestán -en la Operación Kaman 99-, rica en petróleo, donde vivían 3 millones de árabes. Hussein esperaba su apoyo (lo que no sucedió), pero, aunque las fuerzas iraquíes obtuvieron éxitos al principio, Sadam detuvo a sus tropas, lo que dio tiempo a Irán a reorganizar sus fuerzas y lanzarse al contraataque. En ese momento el gobierno iraní llamó a los jóvenes de su país a acudir al frente como voluntarios. Alrededor de 100.000 soldados y 200.000 milicianos se presentaron en poco tiempo. De este modo la guerra relámpago que esperaban los iraquíes se convirtió en una guerra de desgaste en un frente de 300 km.
Hacia1982, las tropas iraquíes habían sido expulsadas de la mayor parte de Irán, que rechazó la posibilidad de comenzar un proceso de paz y continuó una guerra que pensaban que podrían ganar.

Guerra de trincheras
Entre 1982 y 1987 las fuerzas iraníes organizaron la ofensiva a lo largo de la frontera, fundamentalmente en el sur, donde el principal objetivo era la conquista de Al Ba’ra a la vez que cortar la carretera que une Bagdad con Basora. Los ataques iraníes sobre las posiciones atrincheradas iraquíes recordaron las tácticas de desgaste de la I Guerra Mundial. Irán comenzó a usar numerosa infantería pobremente armada. En este tipo de guerra tenía ventaja sobre su enemigo, pues Irán tenía entonces 54 millones de habitantes e Irak sólo 18 millones. Los iraquíes compensaron su inferioridad numérica con el uso de armas químicas.
Se han relatado algunos casos en los que los infantes eran enviados al frente sin arma alguna, usando la táctica de desbordamiento . En otros casos se mandó a jóvenes y niños iraníes en masa y sin armas sobre los campos minados, para que detonaran los explosivos y dejaran los caminos limpios para el paso de los tanques; a los chicos se les daba llaves de Plástico hechas en Taiwan, pues se les consideraba como las llaves del Paraíso. Entre 1983 y 1988, años de constantes ofensivas iraníes contra Basora, murieron 60 mil personas. Los años más decisivos fueron 1985 y 1986.
Con la ayuda de grandes donaciones y préstamos de los estados árabes de la región del Golfo Pérsico (sobre todo Arabia Saudí), y el suministro de armamento (entre otros, de la Unión Soviética, Estados Unidos y Francia), Irak resistió en tierra, mientras su fuerza aérea atacaba ciudades iraníes e instalaciones petrolíferas en el Golfo Pérsico.
Irán tomó represalias contra los estados que apoyaban a Irak, mientras Saddam Hussein buscaba implicar a otros países en el conflicto. En 1987 Estados Unidos y otras potencias asumieron la responsabilidad de proteger el tránsito de buques petroleros en el Golfo Pérsico.
Irak recibió apoyo técnico y armas de Estados Unidos. Sus armas químicas fueron producidas con materiales de doble uso otorgados por Estados Unidos y algunas compañías alemanas. Se calcula que 50.000 soldados iraníes murieron a lo largo del conflicto debido a armas químicas.
En 2002 el diario británico The Independent divulgó una lista de 22 compañías norteamericanas que dieron apoyo a la fabricación de armas químicas por régimen de Saddam.

Negociaciones y cese del fuego
Hacia 1988 Irán continuaba la guerra, pero las fuerzas iraquíes lanzaron una serie de ofensivas exitosas. En julio de 1988, Irán e Irak se vieron empujados a aceptar la Resolución 598 -adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU el 20 de Julio de 1987- al ver que no podían vencer en el conflicto.
Finalmente se llegó a la paz el 20 de agosto de 1988, sobre la base del mantenimiento de la situación territorial anterior al enfrentamiento bélico. Se calcula que la guerra se saldó con un millón de muertos (el 60% de ellos iraníes) y casi dos millones de heridos, además de enormes gastos materiales que dejaron la economía de ambos combatientes en una situación muy precaria.
Jomeini afirmó que aceptar la paz había sido para él como «beber un trago de veneno». Entre las causas por las que el conflicto se mantuvo incluso cuando ambos contrincantes estaban exhaustos está el continuo aporte de armas entregadas por países extranjeros.

Irak
Como algo primordial Saddam Hussein tuvo atención al pueblo iraquí sufriera lo menos posible por la guerra y los proyectos civiles antes del conflicto continuaron. Al mismo tiempo se exaltaba su culto de la personalidad que tenía nuevas alturas de adulación sobre su régimen que tenía el control militar. Tras las victorias iraníes de la primavera de 1982 y el cierre de Siria del oleoducto iraquí Saddam miró a su política de frente interno; una política de austeridad y guerra total fue introducida para que la población entera se movilizara para la guerra. Todos los iraquíes fueron obligados a donar sangre, las demostraciones masivas de lealtad a Hussein se volvieron más comunes y más de 100,000 civiles fueron obligados a partir cañas en las aldeas del sur del país.
Para asegurarse la lealtad de los chiíes se admitió a muchos de estos el Partido Baath y el gobierno. Como parte del apoyo chií iraquí a la guerra el Estado pagó los costos de restaurar la tumba del imán Alí con mármol importado de Italia . A pesar de los costos de la contienda el gobierno hizo generosas contribuciones para los chiíes; el comportamiento del ayatola Jomeini durante su exilio en Najaf, en los años 60 y 70, donde él a menudo peleaba con los líderes ulemas iraquíes para esclarecer la ayuda chií al régimen iraquí en los 80, por lo que los chiíes de Irak apoyaron la guerra de su país contra Irán.
El periodista británico Patrick Brogan escribió:
Incluso los chiíes de Irak prefirieron la viciosa tiranía de Saddam Hussein, un sunita, antes que el paraíso chií del ayatola: Hussein es un árabe, Jomeini es un persa y 13 siglos de hostilidad no se dispersaron por un sermón de viernes.
Durante los primeros años del conflicto el gobierno iraquí se preocupó por los kurdos para que apoyaran la guerra contra Irán. En 1983 la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) aceptó cooperar conBagdad, pero el Partido Democrático del Kurdistán (PDK) se opuso. Ese mismo año Hussein firmó un convenio de autonomía con Yalai Talabani, líder de la UPK, aunque el primero renegaría de su promesa de la autonomía kurda. En 1985 la UPK y el PDK unieron sus fuerzas y el Kurdistán iraquí fue escenario de una guerra de guerrillas que se prolongaría hasta el final de la guerra en1988. Una campaña de terror se desató en el verano de 1982 con más de 300 oficiales del ejército iraquí que fueron baleados en los campos de batalla y al año siguiente se desató una cacería contra el liderazgo de la comunidad chií con 90 miembros de la familia al-Hakim que fueron arrestados y 6 ahorcados; esto se extendió a los kurdos de los que 8,000 miembros del clan Barzani, de cuyo líder Masud Barzani que también es líder del PDK, fueron ejecutados. Desde 1983 fue tal la represión que el historiador israelí Efraim Karsh escribió que eran de “proporciones genocidas”. La Campaña Al-Anfal fue un intento para pacificar el Kurdistán iraquí.

Irán
El estallido de la guerra fue considerado por el gobierno iraní como un cambio de sentimiento celestial para defender su posición y consolidar la Revolución Islámica. La guerra se presentó al pueblo iraní como una gloriosa jihad y una prueba del carácter nacional, pues el régimen iraní hizo una política de guerra total e intentó movilizar la nación entera para la lucha. El conflicto marcó la declinación de la economía iraní que se venía haciendo con la revolución en 1978-79; como resultado de la guerra los estándares de vida cayeron dramáticamente en Irán en la década de los 80.
Como parte del efecto de guerra total el gobierno creó un grupo conocido como la Campaña de Reconstrucción que jugó la exención para que cultivaran la tierra los hombres que volvieron del frente. Los trabajadores deducían días de salario de sus cheques de pago para ayudar a financiar la guerra y se hicieron campañas masivas para donar comida, dinero y sangre para los soldados. En 1981 se desató una condición de guerra civil en las calles de las ciudades iraníes cuando el izquierdista Mujaheddin e-Khalg (MEK) intentó tomar el poder. En junio del mismo año hubo una lucha callejera entre el MEK y la Guardia Revolucionaria por varios días con cientos de muertos en ambos bandos y se desató una campaña de asesinatos que mató a cientos de oficiales del gobierno al final de ese año. El 28 de julio del mismo año el MEK asesinó al secretario general del Partido Republicano Islámico (PRI) Mohammad Beheshti y el 30 de agosto mató al presidente Mohammad Ali Rajai; en septiembre hubo batallas callejeras entre el MEK y la Guardia Revolucionaria por lo que cientos de izquierdistas iraníes (algunos de los cuales no estaban asociados con el MEK) fueron ahorcados por el gobierno en una secuela. Antes de ser vencido el grupo terrorista desató una campaña de bombas y asesinatos que fue respondida con una política de ejecuciones masivas de sospechosos miembros del MEK hasta1985. El gobierno iraní reprimió una rebelión en el Kurdistán iraní apoyada por Irak que fue gradual, ahogada con una campaña de represión sistemática; las manifestaciones estudiantiles antiguerra hechas en 1985 fueron destrozadas por activistas gubernamentales.
Una de las pocas excepciones para la política represora del gobierno era la tolerancia hacia el pacifista Movimiento de Liberación Islámico (MLI) liderado por el ex Primer Ministro Mehdi Bazargan En enero de 1985 Bazargan criticó la guerra después de 1982 en un telegrama a las Naciones Unidas como antiislámica e ilegítima, argumentando que Jomeini debería de haber aceptado la tregua que ofreció Hussein en 1982 en vez de frustrar el derrocamiento del Baath. Jomeini se molestó por ese telegrama y emitió una declaración pública en la que defendió la guerra como islámica y justa; para 1987 era evidente las señales de desgaste de la moral iraní que se reflejó en el fracaso de las campañas gubernamentales para reclutar “mártires” para el frente. El historiador israelí Efraim Karsh escribió que esas señales de declinación moral en 1987-88 jugaron un gran rol en la decisión de Irán de aceptar el cese de fuego de 1988. El británico Patrick Brogan escribió: La economía se desplomó. La guerra y la revolución cobraron sus bajas. Sólo las industrias bélicas sobrevivieron lo suficiente para prolongar el reclutamiento de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica; la maquinaria de guerra iraní no era capaz de suplir a los inmensos ejércitos que marchaban a la contienda cantando en los primeros días…El país entró en banmcarrota, la ley islámica prohíbe la usura y Jomeini la interpretó que Irán no debía prestar dinero contra los futuros ingresos del petróleo para encontrar las expensas de la guerra. El ingreso petrolero pasó de $20 mil millones en 1982 a $5 mil millones en 1988. En una cumbre de la OPEP en junio de 1988 Arabia Saudí, que había roto relaciones diplomáticas con Irán 2 meses antes, vetó una última iniciativa iraní de cortar la producción y subir los precios.
En una carta pública a Jomeini en mayo de 1988 Bazargan escribió: Desde 1986 usted no proclamaba la victoria y ahora eleva su llamado a la población para resistir hasta la victoria. ¿Esto no es una admisión de derrota de su parte? Asimismo lo criticó por la guerra, teniendo a Irán en quiebra y sacrificar a la juventud sin buen propósito.

 

Fuente: wikipedia.

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Schubert – Ave Maria – Canta Deanna Durbin. 1940. Subido a Youtube por violonthief, y Compartido en PULSO por MAM.

(La buena música y las buenas voces e interpretaciones siempre hay que escucharlas. Esta interpretación de Deanna Durbin es magistral)

Subido el 01/03/2008 por violonthief.

Deanna Durbin, at age 18, singing Franz Schubert’s masterpiece. Here is what Schubert had to say about this song, in a letter to his father:

“My new songs from Scott’s ‘Lady of the Lake’ especially had much success. They also wondered greatly at my piety, which I expressed in a hymn to the Holy Virgin and which, it appears, grips every soul and turns it to devotion.”
________________________________________
Ave Maria
Gratia plena
Maria, gratia plena
Maria, gratia plena
Ave, ave dominus
Dominus tecum
Benedicta tu in mulieribus
Et benedictus
Et benedictus fructus ventris
Tuae, Jesus.
Ave Maria

Ave Maria
Mater Dei
Ora pro nobis peccatoribus
Ora, ora pro nobis
Ora, ora pro nobis peccatoribus
Nunc et in hora mortis
In hora mortis nostrae
In hora mortis, mortis nostrae
In hora mortis nostrae
Ave Maria

Amen
________________________________________­__

Hail Mary,
full of grace,
the Lord is with thee;
blessed art thou among women,
and blessed is the fruit of thy womb,
Jesus.

Holy Mary,
Mother of God,
pray for us sinners,
now and at the hour of our death.
Amen.