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HERÁCLITO DE ÉFESO Y EL OXÍMORON. Por Raquel Viejobueno


Me traslado a la antigüedad, donde, sin duda, están sustentados los pilares de todo lo que somos ahora. Una de las figuras retóricas que más me apasionan es el oxímoron. Para tratar sobre él, es necesario seguir las huellas de uno de los clásicos que más las utilizó, y que hizo de con esta técnica unas de las frases más bellas, Heráclito de Éfeso.

El oxímoron consiste  en usar dos conceptos de significado opuesto en una sola expresión, la cual genera un tercer concepto.

El significado literal de oxímoron es opuesto, “absurdo”, pongamos un ejemplo, “un instante eterno”. Con esta figura forzamos al lector a comprender el sentido metafórico. Está claro que los instantes no pueden ser eternos, ni la eternidad coge en un instante, así pues nos imaginamos al tiempo detenido, concentrado en un sólo momento donde nos otorga capacidad para pensar, que la persona que siente así el instante está pasando por un momento angustioso, donde el tiempo, al ser relativo para él o ella es eterno.

Esta figura retórica era muy utilizada en la poesía mística y amorosa, por considerarse que la experiencia de Dios o del amor transciende todas las antinomias humanas. Pero aclaremos para que el camino sea más fácil y no nos perdamos por derroteros complicados. Las antinomias es un término empleado en la lógica, de ahí que el oxímoron también está relacionado con las figuras llamadas de lógicas, también se le vincula con la epistemología que, en sentido laxo, significa paradoja o contradicción irresoluble. Pero pongamos ejemplos del fabuloso Heráclito para comprender:


“No te puedes sumergir dos veces en el mismo río. “

“El camino arriba y abajo es uno y el mismo.”

“El Sol tiene el tamaño de un pie humano”

“La virtud es la ruta más corta hacia la gloria”

El dominio del escritor es decisivo para poder construir frases y oxímoros tan brillantes como el protagonista de hoy, que aún lejano en el tiempo, está cerca en nuestra memoria.

Importante, también tener clara la idea que deseamos expresar y darle forma hasta llegar a la construcción más adecuada. El oxímoron es una figura compleja, que depende de la lógica y del tercer concepto que deseamos expresar y dejar en el papel para que el lector se  vea involucrado a la fuerza, sin dejarle escapar de las maravillosas garras de la literatura buena y universal.

A mí, como persona tejedora de letras, es una de las figuras que más me apasionan, quizá porque su sabiduría camuflada en la lógica me hace recapacitar sobre lo absurdo de muchas cosas, y sobre la contrariedad de otras tantas.

Mi admiración a Heráclito, que aunque antiguo, ha hecho brotar de mí una nueva inquietud, trabajar sobre esta apasionante figura.

 

Raquel Viejobueno.