MÉXICO, SU HISTORIA DESDE EL AÑO 1810 AL 1875. Por Cristófol Miró Fernández

En el caótico y violento siglo XIX sudamericano, donde todas las nuevas repúblicas independientes de España se vieron envueltas ya fuera en guerras de rectificación de fronteras o revoluciones liberales o conservadoras, o ya sea en contra de los imperialismos europeos que pugnaban por dominar las nacientes repúblicas en periodo de estabilización política, quizá la que más padeció con diferencia la lacra secular de la inestabilidad política con sus golpes revolucionarios liberales y contragolpes conservadores y la injerencia de los imperialistas como Francia, España o Inglaterra, fue México, la antigua Nueva España desde el año 1821, donde se hallaba la gran metrópolis de toda Sudamérica, la Ciudad de México, con la increíble, para la época, cifra de población de 50.000 habitantes.

 

Antes de Iturbide.

 

La invasión napoleónica de España el año 1808 había abierto en las colonias la esperanza de liberarse de la tutela española, pero no en el sentido de liberar las masas de la dictadura de los españoles, que a fin de cuenta protegían las comunidades indígenas del expolio de sus tierras comunales mediante su política conservadora, sino en el sentido de que las élites criollas habían decidido quitar a los españoles el dominio de sus colonias para convertirse ellas en sus dominadores, repudiando todo tipo de reforma social que hiciera peligrar su poder oligárquico.

Miguel Hidalgo, el cura de Dolores.

 

En septiembre del año 1810, el cura de Dolores, Miguel Hidalgo, lanzó su célebre Grito de Dolores, donde al margen de posicionarse al lado de la religión cristiana y la virgen india de Guadalupe, la independencia mexicana, se posicionaba contra los peninsulares y, cosa extraña, a favor del rey Fernando VII (Fernando VII era un peninsular). Al calor de la virgen india de Guadalupe se sublevaron los peones nativos de minas y Haciendas, como al calor de la rebelión cristera del 1929, los sectores conservadores se lanzaron en una contrarrevolución contra los revolucionarios mexicanos del 1910. De hecho, creer que los peones nativos de minas y haciendas se posicionarían a favor del rey de España era no ver la realidad como era. La población india quería liberarse de los abusos de los peninsulares, y Fernando VII era aun peninsular, mientras la independencia les auguraba un cambio social que mejoraría su calidad de vida.

Su avance fue fulminante y brutal. En Guanajuato toda la población española, refugiada en las alhóndigas de la ciudad, para salvar su vida ante las tropas de Hidalgo, fue masacrada sin piedad, incluida la guarnición militar. El siguiente paso fue tomar San Luis Potosí y Querétaro, hasta llegar a Ciudad de México, donde los 80.000 hombres de Hidalgo se enfrentaron a los 7.000 soldados del general Trujillo. La victoria, pírrica, fue para Hidalgo, pues Trujillo se retiró a Ciudad de México tras graves pérdidas entre sus tropas. México estaba condenado…o no. Hidalgo no guiaba soldados, guiaba campesinos indisciplinados como ejército, y eso fue su perdición. Los españoles aprovecharon este hecho, el de reorganizar sus tropas para tomar Ciudad de México, para atrapar a Hidalgo, que fue incapaz de dominar sus huestes y acabó huyendo, en Chihuahua y ejecutarlo. Los excesos a los que se libraron los hombres de Hidalgo hicieron que nadie de las élites criollas deseara ser independiente, pues temían un estallido social revolucionario como aquel que había causado tantas víctimas mortales.

A imitación de la Península, los curas mexicanos tenían vocación revolucionaria. A Hidalgo lo siguió Morelos, otro cura, pero esta vez desde el sur de México y con la inconmensurable ventaja de un ejército más disciplinado, lo que no era nada difícil de conseguir, que el de Hidalgo. En 1812 dominaba todo el sur de México, pero cayó en la trampa de Hidalgo, el igualitarismo social y la repartición de tierras de las Haciendas realistas entre los desheredados (curioso como unos religiosos habían hecho suya la idea de Babeauf y la Conjura de los Iguales, en pocas palabras, comunismo, hecha durante la Revolución Francesa) lo que al final llevó a su fracaso, pues las élites no estaban dispuestas a estos cambios sociales.

A diferencia de Hidalgo intentó hacer una revolución institucionalizada, para lo que convocó el Congreso de Cipalcingo, donde todo fueron enfrentamientos entre las partes y no hubo ningún acuerdo. El final fue previsible: Morelos murió ejecutado el año 1815, pues si idea de cambios sociales unió a criollos, iglesia y realistas, en esencia, oligarcas contra pueblo.

 

El trienio liberal

 

Riego era un revolucionario metropolitano. Eso hizo que las élites mexicanas consideraran que no era ya un revolucionario quien pidiera cambios sociales, sino que pudiera unirse su demanda con la de la metrópolis. Solución: liberarse de la metrópolis para mantener sus privilegios.

Juan de Iturbide.

 

La independencia fue guiada por un militar criollo de la época de Morelos, Juan Agustín de Iturbide. Constitucionalista como él, diseñó el Plan de Iguala que preveía romper con España sin romper con España, pues daba el trono de México, de virreinato pasaría a reino independiente, a un infante real español. Veamos aquí este hecho tan curioso. México no era república, si este plan funcionaba, pues era reino e independiente hasta cierto punto, pues el infante era español de la familia real. Pero un reino tenía otra ventaja: que era antirrevolucionario social y esto cerraba las puertas a cualquier movimiento social que diera al traste con los privilegios de las élites. Era un Plan muy inteligente y muy bien trazado. España no perdería México, pues un infante real lo gobernaría, mientras los independentistas también se verían satisfechos, pues sería un reino independiente de España. Las grandes perdedoras serían las clases populares, lo que complacía tanto a realistas como a independentistas, iguales ante la ley, tanto peninsulares como mexicanos.

El rey Fernando VII, dando muestras de su inteligencia natural, se negó a tan beneficiosa idea para la corona, por lo que Iturbide optó por otra idea: crear un Imperio mexicano libre. Entró entre vivas en la capital el año 1821 y decretó creado el Imperio de Iturbide.

Iturbide no era en absoluto estúpido. A diferencia de Hidalgo y Morelos hizo tratos con las élites para mantener su poder y privilegios intactos, lo que le ayudó a hacer buenas migas con Guatemala, que el 15 de septiembre de 1821 se declaró libre y se unió al Imperio Mexicano, que sin embargo, duró tan sólo hasta el año 1823. Con el fracaso del Trienio Liberal y la vuelta al poder del absolutismo el Imperio de Iturbide fracasó y Guatemala convirtió toda América Central en una república federal bajo el lema “Dios, unión y libertad”, muy similar en sus palabras al conocido

lema carlista tradicionalista del País Vasco “Dios y leyes viejas”…

 

De Iturbide a Santa Anna.

 

 

México vivió un auténtico infierno entre el año 1823 y el año1875. La inestabilidad política fue la norma general, junto con las intervenciones militares y financieras de los estados europeos y los norteamericanos (guerra del 1846 y la conquista de Nuevo México por la pretensión de Santa Anna de anexionarse Texas, un Estado tapón entre México y los norteamericanos y las disputas territoriales entre México y los norteamericanos tras su anexión (de Texas) a los territorios norteamericanos el año 1845). Si a ello unimos los prestamistas llamados agiotistas, franceses o ingleses, que prestaban dinero a altos intereses a un Estado ya arruinado, y el gasto del 80% de todo el presupuesto del Estado en gastos militares, la imagen de un caos integral está más que justificada.

Iturbide dio igual derechos a españoles que a nacionales mexicanos, pero los españoles le pagaron esta invitación a una concordia social donde podían vivir en paz con el resto de población nativa o criolla con la traición más abyecta. Se dio una fuga de capitales sin precedentes de oro hacia la metrópolis, con lo que las arcas del Estado mexicano pasaron de estar repletas de oro a estar casi vacías y con telarañas. En respuesta, el gobierno mexicano optó por una medida radical: la expulsión de toda la población española de México, pues México pasó a ser un Estado arruinado y endeudado con ingleses y franceses. Si a ello unimos que este hecho fue en el año 1830 y la guerra de reconquista de México fue en 1829, podemos entender mejor este hecho, pero como siempre que ocurre algún suceso de este tipo, todo quien era perteneciente a la nacionalidad española, sin tener en cuenta que quien huyó con su oro fueron empresarios ricos, no gente humilde, pagó la xenofobia y el odio racial de los naturales y los criollos hacia los peninsulares.

México, como todas las nuevas repúblicas, y como su antigua metrópolis, vivía un enfrentamiento entre liberales y conservadores, y como en su antigua metrópolis, estos enfrentamientos estaban jalonados de enfrentamientos bélicos entre los dos bandos. El colofón a esta serie de enfrentamientos seculares fue la Revolución Mexicana, donde se enfrentaron revolucionarios de izquierdas y conservadores de derechas, pueblo y oligarquía.

Pero volvamos al México de inicios del siglo XIX. Podemos hallar a los yorkinos, conservadores y partidarios de Inglaterra, y su neocolonialismo económico, que pretendían hace avanzar a México a base de préstamos económicos y, obviamente no expresado, un drenado de materias primas baratas hacia Inglaterra y su mercado industrial. De los yorkinos, moderadamente antiliberales, surgieron los conservadores, de Lucas Alamán. Violentamente antiliberal, era intransigente con toda medida liberal del gobierno mexicano, ya fuera en medidas licitantes de la sociedad o en la materia candente de la desamortización de tierras eclesiásticas. Fíjense como México era idéntico a España en estas trifulcas políticas.

Lucas Alamán, presidente conservador de México.

 

El intento de expulsar a Guadalupe Victoria, primer presidente, conservador, mexicano entre el año 1823 y el 1829, e imponer la dictadura presidencial del conservador Lucas Alamán, se saldó con un fracaso absoluto que llevó a Vicente Guerrero, liberal, al poder de México. Hay que resaltar el poder del ejército en un país inestable, al tener en cuenta que tanto Guadalupe Victoria, conservador, como, Vicente Guerrero, liberal, ascendieron al poder con ayuda del general Santa Anna, un general todopoderoso que tanto apoyaba a unos como a otros, lo que implica su versatilidad política extrema, aunque era un destacado conservador.

España volvió a la carga en México, y ello hundió tanto a Vicente Guerrero como a los supuestos conquistadores españoles el año 1829. Guerrero fue derribado del cargo por Alamán, que tenía tanta ansia de protagonismo como Santa Anna, y ejecutado, ante el horror de la población, pues ante todo esto es un Golpe de Estado en toda regla, mientras Santa Anna vencía a los españoles. El nuevo presidente, conservador, fue Anastasio Bustamante, que sólo se mantuvo en el poder hasta el año 1832, derribado por Santa Anna, que fue elegido presidente (esto es relativo, en México básicamente había dictadores) el año 1833, que volvió a demostrar su capacidad de adaptación al medio político convirtiéndose en liberal de un modo milagroso e identificándose con Vicente Guerrero y su política liberal, sólo por el hecho de imponerse sobre Lucas Alamán y los conservadores.

Santa Anna, poco más tarde, dio otra vuelta de tuerca a su hacer político tan bismarckiano, con lo que procedió a expulsar del poder a los liberales y se convirtió en lo que siempre fue: un militar conservador. Cabe recordar, al margen de la Guerra de los Pasteles con Francia, entre 1838 y 1839, que le costó una pierna y fabricó un mártir político, al margen de endeudar a México con el vencedor de la guerra, Francia, y sus agiotistas, todavía más de lo que ya estaba, cuando los auténticos mártires era la sociedad sujeta a las veleidades políticas e ideológicas de Santa Anna y Lucas Alamán, la guerra del 1836 con Texas, y la guerra del 1846-1850 con los norteamericanos.

 

http://www.youtube.com/watch?v=67zZFgMitus

 

https://www.youtube.com/watch?v=Pk5cbmp4Szg

 

https://www.youtube.com/watch?v=7R5khbBo6xE

 

El gobierno mexicano fue una alternación así de gobiernos liberales y conservadores con las consecutivas apariciones de Santa Anna en escena, hasta que el año 1855 Santa Anna fue expulsado de México por una revuelta liberal, y no volvería a México hasta el año 1874, con la llegada de Lerdo de Tejada, liberal, al gobierno mexicano, derribado un año más tarde por Porfirio Díaz, actuando entre bambalinas los Estados Unidos de América.

 

La revuelta liberal del año 1855 y sus antecedentes políticos hasta la llegada al poder de Porfirio Díaz el 1875.

 

Año 1848, en Europa se vive la Primavera de los Pueblos, con el ascenso de los nacionalismos y lo más cercano que se puede encontrar a una guerra civil entre liberales y conservadores  a escala europea. México fue muy influenciado por esas revueltas europeas, y vio cómo se creaba una base sólida de políticos liberales y otra de políticos conservadores, que también en México se enfrentaron por el poder (liberales y conservadores, bueno, si me permiten, lo podemos tomar de un modo relativo, sólo acuérdense del general Santa Anna, que tanto apoyaba a los liberales como a los conservadores).

En México Lucas Alamán muere en el año 1853 y entonces surge una nueva generación de liberales como fuerza política a tener en cuenta, dispuestos a llevar a cabo las reformas que o Alamán o Santa Anna hicieron fracasar al derribar de la presidencia mexicana a presidente con Guerrero o Valentín Gómez Farías. México había dado un paso de gigante: ahora los políticos eran más profesionales que en la época de Guerrero o Bastamente y México se estabilizaba poco a poco.

El año 1857 el Papa condenaba la Constitución Liberal del año 1857, lo que en México implicaba más tensiones sociales. Santa Anna había partido al exilio el año 1855 y los conservadores habían perdido a su líder más carismático: Alamán como político civil y Santa Anna como líder militar.

El año 1854 también había estallado una revuelta cuyos dos principales protagonistas, y rivales por el poder fueron el ex gobernador de Michoacán, Melchor Ocampo, y el ex gobernador de Oaxaca, Benito Juárez.

 

Melchor Ocampo, ex gobernador de Michoacán

 

 

Benito Juárez, ex gobernador de Oaxaca

 

Tanto Benito Juárez como Melchor Ocampo eran rivales, por lo un tercer personaje, el general Juan Álvarez, fue hecho presidente para llevar a cabo la Reforma liberal. Esta Reforma se basó en dos ejes fundamentales que afectaron a dos sectores sociales diferentes. A la iglesia la afectó la abolición del fuero eclesiástico, la ley Juárez, mientras la Ley Lerdo, que prohibía la propiedad comunal de la tierra, atacaba a los sectores que se suponía que los liberales querían ayudar, a los campesinos nativos y mestizos.

La guerra consiguió llevar adelante esta Reforma que afectaba a quien tenía que ser su mayor beneficiario, la población pobre, mientras México se dividía entre conservadores, que controlaban la capital, y Veracruz y sus rentas aduaneras y las provincias del norte, lo que representaba más poder que la capital, pues de Veracruz venía la riqueza mexicana. El año 1857 se juró la nueva Constitución y Benito Juárez fue hecho presidente de país con una capital que conquistaría cuatro años después, en 1861.

 

Una nueva vuelta de tuerca

 

La guerra no había acabado y esto fue aprovechado por españoles, ingleses y franceses para ocupar Veracruz, en 1862, con apoyo conservador, cosa que había cambiado las tornas del año 1857 de un modo drástico.

Ingleses y españoles se retiraron de la aventura al tomar Veracruz, pero Francia tenía otros planes. Sus planes incluían dominar México para poder dominar las futuras repúblicas que saldrían que la Guerra de Secesión que se libraba en el norte del continente americano mientras Juárez era condenado, por los franceses, a pagar unas deudas por los sufrimientos padecidos por los súbditos franceses de Napoleón III durante las diversas revoluciones y contrarrevoluciones padecidas en México, que se negaba a pagar. De hecho, esta fue la excusa para la expedición…

El año 1863 caía México mientras Juárez se replegaba al norte del país para seguir la lucha y reconquistar el poder perdido. México caía en manos de los conservadores de nuevo, en un ciclo inacabable de revoluciones y contrarrevoluciones continuas y Maximiliano de Austria se convertía en el año 1864 en lo que José Bonaparte había sido de su hermano pequeño el año 1808 en España, un mero títere de Napoleón III.

Maximiliano I de México.

 

Napoleón, visto que la Guerra de Secesión había acabado con la creación de un Estado unificado en vez de con unas repúblicas débiles y divididas, que la guerra en México era una derrota segura y que en Europa la crisis financiera del 1857 había hecho mucho daño en las diversas economías mientras Bismarck estaba unificando exitosamente toda Alemania en un Imperio y aislaba a Francia cada vez en mayor medida, abandonó a Maximiliano I a su suerte, que moriría ejecutado en Querétaro el 19 de junio del año 1867.

 

http://www.youtube.com/watch?v=8OiMkLecLRw

 

La reconstrucción de México y la llegada al poder de Porfirio Díaz

 

México había pasado una larga guerra civil y su estado era lastimoso. Juárez optó por una medida que hizo enfurecer al ejército. Redujo el gasto militar y del Estado, y aumentó el gasto en educación, lo que era una buena política reformadora, pero murió en el año 1872 dejando el trabajo a medias, que sería seguido por Lerdo de Tejada, el inspirador de la funesta, para las comunidades ruarles, Ley Lerdo.

Porfirio Díaz era un enemigo acérrimo de los liberales, y tras otro intento en 1871 contra la reelección de Juárez, justo por lo que él cayó el año 1910 tras el Plan de San Luís Potosí de Madero, esta vez consiguió derribar a los liberales con apoyo norteamericano, el año 1875.

México era México, y Porfirio Díaz era uno más de los múltiples generales conservadores golpistas que habían dominado México, como Santa Anna, que volvió del exilio ese mismo año 1875, pero algo había cambiado, y era que los Estados Unidos habían fijado su vista en las repúblicas del sur para crear un imperio comercial e imperial. México era importante para esa misión en los Estados Unidos y eso era lo que creaba la diferencia con respecto a la época anterior, que sólo un gobierno estable podía crear un Estado títere útil para Norteamérica…y podía evitar cualquier nueva toma del poder por parte de los liberales en México. No olvidemos que el año 1871 José Martí de Cuba había huido a los EUA para crear una conjura lo bastante fuerte y sólida para derribar el poder español en Cuba mientras el año 1899 los mismos EUA habían ayudado a los panameños y liberarse de los colombianos en la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Eso implica colocar a Porfirio Díaz como una simple pieza del juego de ajedrez norteamericano en su partida de ajedrez contra Inglaterra por el dominio económico y político de las repúblicas sudamericanas y por la consecución, que aun dura, de la doctrina Monroe (1820) que dice explícitamente “América para los americanos”…del norte del continente.

 

Autor: Cristóbal Miró Fernández

 

 

PABLO NERUDA HABLA SOBRE FEDERICO GARCÍA LORCA. Por Jesús García Moreno

 

 

 

Pablo Neruda, poeta universal conoció a Federico García Lorca, un genio de la poesía y del teatro, la extraordinaria admiración mutua que se generó de forma inmediata no estuvo exenta de periodos de una cierta tirantez entre ambos. Pablo Neruda  que nos va a contar sus impresiones sobre Federico, y su carácter poco dado a la rigidez en sus compromisos sociales  y a la puntualidad en sus citas.

Todo dentro del homenaje que al cumplirse treinta años del asesinato de Federico García Lorca, Radio París dedicó al inmortal poeta. La ORTF  (Radio Televisión Francesa) había adquirido los derechos de emisión de ‘Ayer, Federico García Lorca, recuerdos y testimonios’, un interesante cortometraje realizado por el fotógrafo argentino Roberto Otero, Yerno de Rafael Alberti y de María Teresa León,  el cual había recogido para su elaboración los testimonios de un importante elenco de intelectuales españoles exiliados. A lo largo de varios vídeos, reproduciremos la voz grabada en Radio París, y extraída de la página de la Universidad de Alicante “Devuélveme la voz”, con el testimonio de Pablo Neruda,  ampliamos esta serie de testimonios que continuará con los de  Jorge Guillen y José Bergamín, entre otros. José Bergamín,  fue editor de la revista ” Cruz y raya” ( Madrid 1933-1936)y la persona a la que Federico García Lorca confió el borrador de “Poeta en Nueva York” pocos días antes de marchar a Granada en donde sería asesinado el 20 de agosto de 1.936 por las fuerzas franquistas . Posteriormente, José Bergamín, exiliado en México, publicó la primera edición en Castellano de Poeta en Nueva York en 1940, y posibilitó, cediendo el manuscrito, la primera edición del poemario en inglés.

 

MÁS ESTADO. Por Gabriel Alcolea

Contra los sistemas o diferentes modelos de gobernación impuestos en los últimos tiempos, con especial incidencia en las tres pasadas décadas por las ideas de los grupos o partidos de corte social-demócratas, liberales, conservadores o como mal pretendan insinuarse ante los ciudadanos, hemos de reclamar urgentemente la presencia de personas, hombres y mujeres, que tengan por meta o fin la consecución de un logro solidario, de unidad y de justicia común.
Es ahora, cuando de aquellos polvos hemos podido constatar la malicia de los actuales lodos, cuando hemos de apartar de la vida política del país a los profesionales y partidos que no antepongan la estabilidad colectiva y una mayor igualdad social entre los ciudadanos. Es el momento de demandar, con la gravedad que el asunto requiere, la presencia de verdaderos estadistas que hagan del Estado el máximo exponente de la libertad, la igualdad y la solidaridad. Que conviertan en realidad y no de forma virtual como hasta ahora viene sucediendo, que el Estado español sea social y democrático y, además, de Derecho. Desde el segmento más humilde hasta sus élites económicas o financieras.
El fracaso sin paliativos ni subterfugios de los distintos sistemas -que, en verdad, se trata casi del mismo, sea quien sea el partido que gobierne- aplicados hasta la fecha deja a los pies de los caballos esas ideas trasnochadas y anacrónicas que dejan descontenta y maltrecha a la mayor parte de la sociedad. Esas técnicas de gobernanza en favor de las clases privilegiadas han de ser aparcadas definitivamente en pos de formas de gobierno donde prime una mayor igual social y una mejor redistribución de las rentas, riquezas o bienes comunes.
Necesitamos más Estado. Un camino y un edificio en común que no deje indiferente a nadie, ni deje tirado en el camino a cualesquiera de los componentes que lo forman. Un Estado que persiga una convivencia y un quehacer social, material o económico, regulando las medidas precisas para que nadie pueda aprovecharse desde una posición de trato o privilegio y que basado, no ya en el imperio de la Ley, sino en el de la equidad, la justicia o el Derecho natural y en el premio o recompensa al desarrollo, buen hacer y el esfuerzo común y solidario.
No estamos necesitados de políticos burócratas o de simples gestores tecnócratas o administrativos que es lo que determinados poderes fácticos tratan -por las buenas, por las malas o con auténticas falacias- de imbuir en nuestras sufridoras mentes, atareadas la mayoría de ellas, en buscar los medios para poder llegar a final de mes. Técnicos, peritos, contables, economistas, financieros, especialistas, etc. sólo tienen que hacer su papel en la sociedad en tanto en cuanto sea necesaria su colaboración, trabajo o presencia, pero jamás para establecer la estrategia y la táctica de cómo gobernar una sociedad, un Estado. Los políticos han de ser estadistas y los estadistas deben cuidar de la política del Estado.
Necesitamos un Estado fuerte, robusto y de verdad democrático, donde la igualdad de oportunidades sea normal y colectiva. Donde sea cierto aplicar la máxima de que la Justicia es igual para todos. Donde no tengamos que tener remordimientos o justos deseos de reivindicación o resarcimiento social. Donde las trampas, la corrupción, las injusticias de todo tipo sean debidamente perseguidas y no queden sin castigo. Donde la especulación de cualquier tipo, la explotación de las personas, la malversación, la ignominia, la prevaricación, la pobreza, el amiguismo, la dedocracia, el capitalismo salvaje y tantas y tantas iniquidades y vilezas, tan normales en estas épocas, sean sancionadas por la sociedad en pleno y sin piedad alguna.
Esto no es una utopía. No es un sueño imposible. No es una una ficción. Tal vez tenga algo de ilusión ciertamente complicada de llevar a la práctica, pero lo hemos de intentar por bien de la mayoría. Y para ello, sólo hacen falta dos premisas: una, hacer las cosas justo al revés de como se están haciendo. Dos, echar a la política actual y a los políticos que han mancillado ese noble arte al baúl de los recuerdos.
No queda otra, salvo seguir como vamos…o peor.

Victima de la exterminacion de una clase social

GENOCIDIO SOCIAL. Por Victor Donamaría.

Victima de la exterminacion de una clase social

 

 

Según la definición que se da en Wikipedia y en la Real Academia de la Lengua de España,  GENOCIDIO es:

 

“Delito Internacional, que comprende cualquiera de los actos perpetrados con intención de destruir total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial, religioso con la intención de sometimiento del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear la destrucción física, total o parcial”

En España hay 6.202.000 millones de parados, de ellos cerca de 2.000.000 son miembros de familias en las cuales NO TRABAJA NADIE, viven de la caridad pública o de ayudas de familiares.

Este es un grupo nacional, que paulatinamente se irá destruyendo, al menos en su capacidad física mental e intelectual, este grupo, ante la pasividad de sus gobernantes, locales, comunitarios, estatales y europeos, están siendo exterminados, en aras de NO SE QUE POLITICA DE AUSTERIDAD, QUE EN UN FUTURO UTOPICO Y NO DEMOSTRABLE, traerá la riqueza y el desarrollo económico para mejorar su calidad de vida.

A mi parecer, lo que está sucediendo en España, es lo más parecido a un Genocidio, porque esta desapareciendo una clase social, la clase media/baja. Hoy acabo de enterarme que en ciertas zonas de España se está preciando síntomas de malnutrición entre nuestros niños. Hay chavales, que solo hacen la comida que les dan en el Colegio y dicen las servidoras de las comidas, que observan entre los niños síntomas de avaricia y que repiten dos veces o más los platos.

Pero la pregunta es:

¿Quiénes sobrevivirán después de este  posible GENOCIDIO? Y más aun, ¿En qué condiciones materiales, humanes e intelectuales?

Los que queden, serán más pobres, no existirá en incipiente Estado de Bienestar, la Educación como en el Medievo, será cosa de religiosos, conventos, catedrales, y cuando menos se estudie será más factible la extensión del Neocapitalismo triunfador, de la Gran Crisis, y de la Lucha Final, por el desmantelamiento de todo signo de inteligencia, cultura, educación, y libre albedrio.

Seguramente se quemaran libros otra vez, se criminalizará la cultura, de hecho ya se está criminalizándola, con las subidas de IVA a cines, libros, teatros (No se ha perdonado lo de la Ceja).

Vayan preparando a un miembro de la familia, para que memorice un libro cualquiera, para que un día lo pueda leer en la intimidad y a ocultas a los miembros del clan, que hayan escapado al GENOCIDIO presunto..

Cada vez habrá más cámaras en las calles, que controlaran todos los movimientos, habrá en lugares estratégicos de las poblaciones, altavoces que expandan la CONSIGNA, del día,
UN día será: La culpa la tiene la Herencia Recibida.

Otro día será: No hay que abortar, hay que traer niños enfermos a la vida porque lo pide Dios. “Dieu Le Veu”

Otro: La Justicia es igual para todos, los que la paguen. Los jueces no podrán ver Internet (ya hay una disposición de Gallardón en este sentido).

Otra.- La Sanidad Privada es mejor y más barata que la pública.

Otra.-Empleados públicos a las galeras, vagos redomados que viven sin hacer nada.

Estas consignas machaconamente serán esparcidas por los altavoces, a los ciudadanos/as que queden del GENOCIDIO.

¿Una exageración les parece?

El Genocidio judío perpetrado por el nazismo ascendió a 6.000.000. Todo el mundo se horrorizó, hay monumentos en todos sitios conmemorando esta vergüenza de la humanidad. En Israel, Alemania y otros países es delito negar el Holocausto.

En España se está destruyendo el tejido social, se está arrojando a los vertederos de la inmundicia a 2.000.000 de personas que no tienen ningún ingreso, pero hay 4.202.000 ciudadanos preparados por ser sacrificados en aras de NO SE QUE BIENESTAR FUTURO.

El Estado de Dinamarca tiene 6.000.000 de habitantes, en España tenemos más de 6 millones de condenados a la pobreza total, y miramos las cifras cruzados de brazo.

Los parados de España superan las poblaciones totales de naciones, como Honduras, Croacia, la ya mencionada Dinamarca, Mali, Chipre etc. etc.

El gobierno conservador actual, prevé y lo confirma la UE que hasta el año 2016 no se creará empleo. Las personas a las que se les ha acabado la prestación, viven unas, de la caridad y otras de las ayudas de padres y abuelos. El desgaste humano y social de personas ancianas en las ayudas económicas no se ha estimado aun, pero cada día la esperanza de vida es menor.

¿No es esto un lo más parecido a un  GENOCIDIO?

¡Es hora de decir Basta! Es hora de que la UE a la que lamentablemente pertenecemos , debe cambiar su política que erróneamente se ha llamado de “austeridad” y no es cierto, la austeridad seria si se emplease por todos los conceptos, pero no hay austeridad para emplear dinero a mansalva para rescatar a entidades financieras y pagar los vergonzosos sueldos de los dirigentes de estas entidades indignas, la austeridad se emplea solo para acabar con los beneficios sociales que tanto trabajo sangre sudor y lagrimas costó a Europa aunque en España, de esta desbancando, cuando su implementación no estaba completada. Y lo más horroroso es que no nos podemos plantear abandonar Europa o la moneda Euro, pues las consecuencias económicas serian desastrosas, si no lo son ya.

Hay que establecer un plan Europeo que prime el crecimiento, y este favorezca  el empleo, pues si no se hace se corre el riesgo de un ESTALLIDO SOCIAL, PROPORCIONES INIMAGINABLES Y el auge de partidos xenófobos, racistas de extrema derecha, este hecho conllevará la aparición o la reaparición de partidos de extrema izquierdas radicalizados, que harán que lo desastres anunciados anteriormente, ocurran con total seguridad.

No sé si aún hay tiempo, pero ha de hacerse YA.

NOTA FINAL.- El Estado Alemán, ha reconocido el holocausto y ha pagado o está pagando a Israel, unas indemnizaciones por ello.

Grecia ha planteado una reclamación en la que pide a Alemania cerca de 150.000.Millones de euros, por los daños causados a esta nación durante la invasión nazi de la segunda guerra mundial.

La ayuda militar, con tropas y materiales de guerra, aviones, tanques, cañones, marina y tropas en el campo de batalla, que el Estado alemán presto al Dictador Franco, para el exterminio de la Segunda Republica, debe tener una compensación, hay que seguir el ejemplo de Israel y Grecia.

Guernica, Madrid, y muchas otras poblaciones de España saben mucho de esa ayuda

Madrid, VDA, 8/6/2013

ESTUDIOS LITERARIOS. “ENTRE PALABRAS” DE JESÚS GARCÍA MORENO. Por Raquel Viejobueno

http://poesiaerestu.com/entre-palabras-jesus-garcia-moreno/

“Y me puse allí donde termina la noche, para salvar el vacío que nunca deja el agujero de las palabras”

Y es así, como debo de expresar  una sensación tan rica, no de otra forma. Difícil objetivo desgranar parte de un poemario. Esta vez me he atrevido a entrar en los Universos de García Moreno, poeta que estuvo humildemente a la sombra de su propia obra poética. Sí, oyen bien, mientras florecían esos mundos, él caminaba sin saber que estaba latente, porque todo en el mundo tiene su momento, su forma, su continuidad, y su final.  Y allí estaba él, mirando hacia arriba, comprendiendo que eran sus sentidos, y no otros, los que tendrían que despertar esas neblinas. En cuestión de pocos años, fue creando y comprendiendo sus Universos, esos que ya estaban y que tuvieron que macerar, con su paciencia y su saber estar. Este poemario, en el cual les dejo la ventana y la puerta abiertas, no es sólo unas palabras bien avenidas, sino un conjunto de mundos entrelazando la voz del poeta.

Empecemos por observar un título que entre las grietas del entre, hay bosques, y mundos oníricos que García Moreno nos brinda. No hay vacío entre palabras, sino mudeces reconocidas como ecos, donde acompañan sus escalofríos, los de todos de una forma sensible para llegar al lector.

El poeta comienza su libro, asumiéndose preso de la propia poesía, y se lo confiesa  a Manuel, amigo personal, y sabe que son en sus propias campanas, donde la música de la poesía le obliga a bailar con la vida.

Es complejo, o prácticamente imposible no sentir la humildad del poeta, porque hay que ser humilde cuando se deja en el papel parte del alma, y sabes que ya no es tuya, sino de cualquier persona que se preste a leerla. Una y otra vez nos encontramos con la caída en la evidencia del poeta, de ese brote emocional de la palabra bien creada.

Importante es destacar el transcendente valor de la poesía machadiana en García Moreno, que se acoge como una gota de lluvia a un manantial, para ir directo a uno de los mejores océanos: ser poesía.

Así pues, “Entre palabras”, es un poemario, todo él, de poesía elaborada, sensitiva, humanista, cuidada. Digamos que es una cosecha con la mejor vid, para tratarla desde la lejanía del tiempo y beber un vino exquisito. Detiene sus pretéritos en recordar a sus retoños, porque es notable volver a atar lazos, aquellos que la madurez personal puede desatar, y recuerda a su niña, con su infancia paseándola por la acera, y sus ganas de crecer, y vuelve el recuerdo en poesía, para que el lector, puede ser esa niña, o esa infancia, o quizá el final del último verso.

No podía ser de otra manera, y es así como se construye a sí mismo García Moreno. Despertando mundos sublimes, oníricos, como aquel que llamamos “amor”, pero bien podría ser denominado “Vida”, porque la vida sin amor es una muerte jadeante y definitiva.

Es el poeta el que lo define como sinfonía de sentidos, galaxias, es decir, un Cosmos completo de esencia. La poesía sinfónica entre sueños, nos enseña a un hombre-poeta nostálgico, entregado  todo él, a un único despertar: amar. Es una razón poderosa entre las palabras porque son dedicadas a su compañera, única forma de concebir la vida, dando y creando, compartiendo el verso, siendo encabalgamiento en la línea del otro. Es su sensibilidad humana una madeja de sensaciones que al lector le quita la noche en la lectura.

Es entre músicas donde encuentra, no sólo un consuelo poético, sino también personal. El lector queda abstraído encontrándose a sí mismo en la melodía del chelo, o del oboe, y vuelve a ser el lector el que cierra las notas del poema, de los poemas, el acto de crear, de ser verso, o una voz entre palabras.

No estamos ante un escribidor de versos, sino, ante un poeta constructor de catedrales versadas, que nos da cobijo a todos, ofreciéndonos una paz interior, fuente, sin duda, de su trayectoria.

Hay tanto que decir entre esas palabras, como tanto que leer de lo que no está escrito, y por mucho que yo les diga, ponga, cuente, no es comparable, con poseer un buena luz y un poemario como “Entre palabras” de Jesús García Moreno.

Disfrútenlo.

Raquel Viejobueno

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PERDÓNAME, SOY UN SOÑADOR. Por Ángel Frías Coca

Poniente

 

Te deleitas viendo como me debilito,
incluso detecto,
como se engrandece tu odio hacia mí.
Perdóname y lo siento, soy un soñador, y tu
una mujer encarcelada en sus creencias.
Con el cuerpo, lleno de espinas por el pasado, y siento.
Si… A veces, me siento
como el pobre payaso que representa su última actuación
como el pájaro que canta en su jaula de oro,
ahora, no sé ni porque lo digo, incluso como tampoco se,
si mereceré el infierno por quererte.
Quizás no tenga perdón y no me importa
si te quise te quiero y te querré
es cosa mía
yo creo y tu deberías saberlo,
que nada hay en mi cariño, sino amor tardío pero sano.
ni siquiera sé, si fuiste capaz de amarme en algún momento,
y si no es así, lo siento.
Más por ti que por mí, pues te perdiste algo bello
te perdiste el abrazar a la almohada mientras el otro duerme
y velar sus sueños tratando de que no se entere.
El sentir como tu amado respira, y pensando en que lo hace por ti
y cuidando esa respiración, ver cómo nace el nuevo día.
Detecto como ves que me debilito
pero te recuerdo, que una vez aunque solo fuese en sueños
tu…Sentiste que eras mía.

 

Por Ángel Frías Coca

EL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO EN LA DÉCADA DE 1890. Por Cristófol Miró Fernández

 


 

América para los americanos

 

Una gran frase, sin duda, refleja la idea de que América jamás pertenecerá a nadie que no sea americano, que no serán invadidos ni colonizados…y una frase ambigua, también, muy ambigua. Habla de los americanos, pero la Doctrina Monroe, del año 1820, no explicita a que nacionalidad pertenecen estos americanos…si a los sudamericanos o a los norteamericanos. Como dice el refrán latino, cara non necessitas lege (hecha la ley hecha la trampa).

Los norteamericanos son anglosajones de origen a inicios del siglo XIX, y los anglosajones, europeos, tienden a creer que las culturas de hombres no europeos son inferiores a ellos, cierto que hay casos que no creen así, aunque estos no abundan, pero sí son remarcables:

 

“¡Razas inferiores, razas superiores! Se dice pronto. Por mi parte, me opongo completamente a esta afirmación desde que he visto que los sabios alemanes demostraban científicamente que los franceses son una raza inferior a la alemana. No, no hay derecho de las naciones llamadas superiores contra las llamadas inferiores. (…) La conquista que vosotros defendéis es un abuso puro y simple de la fuerza que da la civilización científica sobre las civilizaciones rudimentarias para aprovecharse del hombre, torturarlo y extraer toda su fuerza en provecho del pretendido civilizador”

 

Discurso de George Clemenceau en la Cámara de los Diputados de la Gran Bretaña el 30 de julio del 1885

 

Pero volvamos a América, y la frase que diría Porfirio Díaz, dictador mexicano entre el año 1875 y el año 1910 en referencia al trato que recibían de los norteamericanos los políticos mexicanos. Su frase decía “nos tratan peor que a unos cafres de África”. ¿Qué implica esta frase? Que los norteamericanos taraban a sus regímenes títeres en Sudamérica como si fueran razas inferiores, como Porfirio Díaz trataba a los indios yaqui o a los comanches. De hecho se sabe que  los EUA consideraban a México como una nación donde la población era incapaz de gobernarse por sí misma, que necesitaban ser tutelados por los supuestos “superiores” norteamericanos en todas las facetas de su gobierno.

 

Fases del imperialismo norteamericano desde los años 30 hasta los 90 del siglo diecinueve.

 

Norteamérica era imperialista hasta consigo misma. Ya fue reflejado en un trabajo mío anterior con largueza como el motivo de la Guerra de Secesión entre el año 1861 y 1865 tuvo un único objetivo. Conquistar los estados federados del sur para que su algodón nutriera de materia prima las fábricas de los estados del norte, para frenar tanto la competencia inglesa y francesa que se extendía en las repúblicas sudamericanas como la que se comenzaba a extender por las colonias sureñas de la Confederación. La guerra tuvo un único objetivo, tamizado con ideas humanitarias de liberación de esclavos: eliminar mediante la guerra toda posibilidad de una colonización económica de las colonias sureñas norteamericanas por parte de ingleses y franceses. Pero esto aún podría ir más atrás en el tiempo. Reclamando un “espacio vital”, como se diría a partir del 1919 tras la Primera Guerra Mundial, y como dirían los japoneses tras la conquista de la islas Kuriles (1894) y las Islas Pescadores (1910), hasta la derrota de su imperio comercial el año 1945 tras la Segunda Guerra Mundial en su creación de la esfera de co-prosperidad económica, y como también dirían los estados herederos de los grandes imperios ruso, y austro-húngaro tras el 1918, y como no Hitler y Mussolini, los norteamericanos reclamaron un “espacio vital” conquistando, a partir de la república de Texas el año 1846 la mitad del estado mexicano, creando Nuevo México a continuación.

Y volvamos al año 1865, la Unión conquistadora une a toda Norteamérica, salvo Canadá, inglesa, en torno a Washington y su presidente. Con la Ley Homestead de colonización de los vastos espacios vacíos del oeste, y los ferrocarriles y ciudades, arrasando las culturas nativas “inferiores” y encerrándolas en reservas, como si fueran animales en un zoológico, tocaba conquistar Sudamérica, las repúblicas habitadas por gentes que les podían dar  productos primarios, como fruta tropical de Costa Rica, y así poder ser un estado poderoso colocando gobiernos títeres que sirvan sus objetivos comerciales y políticos, como Porfirio Díaz en México desde el año 1874 al 1910, cuando fue derribado por la revolución iniciada por Madero ese año.

 

De Cuba y Las Filipinas a Hawaii, pasando por Panamá, un viaje cortesía de la United Fruit Company.

 


 

Cuba vivió dos intentos de liberación del dominio de España, el primero fue el Grito de Yara, entre 1868 y 1878, una guerra en pleno Sexenio Revolucionario, cuando en cierto modo se podía esperar que España aceptara que su colonias fueran libres, pero no fue así, en absoluto, los hombres del Sexenio Revolucionario eran tan colonialistas como la reina Isabel I, expulsada del trono por estos mismos hombres. Lo único que se consiguió fue la eliminación de la esclavitud merced a las medidas tomadas al respecto por el ministro Moret, pero la cosa no fue más allá. El año 1895, no sin apoyo norteamericano, el Grito de Baire, de José Martí, inició un movimiento revolucionario que no pudo ser parado ni mediante las brutales tácticas militares españolas de dividir la isla en jurisdicciones cerradas tipo campo de concentración de tamaño isleño y la instauración de la ley marcial con la ejecución inminente de todo civil detenido en la calle después de que fuera noche.

Antes de seguir con este tema miremos la cronología de los hechos que son la expansión imperialista de los Estados Unidos hacia Cuba, Las Filipinas, Hawai, Panamá y la posterior de su célebre canal y algo llama la atención en este proceso expansionista. Cuba, Puerto Rico y Hawai son entre el año 1891 (Hawai) hasta el año 1898 mientras la Guerra de los Mil Días es el año 1899…curioso, ¿no creen? que esta fase de gran expansión territorial imperialista norteamericana se lleve a cabo en tan poco espacio de tiempo, de hecho sólo se llevan un año todas estas expansiones…son plenamente contemporáneas con la crisis de Fashoda, en 1898, cuando por causa de un encuentro poco afortunado en Fashoda entre Kitchener, inglés, y J.B Marchand, francés casi estalla la Primera Guerra Mundial antes del año 1914, y la Guerra de los Boers en 1899, de Inglaterra contra los colonos holandeses en la colonia de Transvaal, en lo que actualmente es Sudáfrica.

José Martí, exiliado en los Estados Unidos desde el año 1871, fue un poeta independentista antecedente directo de Fidel Castro o el Che Guevara. Aliado americano, como Lenin lo fue alemán el año 1917, su cometido fue expulsar a los españoles de Cuba, pero el mismo año 1895 cayó muerto, siendo sucedido por Maceo, muerto el año 1896.

 

https://www.youtube.com/watch?v=1aMJ8VGlvaI

 

¿Por qué Norteamérica conquistó Cuba? Por el azúcar, señoras y señores, por el azúcar. Cuba, española, comercializaba gran parte de su azúcar en los EUA, pero la isla seguía siendo española. Los americanos decidieron que el negocio tenía que cambiar de manos para monopolizar el preciado comercio del azúcar , pero no podían declarar la guerra a España, España no había atacado a los EUA, no había razón alguna que la justificara, así que se produjo una made in USA…

El año 1898 el acorazado Maine estalló en el puerto de la Habana. Se da por hecho que fue un accidente fortuito, pero los americanos usaron esa explosión como motivo de inicio de una guerra que sabían ganada de antemano pues la flota norteamericana era claramente superior a la española tanto en cantidad de barcos como en modernidad de los mismos. De hecho sólo un acorazado español sobrevivió a la batalla…por puro milagro o por decisión norteamericana de humillar a España enviando un único superviviente de la batalla para dar la noticia a la metrópolis.

 

http://www.youtube.com/watch?v=LCbOXcY74Xg

 

Lo sucedido después en Cuba no entra en este trabajo en concreto, pero con sólo dar el dato que los Estados Unidos ilegalizaron el Partido de Color, o partido que englobaba a los descendientes de los ex-esclavos africanos y a los nativos no españoles, ya da una cierta idea de que el gobierno norteamericano no tenía una idea allá muy democrática de la Cuba postespañola. La enmienda Platt, otra prueba de lo ya enunciado anteriormente, vigente desde el año 1902 hasta el año 1934 daba poderes a los EUA para supervisar todas las relaciones de Cuba, supuestamente liberada de España, con las potencias extranjeras. Queda claro que Cuba era una colonia norteamericana como antes lo había sido española. Posteriormente y el mismo año 1898, tras Cuba caerían Puerto Rico, Las Filipinas y Guam. El imperio español era ahora norteamericano.

Hawai fue otra zona donde el imperialismo norteamericano se manifestó plenamente. Las antiguas islas Sandwich habían vivido tranquilas y solitarias, pero el año 1840 llegó la “superior” civilización europea y irrumpió en estas islas llamadas ahora Hawai. Literalmente Honolulu se llenó de balleneros, misioneros, marineros, vendedores de ron y de telas. El gobernante nativo, incapaz de hacer nada para impedirlo, aceptó un protectorado inglés el año 1843, mientras el año 1875 aceptó un protectorado norteamericano, que garantizaban la independencia hawaiana contra cualquier otra potencia europea que quisiera dominar las islas, a cambio del chantaje económico de privilegios comerciales y adquirir Pearl Harbour como base naval norteamericana. Vean ustedes como aquí no hizo falta la política de la cañonera como en Alejandría el año 1885 o en Japón el año 1854, sencillamente no hizo falta porque en vez de una simple cañonera había una base militar naval llena de barcos de guerra preparados para atacar las islas Hawai si se revolvían contra los EUA.

Las islas Hawai vieron una nueva reina el año 1891, la reina Lilioukalani (ver foto de inicio de este capítulo). Esta reina gobernó en un reino dominado política y industrialmente por los norteamericanos, y se rebeló contra ellos.  Fue derrocada y las islas Hawai fueron convertidas en república independiente, que no tardó en pedir ser parte integral de los EUA. En la metrópolis, curiosamente, la gente estaba contra la colonización y los golpes de Estado, pero conociendo la expansión nipona, las guerras en Cuba, Puerto Rico, las Filipinas y Guam y coincidiendo con los proyectos del canal de Panamá, el Congreso se anexionó la República Hawaiana el año 1898. Fue parte de la Unión Americana en 1959.

Y ahora vayamos al Panamá, si les place. Colombia luchaba con Panamá para impedir que se independizara del estado colombiano, y América tenía planes respecto a la zona del Canal, con lo que ayudó a los rebeldes en la Guerra de los Mil Días entre 1899 y 1902 para que los rebeldes se consiguieran independizar de Colombia. Tras la guerra, Panamá arrendó la zona del Canal a los EUA, que los protegerían de los colombianos en caso de querer reconquistar algún día la nueva república. En seguida se empezó a construir el Canal y Panamá se convirtió en lo que se llamó con total derecho un protectorado norteamericano, al mismo tiempo que se fundaba la United Fruit Company, o un órgano de colonización político-económica norteamericana que dominaría a los países sudamericanos durante decenios imponiendo políticas dictatoriales derechistas y luchando denostadamente contra todo avance del comunismo durante la Guerra Fría.

 

Repudio al colonialismo pero aceptación plena del papel colonialista de los Estados Unidos en el mundo.

 


Theodore Roosevelt, el “irascible héroe del monte San Juan”, comprendió perfectamente el papel de Norteamérica en el mundo, un mundo que rápidamente se colonizaba y absorbía pequeños estados nativos o estados europeizados más débiles (la Guerra de los Boers). América, viva la ironía política y la hipocresía, un país donde la población no aceptaba, teóricamente, la invasión violenta de otros estados soberanos acabó arrebatando un imperio colonial a su antiguo dominador (España) para sucederlo en su mando sobre sus antiguos territorios, ahora conquistados basándose en razones humanitarias, las mismas razones que antes se esgrimieron (1861), para conquistar militarmente una parte de su propio país realizando una conquista militar dentro de su propio territorio estatal. ¿Hubiera sobrevivido José Martín a los EUA si no hubiera muerto el año 1895 luchando contra el ejército español? Lo dudo, pues ante todo abogaba por crear en Cuba un estado libre de todo dominio extranjero, justo lo que querían los EUA al derrotar a los españoles, sucederles en el cargo. Maceo, su sucesor revolucionario, moriría en el año 1896, y con su muerte, los líderes puramente revolucionarios habían desaparecido. ¿Desaparecido? no. El día 1 de enero del año 1959 un nuevo José Martí llamado Fidel Castro entró victorioso en la Habana, acompañado de un nuevo Maceo llamado Ernesto Che Guevara.

América se dedicó a crear gobiernos títeres apoyados por su gobierno y basados en su rechazo a los revolucionarios sociales, al margen de dotados de un notable racismo (la ilegalización del Partido de color lo demuestra claramente), para poder expandir su economía industrial gobernando aquel Estado, supuestamente independiente, mediante dictadores doblegados a los designios de  Washington, dictadores que al resultar ineficaces serían abandonados a su suerte (Batista de Cuba el año 1958) y se permitiría su caída (Porfirio Díaz en México el año 1911).

Y esa es la razón de la existencia actual de gentes como el recientemente fallecido Hugo Chávez en Venezuela o Fidel Castro en Cuba, por ejemplo. La eterna lucha de los sudamericanos para zafarse de la injerencia de Estados neocolonialistas en sus gobiernos y para controlar sus propios recursos primarios en beneficio de sus propios ciudadanos y no de multinacionales como Repsol, por ejemplo.

La enmienda Platt del año 1902 en Cuba explica por sí misma esta sucesión de dueños de los destinos de Cuba en perjuicio de sus propios habitantes. Los cubanos tenían prohibido todo trato con potencias extranjeras al margen de los EUA, que tenían permiso de supervisar todas estas acciones como si fuera Cuba propiedad de los EUA, como realmente era, visto lo visto…

En la zona del Canal de Panamá se ve esto todavía con más claridad. Colombia entabló una guerra con Panamá, que quería separarse de Colombia. Como en el caso de Cuba, los EUA se pusieron del lado de los rebeldes por el mero hecho de que Panamá, como zona fronteriza, tenía una importancia vital para expandir la economía estadounidense pot todo el continente americano mediante la construcción de un canal para transportar sus mercancías. Gobierno y industria, como en la Guerra de Secesión, indisolublemente unidas creando un sólo cuerpo, el del imperialismo norteamericano.

Ganada la guerra y creada la república de Panamá tras la Guerra de los Mil Días (1899-1902), el dócil gobierno títere panameño permitió que la zona del Canal fuera convertida en una fortaleza norteamericana a cambio de protegerlos de la venganza colombiana que se presuponía posible…vean ustedes las razones humanitarias norteamericanas para ayudar a los rebeldes panameños y cubanos, el canal de transporte de mercancías y el azúcar…¡qué gran humanidad la de los comerciantes e industriales norteamericanos, cuyo corazón era el adorado dólar!

En Las islas Hawai ya ni existieron razones humanitarias. No hacían falta…el año 1891 la reina Lilioukalani había retado a los intereses norteamericanos y había perdido la partida… se creó una república pro-americana que pidió ayuda a la metrópolis para no ser invadidos, dada su debilidad, por otras potencias…los EUA aceptaron, pero a cambio de poder crear una base naval en Pearl Harbour…el año 1959 fueron hechos parte de la Unión Americana, curiosa casualidad (¿en historia existen las casualidades? yo diría que no ¿y ustedes, qué opinan?), el mismo año de la llegada del comunismo a Cuba, he aquí la trilogía imperialista norteamericana (y europea en general)), el comercio (Panamá), los recursos (Cuba) y la fuerza militar (Hawai). En relación a Cuba podemos incluir Las Filipinas (independiente el año 1946), Puerto Rico (autónoma el año 1952) y Guam.

 

Santo Domingo, o como dominar una isla interviniendo su economía.

 

El año 1905 Santo Domingo estaba inmersa en una gravísima crisis económica. Era una presa fácil para cualquier estado europeo que la quisiera “ayudar” a salir de la misma, con lo que los EUA se aprestaron a vanzarse a cualquier competidor enviando un administrador norteamericano que reorganizó la economía dividiendo tal pastel con Washington, quedándose con la mitad de todos los ingresos aduaneros de la isla para pagar sus deudas. Medida similar se puede observar cunado México padeció la Revolución. Tras el asesinato del presidente Madero por el general Valeriano Huerta, los EUA retuvieron todas las ganancias de las aduanas de Veracruz, el principal puerto de México, para asfixiar a México y forzar su marcha del gobierno, pues Madero era un presidente aceptado por los EUA y Huerta un militar golpista ilegal. Norteamérica se convertía asimismo en el gendarme de toda América en la defensa contra toda intrusión imperialista europea, pues consideraba que el continente pertenecía a ellos (América para los americanos).

 

Autor: Cristóbal Miró Fernández