POEMA, LA LÁGRIMA. Por Gocho Versolari

 

LA LÁGRIMA

 

 

 

 

Una lágrima puede atravesar el mundo

cuando transporta una partícula azul

de esas que llenan las mañanas más allá de la luz de la ventana y de las montañas nevadas e hirvientes del día.

 

Entonces la lágrima tenazmente

perforará trozos de tierra,

goterones de silencio

y llegará hasta el vientre de los pájaros muertos

donde se detendrá a beber gelatina enriquecida con el néctar de los huesos y de los octavos cánticos de los sarcófagos.

 

Nevada

irreverente

noctámbula,

la lágrima seguirá descendiendo como un insecto sin alas

en un tenaz vuelo hacia abajo

encontrando cuerpos de doncellas

tenedores antiguos,

y los candelabros deslucidos del centro de la tierra.

Luego se balanceará suavemente en el cuarto siguiente de la esfera

apuntando al tiempo

del otro lado del mndo

y saldrá a una noche rebosante de estrellas,

donde el alquitrán de los buitres

se abalance sobre el sueño

y los dinosaurios de luz se persigan  unos a  otros

hasta acuchillarse con los colosales mediodías

y beber la hemorragia gozosa de los ciclos.

 

Entonces imploraremos a la lágrima

que en esta oscuridad

nos traslade un poco de la luz que brama

en las costuras azules de su noche.

 

GOCHO VERSOLARI

 

DON JUAN JOSÉ DE AUSTRIA 2ª Parte: VÁSTAGO ILEGÍTIMO DE FELIPE IV. Por Cristófol Miró Fernández

 

En 1625 ya Portugal había visto que España no podía defender Brasil de los holandeses, pues cayó Bahía, aunque España colaboró activamente en su reconquista, pues envió para su reconquista una inmensa fuerza expedicionaria de 52 barcos, con 12.566 hombres y 1.185 cañones. Esto dejó claro hasta que punto Portugal era costoso para España, lo que hizo que el Conde Duque de Olivares lo incluyera en su célebre Unión de Armas y ello significaba que tenía que costearse su propia defensa, pues era una carga enorme para las arcas españolas. La cantidad deseada era 500.000 escudos y 6.000 hombres para luchar en Italia, pero la nobleza lusa se negó a ello, pues deseaba librarse de Castilla, pues consideraba que la unión con Castilla no le era beneficiosa, una medida sumamente injusta, puesto que usando el mismo ejemplo del Japón, el gasto militar era del 1% en Japón mientras los Estados Unidos costeaban el restante 99% de gastos militares del ejército nipón, con claro perjuicio económico para Washington.

El caso es que el año 1640, revuelta Cataluña el mismo año 1640, Portugal consideró que llegó el momento de liberarse de Castilla y Lisboa, bajo el impulso, obligado por la misma nobleza, de Joao IV de Bragança, pues en el último minuto se echó atrás, se liberó de Castilla dominando la escasa dotación militar castellana de Lisboa y impulsando una rebelión que inició una guerra victoriosa, pues Cataluña aseguraba que Castilla no pudiera dedicar suficientes recursos a la reconquista de Portugal. Así, entre derrota y derrota, la guerra de Portugal se convirtió, como en el caso del Vietnam entre 1958 y 1974, en la guerra del presidente norteamericano de turno, en la guerra de Felipe IV, pues nadie deseaba ya reconquistar Portugal, salvo el propio rey. La última expedición, enviada el año 1665, poco antes de la muerte de Felipe IV, el año 1665, al mando de un veterano soldado, el marqués de Caracena, fue derrotada en Vila Viçiosa. El año 1668 Marina de Austria aceptó la independencia portuguesa como un hecho consumado, aunque el documento oficial de tal hecho fue dispensado por Carlos II (1664-1700) el año 1686, durante el célebremente trágico decenio trágico (1676-1686), del que después también se hablará.  Cabe relacionar esta revuelta y secesión lusa con la fallida revuelta de Andalucía llevada a cabo por el Duque de Medinacelli y el Marqués de Ayamonte, el primero de ellos, esposo de la reina portuguesa, surgida de la rebelión del 1640, aunque su motivo, fue, como ya fue expuesto anteriormente, la negación de pagar impuestos a la Corona, y en un modo de ver más general, una revuelta nobiliaria contra el Conde Duque de Olivares y sus medidas para dominar la nobleza y doblegarla al poder real.

 


Pasemos ahora a explicar de un modo breve la revuelta catalana que se desarrolló entre el año 1640 y el año 1659, y que sin duda fue el más grave de todos los conflictos que antes se enumeraron, pues implicaron directamente las ansias de crear un imperio de ámbito europeo por parte del rey Luis XIV de Francia de Francia, conocido como “Le Roi Soeil”, un conflicto que enfrentó al Rey Planeta con Le Roi Soeil, dos monarcas igual de poderosos, aunque el uno, Felipe IV, en decadencia, mientras Luis XIV estaba en una situación de un poder emergente. En Bruselas, la capital de los Países Bajos españoles, se solía decir una frase que implicaba una desconfianza total hacia Francia en el siglo XVII. La frase era muy simple: vicinus galli, non amicus, y era fruto de la experiencia de lo que Luis XIV solía hacer con todos sus vecinos: anexionarlos a Francia.

El caso es que la revuelta de Cataluña tiene raíces muy hondas, ya desde la Edad Media, pero me remitiré al hecho acaecido el año 1504, tras la muerte de Isabel I de Castilla (1451-1504). Su marido, Fernando II de Aragón (1452-1516), fue obligado a huir de Castilla, pues nadie quería ver en el trono castellano al “viejo catalán”, y tuvo que ceder el trono a Felipe el Hermoso (1478-1506), casado con la hija de Isabel I, Juana la Loca (1479-1555). En el siglo XVI la situación no fue mejor y el rey Felipe II (1527-1598) siempre desconfió de Cataluña como núcleo de entrada de hugonotes franceses por ser frontera con Francia. El caso es que realmente había mucha pobreza en Cataluña, y no sólo entre la clase humilde. Los segundones de la nobleza catalana no podían ocupar los cargos administrativos, puesto que todos los cargos administrativos eran ocupados por castellanos, y se veían abocados o el hambre o al bandidaje en un país superpoblado y muy montañoso, donde la existencia de salteadores no era ningún caso extraño. De hecho, había tantos que Felipe II hizo un tercio completo de ellos a los que les concedió la amnistía total de sus actos y los envió al mando del Duque de Alba a aplastar la rebelión de Holanda el año 1567, y conviene explicar que un tercio tenía 3.000 hombres, así pues podemos entender hasta que punto era endémico el bandidaje en Cataluña.


El caso es que la Guerra de los Treinta Años (1618-1648/1659) constituyó un problema especial en Cataluña, pues era frontera con Francia y Luis XIV (1638-1714), era mejor tenerlo lo más lejos posible o vigilar cada paso de su ejército. Conviene recordar como Felipe IV se casó en primeras nupcias con Isabel de Borbón (1615-1644), cuyo apellido la une de un modo inmediato con la familia real francesa…y Luis XIV, pues Isabel de Borbón era también hija de Luis XIII, y, dado este hecho, hermana mayor de Luis XIV. Esto implica que si esta reina hubiera sido reina española hasta la muerte de Felipe IV, y el heredero Baltasar Carlos hubiera vivido para reinar, Luis XIV hubiera podido unir su dinastía a la Austria española y unir ambos reinos en uno bajo su poder. Esto implica que España ya había entrado en la orbita de intereses de Francia mucho antes de de la Guerra de los Treinta Años, la anexión de Cataluña Nueva por Francia el año 1659 por el Tratado de los Pirineos, el casamiento de Carlos II con Mariana de Neoburgo (1689-1700), sobrina de Luis XIV, y la llegada al poder de España de Felipe V (1683-1746), nieto de Luis XIV, el año 1701. De hecho, esto nos permite descubrir que el basculamiento de España hacia Francia data de inicios del siglo XVII, e incluso podríamos hundirnos hasta el casamiento de Felipe II con Isabel de Valois (1646-1568), hija de Enrique II de Francia (1519-1559) y María de Médicis (1519-1589).


Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, reina de España.

 

 

 

 

 

 

 

Pero volvamos al siglo XVII, si ustedes me permiten. El año 1640 los nobles decidieron liberarse de Castilla, pues Cataluña entraba dentro de los planes del Conde Duque de Olivares para crear su Unión de Armas en el año 1625, y ello implicaba que o bien cedían hombres para crear un ejército Austria, o bien daban dinero a Castilla para sufragar las tropas, lo que implicaba crear un ejército de 150.000 hombres para poder librar una Guerra de los Treinta Años en condiciones de poder ganarla, cosa que con el ejército Austria imperial de entonces no se podía hacer. Ello implicaba un control más directo por parte de Felipe IV de Cataluña y las restantes zonas periféricas, lo que chocaba frontalmente con los fueros tradicionales catalanes.

Por otra parte, los campesinos también tenían que decir su parte de agravios contra Castilla. Estos formaban parte del odio tradicional de Cataluña hacia Castilla y bebía también de las fuentes de sus propias condiciones de vida, sometidos a imposiciones por parte de nobleza y clerecía que tenían derechos sobre ellos, a lo que se unía el tener que alojar a los soldados de los tercios españoles en sus casas, lo que hacía todavía un poco más difícil su vida diaria, que no lo era ya poco. Si a esto se suma los abusos que algunos miembros de estos mismos tercios cometían contra la población que los hospedaba a la fuerza, podemos imaginar un panorama donde la pobreza y los abusos de tercios y nobleza local provocaban una rabia entre el campesinado que sólo hacia falta excitar un poco más con un discurso incendiario para hacerla estallar con una fuerza descontrolada.

Y llegó el año 1640, y en Barcelona, para la celebración del Corpus, llegaron miles de segadores furiosos dadas las condiciones expuestas antes, con una nobleza y un Consejo de Cien deseando librarse de Castilla por el asunto de la Unión de Armas y el mayor control sobre Cataluña por parte de Castilla, con el ataque frontal a los fueros, terreno sagrado para la oligarquía catalana, puesto que los protegía del poder de Castilla y les daba casi un poder absoluto sobre la clase humilde, como en Aragón hasta la muerte de Juan De Lanuza, el Justicia de Aragón, y el asunto turbio de Antonio Pérez (1540-1611) en el año 1579, con la venta de secretos de estado a Francia por este secretario de Felipe II, la muerte de Escobedo, secretario de Juan de Austria, el hermanastro de Felipe II, y la célebre Conjura del Escorial. Un discurso incendiario por parte de Pau Claris (1586-1641), presidente de la Generalitat desde el 1640 al 1641, año de la batalla de Montjuïc, en Barcelona, en la que Francia derrotó a Castilla, mezclado con la rabia de la población humilde hizo explotar como una bomba la rebelión contra Castilla aquel día, conocido desde entonces como el Corpus de Sangre del 1640, y la rebelión que la siguió no se acabaría, por agotamiento de ambas partes tras diversos episodios de peste, enfermedad endémica y cíclica en todo el ámbito europeo durante el siglo XVII, que en España se inició con la gran peste del 1596-1602, que entró por Santander y cubrió toda la península dejando la espantosa cifra de 300.000 muertos, y sería una constante durante todo el siglo XVII, teniendo como un exponente de peste especialmente terrible la padecida por el reino hispano durante el decenio trágico (1767-1686), que después trataremos al hablar de Don Juan José de Austria, pues vivió durante este suceso, y con la clara visión, por parte de los catalanes, que los franceses de Luis XIV no eran diferentes de los castellanos y sólo querían incorporar a Cataluña al imperio del Rey Sol a partir del año 1652, un gobierno absolutista, a diferencia de los Austrias madrileños, que eran pactistas, así que, puestos a elegir, se quedaron con los Austrias madrileños, que respetaban los fueros tradicionales catalanes, hasta el año 1659 y la firma del Tratado de los Pirineos.

Ahora no repasemos sus batallas ni sus desgracias, de hecho es una cruenta guerra civil de diecinueve años de duración, ni el apoyo francés a partir del 1652, ni la sangre derramada durante este conflicto, ni las pestes que asolaron tanto a castellanos como a catalanes, ni la caída en desgracia de Gaspar de Guzmán el año 1644 y su muerte al año siguiente, viendo toda su obra política arruinada por la resistencia de la nobleza a ser coartado su poder por Madrid, y por las guerras lusa y catalana y sus derrotas en la Guerra de los Treinta Años, las más famosas y impactantes de las cuales fueron Dunas (1639) y Rocroi (1643), mientras la victoria de Breda, antecedente de ambas, fue inmortalizada por Velásquez en el célebre cuadro La rendición de Breda (1625), ni la humillante derrota española el año 1659 con la firma del Tratado de los Pirineos por parte de Felipe IV y Luis XIV en la Isla de los Faisanes, por la que la zona más fértil de Cataluña pasaba a ser francesa, en esta guerra no tan sólo perdió Castilla, quizá perdió más todavía Cataluña, en una amputación como la que sufrió México tras la guerra entre este estado y los estados del sur de los Estados Unidos de América el año 1846, cuando se creó Nuevo México, ahora propiedad del vecino del norte de América…esto no entra en este tema. Pero si queremos entender el mundo en el que vivió Don Juan José de Austria y su ascensión como militar prestigioso, hacía falta describir los conflictos en los que él participó en las tierras Austrias españolas, eso sí, de un modo no muy detallado, puesto que no es el tema principal de este trabajo, pero sí considero que había que tratarlo, si no de un modo exhaustivo, sí de un modo que diera idea de sus orígenes y desarrollo.

No olvidemos que estamos tratando de una época muy belicosa, en la que se desarrolla una guerra mundial en el siglo XVII, y en la que se desarrolla el sistema de alianzas, ya desde el siglo XVI, que desembocará en la Primera Guerra Mundial del año 1914-1918, y en la que hay un protagonista esencial, que estaba involucrada desde su advenimiento al trono el año 1643 hasta su muerte el año 1715, en todos y cada uno de ellos de un modo deliberado con la única ambición de dominar toda Europa bajo la égida de su poder absolutista. Se trata de Luis XIV de Francia, un rey expansionista en extremo que tuvo a naciones aliadas para después tenerlas de rivales, en especial a la Inglaterra de Cromwell, aliado en la Guerra de Devolución de 1667-1668 y rival durante todo el resto de sus conflictos, con un solo objetivo: destruir el poder Austria en Europa y ocupar su lugar. Y si hablamos de los conflictos entre España y sus enemigos también hay otra figura que hay que nombrar: la del protagonista de nuestro trabajo: Don Juan José de Austria, si bien no brilló en campaña alguna, era enviado a cada conflicto que había, los ya descritos incluidos para alejarlo de su ambición de llegar al trono español.


No entraremos en la descripción detallada de los conflictos que originó y/o protagonizó el Rey Sol, finalizados al final de su vida en la Guerra de Sucesión que implicó a todos los estados europeos para conseguir evitar que consiguiera unir la corona española y francesa y creara un imperio que ningún estado europeo pudiera contrapesar en la escena internacional (1702-1714), según el modelo de equilibrio de poder europeo que existía en la época.

Pero tampoco olvidemos las conflictivas relaciones que existieron entre franceses y españoles a lo largo de los siglos, y que podríamos remontar hasta la batalla de Vouillé del año 507 después de cristo entre francos y visigodos, y que determinó la destrucción del reino visigodo de Tolosa y creó el de Toledo, dejando como únicas posesiones visigodas en la Francia merovingia la zona de Septimania, que fue anexionada por los francos tras la derrota de Guadalete, traducido en árabe Wadi Lekke, cerca de Cádiz, o río de de Lacca o Lekke, una antigua ciudad romana abandonada muy lejana al tradicional campo de batalla de La Janda, del año 711 después de cristo, cuando el reino visigodo cayó ante las tropas árabe-bereberes de Tarik y Musa, relatada esta conquista en el Ajbar Machmúa, pero ahora centrémonos en la época de Luis XIV, que ya es bastante compleja de por sí sin tener que viajar más atrás en el tiempo.

El odio de Luis XIV hacia los calvinistas de las Provincias Unidas dictó muchas de sus acciones, como medio, no ya de conquistar las Provincias Unidas de Holanda y Zelanda y después conquistar los Países Bajos meridionales, considerados parte de la herencia de su esposa María Teresa, sino para debilitar a los hugonotes que vivían en territorio francés y así impedir que en caso de que pidieran ayuda a sus hermanos calvinistas de Holanda y Zelanda, tras ser pisoteados despiadadamente por los católicos, estos no los pudieran ayudar. De hecho el Edicto de Nantes de 1685 fue una represión despiadada contra los miembros de esta confesión religiosa, sancionada por los franceses católicos con los que convivían, pues odiaban a los protestantes hugonotes. Sólo cabe recordar la masacre de la noche de San Bartolomé del 23 al 24 de agosto del año 1572, donde miles de hugonotes, unos diez mil, fueron masacrados en Paris por los parisinos católicos.

 

 

La masacre de la noche de San Bartolome

Francia 24 de Agosto de 1572, matanza destinada a los hugonotes luego de los sucesos del atentado de Coligny, la orden fué dada por el Rey Carlos IX, excepto al Rey de Navarra Enrique, del cual el Rey frances pidió no se le tocase, Escenas de la Pelicula ” La Reina Margot”

El caso es que Luis XIV hizo todo lo posible para conquistar Europa, aliándose a unos países y después a otros para intentar llevar a cabo sus designios de dominio europeo, de los que la Revolución Francesa fueron sus dignos herederos. El problema es que tarde o temprano todos los estados europeos acabaron uniéndose contra él en la Guerra de Sucesión entre el 1702 y el 1714 en un intento conjunto de evitar que se unieran las coronas española y francesa bajo el poder de Paris, en la que cayó vencido y firmó la Paz de Ryswick el año 1713.

Desde la irrupción del rey Luis XIV en la conquista de la república catalana en liza con España desde el 1652 al 1659, para incluirla en la corona francesa, hasta la conquista de la zona conocida de Cataluña Nueva mediante el Tratado de Los Pirineos (1659) y su inclusión en la corona francesa, hasta la Guerra de Devolución del 1667-1668, en conjunción con los designios ingleses de crear un imperio colonial en tierras americanas con la conquista de Jamaica, propiedad privada de la familia Colón el año 1655, la conquista de Nueva Amsterdam, convertida en Nueva York el año 1664, dando un par de ejemplos de tales conquistas en esta guerra colonial, y la guerra final paneuropea que se dio lugar entre el 1702 y el 1714, Luis XIV y sus fuerzas armadas fueron temidas por todos sus vecinos europeos, hasta acuñar la célebre frase que se decía en Bruselas, en los Países Bajos Españoles, que rezaba: “Vicinus gallus, nos amicus”.

Después de dar este repaso a la política agresiva y conquistadora de Luis XIV, en la que no se enfrentó pocas veces con España, cabe volver a pisar la piel de toro de nuevo, y volver a tratar en mayor medida con nuestro protagonista, Don Juan José de Austria, y su relación con la corte, y, especialmente, con los dos validos que se disputaban el control de la corte, Johann Everard Nithard (1607-1681), y Fernando Valenzuela (1636-1692).

El año 1664, año de la muerte del Rey Planeta, su testamento ordenaba explícitamente que quedaba, prohibido por ley, el hecho de tener legalmente a algún nuevo valido como ayudante real. Pesaba en este deseo póstumo el recuerdo de Don Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares, expulsado del cargo que ostentaba el año 1644, quizá tras debilitarse su posición ante las derrotas de Montjuïc frente a Francia el año 1641, en Barcelona, y la derrota de Rocroi, en la batalla que fallecieron todos los veteranos españoles en dicho enfrentamiento mientras los mercenarios huyeron para salvar su vida y, quien haya visto la película de “El Capitán Alatriste”, recordará que es esta batalla la que finaliza la película, símbolo de derrota sin precedentes ni paliativos de los tercios españoles (aquí cabe ver el significado de la Unión de Armas del 1625, creada y animada por el propio Conde Duque de Olivares, en la que, no habiendo mercenarios en los tercios imperiales, tales tropas ganarían cohesión interna y fuerza en ataque y defensa, y, sobretodo, siendo todos regulares, habría pocas deserciones en caso de derrota segura, como fue Rocroi, lo que hace ver con nuevos ojos esta política y ver que era acertada, cosa que no vieron del mismo modo los que tenían o que dar hombres o pagar soldada para estos), el año 1643. Los nobles querían venganza por el control a los que los había sometido, o quiso someter, Don Gaspar de Guzmán, y ello también contribuyó a su caída en desgracia, y a ello también contribuyeron las revueltas de Andalucía, Cataluña y Portugal…demasiados problemas para un valido capaz de hacerles frente, pero sin un rey que lo apoyara, que era quien, en definitiva, tenía que mandar, pero a falta de rey hubo valido, y un buen valido, por cierto, pero asediado por demasiados problemas que lo acabaron derrotando y matando de amargura…un mal fin para un buen político, lástima…

EL FRUTO NO ESTA MADURO, Y EL PAJARITO YA NO CANTA, por Victor Donamaría.

 

Vaya por delante la expresión de mi deseo, que en unas elecciones en cualquier país democrático, prefiero que gane la izquierda a la derecha.

Repito en cualquier país.

Y refiriéndonos a las recientemente celebradas en Venezuela, (no sé si llamarle país hermano, pues parece que no nos tienen mucha simpatía), igual. Lo que ocurre en este país tan rico en petróleo como mal repartida su riqueza, es que la derecha sabemos que es el partido del Sr. Capriles, pero ¿Sabemos si el conglomerado llamado partido bolivariano es de izquierda, o simplemente es un partido populista mas de los que hay en nuestra querida Sudamérica,? al menos para mí sí lo es (lo de querida, lo de izquierda tengo mis dudas).

No estoy seguro, creo más bien que no, sino seria inexplicable, la extrema pobreza que existe en el país venezolano, llamado por los chavistas como bolivariano, cuando este título se lo pueden atribuir muchos países del cono sur, y lo que es mas Bolívar era todo lo que se quiera decir él:

Un buen militar, un caudillo, un visionario, un héroe, un español nacido en Sudamérica que se casó en Madrid, con señorita de abolengo, y después se alzó en armas contra la ciega  y aciaga metrópoli, que no veía lo que estaba pasando en el mundo.

Todo lo que quieran Chaves, Correa, Maduro, Morales y etc. pero de ¿Izquierdas? permítanme que lo dude.

En esa estábamos, cuando sonó el bolero, las maracas, el son y el ritmo caribeño.

Chaves murió (lo lamento), que no olvidemos fue un golpista, aunque después respetó las elecciones mientras las ganaba claro es, habría que ver que hubiese pasado si las hubiese perdido, pero es lo que es,  y lo demás son pendenjadas.

Venezuela o los gerifaltes del chavismo, siguieron las consignas que en vida dio el visionario líder fallecido de cruel cáncer y atropellando la Constitucion, eligieron digitalmente (de dedo) a Maduro, cuando debió ser el Presidente del Parlamento.

Se propusieron elecciones rápidamente, se presentó Maduro, como candidato del chavismo, y utilizando todas las facilidades que el oficialismo le daba, incluso apelando vergonzosamente a la muerte de su adorado líder, e incluso en una vuelta de tuerca del realismo fantástico, que Gabriel García Márquez, hubiese firmado, utilizo el espíritu del líder muerto, que en forma de pajarito piante, le susurraba al oído.

Para rematar el esperpento, caribeño, a todos lados iba con su chándal con los colores de la patria, y un crucifijo de madera, que no creo que Rouco se hubiese atrevido a llevar en España.

Así se presento a votar, con el pajarito en el hombro, el piar de este en todos los rincones del salón de voto y su crucifijo, que besó, elevó al cielo, como un torero en la plaza brinda el toro a su amada y depositó el voto, como si dejase allí los espíritus de Bolívar y Chaves juntos.

 

En la oposición (en este rincón) el eterno líder de la derecha venezolana. El Sr. Capriles, del agrado de nuestro gobierno que no lo disimulaba, y creo que de la Unión Europea y de los EEUU. El líder conservador no le iba a la zaga al inmaduro Maduro, en esperpentos, pero la verdad lo del pajarito era inigualable, aunque su gorrita y chándal son dignos de Agatha Ruiz de la Prada.

El resultado ya lo saben, un escueto triunfo del oficialismo por 236.000 votos y 1,6% del electorado votante, que fue de un 77%, que está muy bien.

Rápidamente, el Sr. Capriles se apresuró a reclamar, un recuento “voto por voto” y a no reconocer el resultado.

El verde Maduro, en los primeros momentos, acepto un recuento, pero alguien debió decirle que ¡menos lobos! Y al grano, que hemos ganado y al enemigo ni agua.

Se redondea el esperpento al son de las timbales del Caribe, y aparece un Jefe militar que se denomina así mismo o al Ejercito como garante de la patria (ni en España ya sucede esto) y como no se acepten los resultados, a ver qué pasa, que tiene los tanques y los cohetes.

Sigue el son con las ondulantes caderas al ritmo increíble para unos pobres y faltos de imaginación europeos, y en un pis pas, se declara vencedor al representante oficial el chavismo, con su inmadurez demostrada y su pajarito al hombro, que ya no pía, y que cuando lo hace desafina de mala manera.

Para no ser menos y para dejar constancia, que primero fue el Verbo y que antes de caribeños sois medio hispanos y latinos, desde la otrora llamada madre patria, (o madrastra de Blancanieves) nuestro mal llamado gobierno, pues no gobierna res de res, dice el nieto de un poseedor de  la Laureada de San Fernando (otro día contaré esta historia) Sr. García Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores, que habremos de esperar el resultado del recuento etc etc.

Ya tiene motivos o escusas el recientemente nombrado Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, Sr. Maduro, para arremeter contra España en su inmadurez y amenazarnos con acciones políticas, sociales y económicas ¿No nos venderán petróleo, o no nos compararan cañoneras?

¿Quién es el Sr.Minsitro de Asuntos Exteriores de España, para decir que habremos de esperar, etc.?. Es un problema de Venezuela y de la OEA y quizás de la ONU, pero no de España ni de la UE.

España y su flamante Ministro debería saber que en el abecedario de todo populista, está escrito, que en caso de dudas, arremeter contra  EEUU y si había una potencia colonizadora, pues arremeter contra ella. En este caso España. Así se tapan los problemas internos, el pueblo se les acerca, ¿Pero quien se cree España que es, querrán colonizarnos otra vez?

Y así no se explica al pueblo, porque Venezuela es la nación del mundo con más violencia, más que México, porque hay una falta de alimentos y artículos básicos, por falta de dólares, a pesar de sus inmensas riquezas de petróleo. Porque en año pasado se ha exportado un millón de barriles menos que años anteriores. Porque la inflaccion esta en un 20%.

Y aun reconociendo que en la etapa chavista ha disminuido sustancialmente la pobreza, aun se está muy lejos de erradicarla, a pesar de sus enormes riquezas.

Y finalmente ¿Alguien o algún economista ha calculado lo que le cuesta al PIB venezolano, el regalo anual que le hace a Cuba en forma de 70.000 barriles de petróleo diarios? ni el pajarito silbador ni el crucifijo de madera lo saben, o si se sabe y no se quiere saber.

¡Que no pare el son, que suenen las maracas que siga el mambo! Ya tenemos los causantes de que solo hayan obtenido 1,6% más que la derecha:

Estados Unidos y España, a la que hay que quitarle algo, de algún lado, ya veremos.

 

ESTUDIOS LITERARIOS. EL UNIVERSO FEMENINO por Raquel Viejobueno

No debemos dotar a la literatura de género, pero sí expresar en ella todo lo vivido. Pareciera que las experiencias de los autores pueden ser vestidos para calmar el frío del invierno, o agua para mitigar la sed del arduo verano. Lo cierto, es que el escritor, sea hombre o mujer, debe tener una crítica y criterio para dejar lo que va viviendo a través de los años. Es así, como camina la literatura y otras artes, en un constante movimiento social, como si fueran mareas, que tapan las orillas de uno mismo.

Las mujeres a lo largo de la historia, han sido expuestas a cargar con un papel, que no correspondía en todos los ámbitos de la vida social del ser humano, llevándola, casi siempre a un segundo plano. Desde esa posición tan injustificada, como irracional, las escritoras y poetas, se ven obligadas a crear, lo que en literatura se denomina “Universos femeninos”, que no dejan de ser otra cosa que espacios oníricos, o simbólicos por donde sus inquietudes pasean desnudas, no sólo en un plano personal, sino, social, político, artístico y económico. Desde la historia de la humanidad se la ha visto reclinada  a favor de  un hombre dominante, donde las propias leyes, lo único que hacían eran enterrarlas un poco más en esos Universos, que los escogían como única puerta de salida.

Existen muchas mujeres escritoras, poetas, ensayista, artistas en todos los ámbitos, a lo largo de la historia, que nos han dejado sus críticas a sus mundos reales. Las experiencias de las jaulas donde mentalmente las encerraban para luego morir en el anonimato de los que mandaban por ley divina, y terrenal.

Los Universos femeninos son, todos ellos, bellísimos, no sólo en su contenido sino en su profundidad hacia el deseo de escapar de un canon confundido y erróneo.

Nos llevaría mucho tiempo ir enumerando una a una, siglo por siglo, aquellas mujeres que han dejado su vida, o han creado una nueva vida paralela a la realidad, para comprometerse con su tiempo y el futuro, enseñándonos su día a día asfixiante y cargante de compromisos absurdos, que en muchos casos, las llevaban a permanecer y vivir en una fosa, peor que la muerte.

Estamos obligados a mencionar y recordar a  Virginia Wolf,  fabulosa escritora. Una de sus novelas que expresan a la perfección este Universo femenino es  “Una habitación propia” o también se la puede encontrar con el título “Un cuarto propio”. En esta maravillosa novela la autora despliega todas sus armas, para intentar entender y que entiendan las inquietudes femeninas, lo hace con criterio y crítica y con una verdadera sabiduría personal y narrativa.

Pero tampoco debemos pasar de largo, a una maravillosa escritora española, nuestro último Premio Cervantes femenino. Ana María Matute con su novela “La torre vigía”, donde los aspectos simbólicos son frecuentes, y es cierto que esta obra se podría definir como una novela de aprendizaje, donde es el narrador anónimo, el que refuerza el carácter ejemplar de la fábula, donde el lector se volverá a encontrar con los temas acostumbrados por la autora; el tiempo y sus estragos, la memoria, el odio y el amor, etc.

Así podríamos estar durante días, citando a estupendas autoras que han dejado su obra como legado de un mundo que está obsesionado con diferenciar la vida entre lo masculino y lo femenino, sin parar a pesar en la fantástica simbiosis que sería pertenecer todos a un mismo cuadro.

Como siempre la literatura nos deja sin palabras, y nos aporta una estupenda perspectiva, y realidad de nuestro tiempo y tiempos pasados.

Raquel Viejobueno

KAFKIÀ X 3, por Joan Ferré Vergé.

Us poso en situació. Imagineu-vos que arriba el carter del barri amb una carta certificada. Com que és del Ministeri de Treball i esteu a l’atur, no li doneu més importància i signeu el justificant de recepció. Poc després, amb la tranquil•litat que dóna la intimitat de casa, l’obriu, llegiu el contingut i us trobeu amb la sorpresa.
Amb el formulisme que usa l’administració en aquest casos, sé li notifica que, al seu dia, el servei d’ocupació, per error li va pagar un cèntim d’euro de més i ara sé li reclama amb interessos de demora i l’amenaça de ser embargat si no retorna el cèntim d’euro en el termini establert. A quan poden pujar els interessos de demora d’un cèntim d’euro? És que hi ha cap fracció més petita? I si et cobren 2 cèntims (el 100%), no és usura?
Igual la situació us sembla del tot inversemblant i difícil de creure, però és un cas real que va passar a Tortosa la setmana passada i del que se’n han fet ressò la majoria (per no dir la totalitat) dels mitjans de comunicació comarcals i, fins i tot, un dels diaris amb més difusió a Catalunya com és el Periódico, va publicar-ne la notícia dijous i li va dedicar un dels editorials divendres.
Com a treballador de la funció pública puc entendre que coses així puguin passar, però penso que s’haurien d’evitar per evitar fomentar la mala imatge que, de per si, ja té, en general, l’Administració.
No ho puc afirmar-ho de forma contundent, però penso que una situació tan absurda bé pot ser conseqüència de les retallades que està patint l’Administració i, fins i tot, de la desmotivació que poden patir les funcionaris a causa de les congelacions salarials, supressió de la paga extra de Nadal de l’any passat, etc.
Partint de la base de que cada vegada l’Administració està més informatitzada i, per tant, més deshumanitzada, cal pensar també que s’haurien d’establir uns paràmetres molt més ajustats per evitar situacions com la que estic explicant. Al menys al meu àmbit, abans de sortir una remesa de cartes al carrer, normalment requeriments, es depuraven i així es podien detectar errors i d’altres situacions i evitar que en sortissin d’improcedents al carrer.
La reducció d’efectius degut a les jubilacions i l’eliminació dels concursos per a incorporar nou personal, sobre tot dels grups més baixos (D, C1 i C2), provoca que no es puguin realitzar amb efectivitat determinades tasques que, abans, si que es portaven a terme.
En català sempre s’ha dit que la pela és la pela; a partir d’ara potser haurem de dir: un cèntim és un cèntim!
Acabaré amb una mica d’humor.
Fa anys l’actriu i còmica Beatriz Carvajal explicava un acudit sobre l’estereotip català més parodiat: la garreperia.

Un català buscava desesperadament pel terra. El veu un amic i li diu:
-Què estàs buscant amb tanta insistència?
-M’ha caigut una pesseta i no la trobo…
-Home, home.. .Avui en dia una pesseta ja no va en lloc…
-Per això mateix: no pot estar molt lluny!!

DE LA REDEMPCIÓ DE LA RAÇA HUMANA PEL LA LLUM DEL SONRIURE D’UN NADÓ. Per Cristófol Miró Fernandez( Relat Curt)

Quan Tiké va pujar al cel per no baixar més a la terra, cansada dels homes, ho va dir a Zeus, que es va enfurismar. Tanta era la seva ira que fins i tot el terrible Ares s’amagava aterrit lluny del Rei dels déus…

El seu pit va concebre la idea de destruir la raça humana ja que no respectaven la justícia i va fer un a reunió dels dotze déus a L’Olimp per a parlar-los del tema. Els va dir que la raça humana era corrupta i que només es mereixia la destrucció absoluta. Els va dir també que eran pitjor que els animals, que es mataven entre ells sense compassió…

Tots els déus callaven i escoltaven quan Afrodita s’atreví a parlar i li demanà que no ho fes, que ella li demostraria que els humans podien ser justos. Ell li va dir que li ho demostrés i ella li va parlar de multitud d’exemples on l’home demostrava que encara era un ésser digne de compassió. Li va parlar de l’amor entre amants, pares i fills, germans…

A tots aquests exemples Zeus li parlava de les grans injustícies que havia comès l’home. Li parlava de guerres, matances, assassinats, de la seva cobdícia i arrogància i de la seva falta de fe cap als déus de l’Olimp.

Llavors Afrodita li va demanar una sola oportunitat per a demostrar-li que l’home es podia salvar, una de sola. Zeus acceptà i Afrodita baixà a la terra ràpidament en la seva busca.

Aviat va tornar a l’Olimp i li la va mostrar. Era un nadó, un ésser innocent i preciós. Llavors el nadó va somriure. El seu somriure va il·luminar de cop tot l’Olimp. Fins i tot els cavalls del sol varen quedar cecs de tanta llum…i Ares, el carnisser i sanguinari déu de la guerra va sentir-se emocionat. Les seves armes caigueren a terra, les seves cames tremolaren fins que caigué de genolls i unes llàgrimes li lliscaren galtes avall…

Fins i tot la deessa Afrodita és queda muda davant aquella llum, tan brillant era. Quan el nen deixa de somriure i es pogué tornar a veure bé a l’Olimp Zeus va cedir. Tant l’havia commogut aquell ésser innocent i fràgil que no podia ni parlar.

Quan pogué es girà cap als humans i els cridà des de dalt del seu tron: mortals, us perdono! Us deixaré seguint vivint! L’exemple que m’heu donat en aquest ésser innocent us ha salvat! Però tingueu compte, que mai aquesta llum s’apagui, que si s’apaga algun dia, pel crim que heu comès fent-la llanguir, us prometo que us faré desaparèixer sense tenir-vos cap tipus de compassió! El crim que cometreu serà massa cruel per a ser perdonats mai!

I tots els déus van assentir amb el cap.

juan_jose_de_austria

DON JUAN JOSÉ DE AUSTRIA 1ª Parte: VÁSTAGO ILEGÍTIMO DE FELIPE IV. Por Cristófol Miró Fernández

Don Juan José de Austria


 

Don Juan José de Austria (1629-1679) vástago ilegítimo de Felipe IV y la actriz María Calderón, casada y amante a su vez del duque de Medina de las Torres, viudo de la hija de Gaspar de Guzmán, conde duque de Olivares (1587-1645), valido del Rey Felipe IV, conocido como El Rey Planeta, fue con mucho un hombre mucho más capaz de gobernar que el único hijo superviviente de dicho monarca Austria, Carlos II (1661-1700), heredero maltrecho de la dinastía Austria, habido del matrimonio entre el rey Felipe IV (1605-1665) y Mariana de Austria, reina entre 1649 y 1665, segunda esposa de dicho monarca, aunque todas sus medidas de gobierno no dieron fruto alguno y sólo su muerte en el año 1679 lo salvó del desastre y el oprobio total, pues perdía poder a marchas forzadas, junto con el respeto de la población, que no veía mejora alguna en sus condiciones de vida.

Ante todo hay que tener en cuenta que una persona X, en cualquier momento de la historia forma parte de su mundo teniendo en cuenta su nivel social, ya sea estamento o clase social, sus valores sociales heredados de su familia y su visión del mundo resultante de todos estos factores, y Don Juan José de Austria no era ajeno a estos factores, tampoco, con lo que determinaron sus actuaciones de gobierno y su rencor hacia su padre, madre y hermanastro.

Carlos II no tendría jamás que haber sido rey, no estaba destinada para él la corona. El heredero natural del trono Austria era el cuarto hijo, Baltasar Carlos, y el único superviviente, habido con su primera esposa, Isabel de Borbón (1615-1644), pero su muerte en 1646, a los diecisiete años, de unas fiebres, dejaron el trono Austria español en manos de un heredero incapaz de gobernar, con enfermedades de todo tipo, entre las que se hallaba raquitismo, hidrocefalia, impotencia y retraso mental severo, que en el año 1674 pidió ayuda a su hermanastro, codicioso por llegar al trono que tantas veces le fue negado, y convertir a su incapaz hermanastro en un juguete en sus manos con ayuda de los nobles, deseosos de conseguir poder y crear una república nobiliaria similar a la de Fronda (1648-1653) en Francia bajo la regencia de la Reina Ana de Austria ,durante la minoridad de Luis XIV, cuando hubieron de dejar París y volvieron a ruegos de la población, que odiaban el gobierno nobiliario que los esclavizaba.

Pero volvamos al principio para comprender el porque de tales actos políticos por parte de Don Juan José de Austria, uno de los escasos treinta vástagos ilegítimos de Felipe IV que recibió educación principesca, a partir de los 13 años de edad, en 1642 por parte de su padre, lo que en cierto modo legitimó sus deseos de conseguir reinar sobre España.

Pero hablemos de su madre, y conozcamos como acabó su vida. De sobras es conocido como cuando Felipe IV se cansaba de sus amantes eran recluidas en un convento de por vida. Su caso no fue diferente: cuando Felipe IV se cansó de su concubina real la ingresó en el convento de Valfermoso de las Monjas (Guadalajara), donde acabó su vida siendo abadesa. Se cuenta la anécdota de que un día se sintió traído por una joven dama en cierto baile y decidió cortejarla. La joven dama, conocedora de la situación de que el rey, en cuanto se aburría de una amante la ingresaba en un convento, le espetó en cuanto lo vio acercarse: “Lo siento, mi señor, pero no tengo vocación religiosa”.
María Calderón, llamada la Calderota, actriz de teatro, madre de Juan José de Austria (1629-1679), concubina de Felipe IV.

Museo de las descalzas reales, Madrid.

 

 

Ahora volvamos a Don Juan José de Austria. Felipe IV no lo quería ver por palacio. No olvidemos en primer lugar que era hijo ilegítimo, lo que implica que no podía reinar, pues no era heredero legal al trono, pero no olvidemos que había recibido educación principesca, lo que sí lo hacía soñar con llegar alguna vez al trono, y ello era una fuente de conflictos segura. Tras la muerte de Baltasar Carlos, el heredero era Carlos II, y todo el reino veía que era incapaz de gobernar, lo que convertía a Juan José de Austria en un personaje a tener en cuenta para subir al trono desbancando a su incapaz hermanastro.

Felipe IV intentó evitar este hecho, que veía como seguro, de todos los modos posibles, y el más posible fue enviarlo como gobernador a los Países Bajos, un avispero donde todos los que fueron o malograron su vida política o sencillamente jamás volvieron de allí. Era un exilio dorado para gente incómoda al rey de turno que veía en algún modo amenazado su poder por el hombre fuerte de turno, ya fuera Juan de Austria (1547-1578) bajo Felipe II (1527-1598), ya fuera El Duque de Alba (1508-1583), “el viejo caduco”, célebre por organizar el terrible Tribunal de los Tumultos en los Países Bajos, donde fueron ejecutadas 1.105 personas de 12.302 juzgados, muchas de ellas pertenecientes a la clase
humilde, pero ante todo un reformador que se ganó el odio de la nobleza al insistir en que la nobleza holandesa tenía que pagar impuestos como la clase humilde. Esto originó la resistencia a su poder de la nobleza, que unió al pueblo en su odio al Tribunal de los Tumultos, en un ambiente de crisis religiosa y económicamente que castigaba especialmente a las clases pobres de la sociedad holandesa, y desató la rebelión de Holanda contra España a partir del 1568 bajo el mando del Conde de Egmont (1522-1568), ejecutado por traición por Felipe II en Madrid tras ser convencido para ir a la Corte a hablar con “el maestro perfecto en el arte de gobernar” (Felipe II), tras desembarcar en Barcelona y ser detenido inmediatamente en el mismo puerto, y de Guillermo de Orange (1533-1584), rebelión que se vería temporalmente frenada en la Tregua de los Doce Años, firmada gracias a la ayuda del político holandés Van Oldenbarneveldt, que fue quien la promovió, firmada en Amberes el año 1609, por Mauricio de Nassau, como representante de las Provincias Unidas de Utrecht, y el Archiduque Alberto, Gobernador General de Flandes, como representante de España. Pero esta es otra historia, entroncada sin duda con la De Don Juan José de Austria que toca de refilón esta temática tratada aquí y que debe ser tratada de un modo más amplio en un trabajo de temática específica de este tema en concreto, con lo que, si me disculpan, volveré a tratar del tema que aquí nos atañe. Cómo se ve en el caso de Don Juan José de Austria, que sirvió como gobernador en dicho lugar, los problemas siguieron hasta que en el siglo XVIII, bajo el gobierno de Felipe V, en el Tratado de Utrecht, en 1713, se abandonó este territorio que había sido tan problemático para la corona española.

Ante todo, cualquier persona es hija del mundo donde ha nacido, y la vida de Don Juan de Austria transcurre entre el año 1629 y el año 1679. Como vástago, aunque ilegítimo del Rey Planeta, tuvo un papel en la política de su tiempo, intervino en los conflictos que sacudieron su época, pues fue militar a las órdenes de su padre real en los principales escenarios bélicos europeos, tales como Cataluña, Portugal, Nápoles y Andalucía, las dos primeras por su independencia de Castilla, los Países Bajos. Su formación como soldado le valió para ser llamado por su real hermanastro Carlos II el año 1674 para ayudarlo a gobernar España, aunque lo que hizo fue llamar a un militar que expulsó a Don Fernando de Valenzuela, primer conde de Villasierra, (1636-1692), el año 1677, como valido y lo exilió a México, donde moriría el año 1692 esperando el barco que lo traía de vuelta a España tras ser perdonado por Carlos II, en el puerto de Veracruz a consecuencia de una coz de caballo dada en mala hora. Más tarde volveremos a tratar de este personaje pero siempre es bueno tener en cuenta lo que se escribió de él por los partidarios de Don Juan José de Austria, tras el supuesto tiro de arcabuz, de Carlos II, errado que casi le cuesta la vida, el dos de diciembre del año 1676:

 

“…queda herido don Fernando, atúrdese el Rey, suelta el arcabuz, exclamándose por desgraciado, piden los coches, acuden a socorrer a don Fernando, que se dejó caer para levantarse más. Entra el Rey temeroso a ver a su madre, que se halló llorando del susto. Siéntelo el Rey, repitiendo tres veces que le pesaba del suceso, y mucho más por lo que se diría en Madrid. Desagravia el Rey el tiro con cubrir a don Fernando sobre la grandeza de los señores, por dejar a los señores de Castilla, mayordomo mayor del Rey, comprado de don Fernando, y el Almirante de Castilla por el precio de dos mil y quinientos doblones, con que compró el salir de Madrid para esta ocasión, habiéndoles sacado del hambre con que han dejado pereciendo los reformados del Consejo de Hacienda…”

A.H.N. Estado, Libro 880.

 

Antes he mencionado la Revuelta de Andalucía, junto a las de Cataluña y Portugal. Escasamente conocida, esta revuelta formó parte de la serie de revueltas regionales independentistas que se iniciaron a partir del año 1640 y que destruyeron todos los planes políticos del Conde Duque Olivares, quien, amargado, loco y enfermo, falleció el año 1645, en un convento de Toro fundado por él, tras ser apartado del gobierno por Felipe IV y juzgado por la Inquisición el año 1644. Pobre premio para un hombre que luchó sin descanso día y noche para conseguir llevar a buen puerto sus planes políticos y que, según su secretario, era tan difícil de desanimar que “aun con el agua con encima de su cabeza seguía nadando” y que, a falta de rey capaz de gobernar por total desentendimiento de sus regias funciones y deberes, tuvo él que ser el rey a la fuerza.

En fin, y volvamos al tema de la desconocida Revuelta de Andalucía. Muy relacionada con la revuelta lusa del año 1640, pues el Duque de Medina Sidonia era el hermano de la esposa del nuevo rey portugués, Joao IV de Bragança. Cabe contar con que ánimos recibió el hecho de ser el capitán general de un ejército que debía atacar tal territorio luso donde reinaba su hermana. Si a ello unimos su mal humor con respecto a pagar impuestos para las guerras que se cifraban en 800.000 escudos recaudados en sus dominios y exigidos por Gaspar de Guzmán, unamos una razón y otra y hallaremos una más que buena razón para levantarse contra Castilla, no, curioso, para independizarse de Castilla, sino para no pagar impuestos y echar del poder al Conde Duque de Olivares. El año 1641 se interceptó una carta entre el Duque de Medina Sidonia y un cuñado suyo, el marqués de Ayamonte, donde relataban este hecho. Fueron apresados y juzgados este mismo año y la revuelta andaluza anulada. Se considera menor, pero su posición junto a Portugal la coloca en un lugar clave y muy peligroso para Castilla. No conviene subestimarla por poco conocida.

Felipe II, retratado por Pablo Coello en su vejez, años 80 del siglo XVI.

 

 

Pasemos ahora, si les parece a dar una pequeña reseña histórica sobre la revuela y secesión portuguesa. Corría el año 1580 y Portugal, que había perdido a su rey Sebastián, el año 1578, en un ataque al norte de África en un intento suicida de conquistar Marruecos al estilo de una cruzada religiosa, junto con gran parte de la nobleza lusa, fue codiciado por Felipe II, como heredero legal de la corona de tal reino, ahora vacante. El heredero legal de Portugal a la muerte de su rey fue el cardenal Don Pedro, tío del fallecido monarca, aunque no obtuvo el trono porque falleció durante la guerra que llevó a la conquista y anexión de Portugal, culminada con la toma de Lisboa el año 1580 por los tercios españoles.

Portugal era el Japón del año 1945 al 1953. Como el Japón conquistado por los Estados Unidos de América, dependía de su defensa de los piratas holandeses de las arcas españolas, y ello llevó a que la debilidad progresiva de España llevara a la vulnerabilidad progresiva del socio portugués en sus territorios brasileños. Cuanto más débil estaba España, más padecía Portugal una deficiencia en la defensa de sus posesiones portuguesas y ello debilitaba la unión entre ambos socios y su fidelidad mutua. En pocas palabras: España abarcó demasiado territorio y era prácticamente indefendible frente a los piratas ingleses y sus aliados holandeses, que ya empezaban a expandirse por América y el Mar Caribe, puesto que el Caribe ya se empezaba a internacionalizar con la presencia de franceses, ingleses y holandeses. Definitivamente, España y Portugal habían dejado de ser los amos absolutos de América y entraban otros países en la competición por conseguir tierras en el continente, y los piratas que debilitaban las posiciones de los rivales en esta carrera por el dominio del continente americano eran una pieza fundamental. Tras los piratas, auténticas guerrillas de los estados europeos bajo el nombre de corsarios, venían las compañías privadas que tomaban posesión de las tierras arrebatadas a los rivales más débiles, tras ellas venían los reyes, que compraban las tierras privadas de las compañías que eran sus dueñas, y tras este proceso venía la organización como colonia de tal territorio. Pero este no es el tema de tal trabajo, con lo que se so tratará un tanto más ampliamente en otro momento, pero dejemos claro que el ataque pirata era un antecedente claro de un posterior establecimiento de una colonia en un lugar X, tras arrebatarle el terreno a sus rivales más débiles.

SERIAL KRITIC : JUEGO DE TRONOS: Choque de pareceres. Por Marta García Arnau

Juego de Tronos, la popularísima  adaptación que la cadena americana HBO esta realizando  sobre los libros “Canción de fuego y hielo ” ( trilogía, incompleta  o pendiente de la última entrega), escritos por  George R. R. Martin, Ha vuelto a las pantallas gracias al éxito sin precedentes que se obtuvo con la 1ª parte.

Marta García Arnau, nos refresca en su montaje, y con su habitual frescura  y  fino humor, lo mejor y lo menos mejor de la serie.